
La industria de los videojuegos amaneció con una noticia que nadie veía venir, pero que, al mismo tiempo, muchos temían desde hace meses. Sony Interactive Entertainment decidió cerrar definitivamente a Bluepoint Games, uno de los estudios más respetados de su catálogo, responsable de algunos de los remakes mejor valorados en la actualidad.
Bluepoint era, para muchos jugadores, el sinónimo de “calidad garantizada”. Su desaparición traerá como consecuencia cerca de 70 desarrolladores que perderán su empleo y una pregunta incómoda sobre la mesa: ¿qué está pasando con la estrategia de PlayStation?
¡Hasta la vista, vaquero!
Mientras otros estudios lanzaban remasterizaciones rápidas, Bluepoint reconstruía juegos completos desde cero. Es por ello que la pérdida duele. Pues eran expertos en el campo de la iluminación, físicas, animaciones y sonido. En pocas palabras, trataban cada clásico como si fuera un lanzamiento nuevo. Y eso en la industria del gaming ya no es tan fácil encontrar.
Ejemplo de estas formidables proezas fueron Demon’s Souls y Shadow of the Colossus, dos proyectos que no solo actualizaron gráficos, sino que redefinieron cómo debía hacerse un remake moderno. Y de ello, muchos fans de estos dos juegos lo pueden constatar.
Su trabajo fue tan completo y consistente que Sony decidió adquirir el estudio en 2021. En ese momento, la compra fue celebrada como una apuesta segura que forjó a una legión de seguidores ganados a pulso por la calidad de su trabajo. Y lo sabemos, quizá te preguntarás por qué está pasando todo esto a pesar de lo antes mencionado.
“Bluepoint Games es un equipo increíblemente talentoso y su experiencia técnica ha brindado experiencias excepcionales a la comunidad de PlayStation. Les agradecemos su pasión, creatividad y destreza”, dice el comunicado que publicó la empresa.
Además, Hermen Hulst, director ejecutivo de Studio Business Group, proporcionó más detalles sobre el motivo del despido de Bluepoint Games en un comunicado interno dirigido a los empleados de Bluepoint, escrito por él mismo, expresó su gratitud por lo que habían creado en el estudio y continuó: “Esta decisión no se tomó a la ligera. Bluepoint es un equipo increíblemente talentoso y su experiencia técnica ha brindado experiencias excepcionales a la comunidad de PlayStation”.
¿Qué fue lo que provocó la desaparición de Bluepoint Games?
La respuesta parece simple: Bluepoint fue forzado a entrar en terreno que nunca dominó, ya que, en primera instancia, colaboró en proyectos grandes como God of War Ragnarök. Sin embargo, internamente el estudio comenzó a alejarse de lo que mejor sabía hacer.
Fue así como Sony impulsó a varios de sus equipos hacia juegos “live service”, títulos pensados para monetización constante, temporadas y multijugador online. Y en ninguno de estos terrenos era experto, por lo que esa era la primera red flag que anticipaba el desenlace.
Y es que, es bien sabido que cuando un estudio pasa años sin lanzar nada y su proyecto principal se cancela, el desenlace suele ser predecible.
Es importante señalar que Sony ha cerrado o reestructurado varios estudios en los últimos años mientras intenta reajustar su estrategia tras el auge —y posterior tropiezo— de su apuesta por juegos como servicio.
Tal parece que PlayStation intentó perseguir tendencias que históricamente pertenecen más al terreno de otras compañías, cuyo desenlace fue cancelaciones, retrasos y ahora despidos.
La generación PS5 prometía ser la consolidación del dominio de PlayStation. Pero decisiones como esta obligan a replantear la narrativa. Ahora la pregunta en el aire: ¿Cuál será la nueva estrategia de PlayStation después de esta inminente pérdida?