
Durante la una misión en la Estación Espacial Internacional (EEI) de la NASA, Mike Fincke, comandante de la misión Crew-11 sufrió un problema de salud que obligó a que la nave tuviera que regresar antes de lo esperado.
Ante esta inesperada dolencia (la cual no fue especificada) tanto colegas como cirujanos a bordo pudieron atenderle de manera inmediata, lo que ayudó a que este se estabilizara.
A través de un comunicado Finkle reconoció el accionar de sus compañeros “experimenté un evento médico que requirió atención inmediata por parte de mis increíbles compañeros de tripulación” y añadió que “El vuelo espacial es un privilegio increíble, y a veces nos recuerda lo humanos que somos”.
El comandante se encuentra bien y continúa en Houston para el reacondicionamiento que se necesita después de la misión espacial que duró cinco meses y medio.
El incidente, además obligó a cancelar una caminata espacial planeada por el propio Fincke y una persona más. Aún a sabiendas de estos planes, la agencia espacial determinó que lo más seguro era que la nave regresara al planeta para que el comandante fuera evaluado con mayor detenimiento. Si bien se destacó que la máquina de ultrasonido de la estación espacial fue útil durante la crisis médica, el material médico era limitado.
Esta evacuación médica es un hito para la agencia espacial pues es la primera hasta hoy y aunque aún se tienen privados algunos datos de ella, se sabe que el incidente no se trató de una emergencia y fue, más bien un plan cuidadosamente coordinado para aprovechar las imágenes médicas avanzadas que no están disponibles en la estación espacial.
El percance hizo además que se adelantara el lanzamiento de la misión Crew-12 de SpaceX, misión en la que se llevarán a cabo una variedad de experimentos científicos que pretenden avanzar la investigación y la tecnología para las misiones a la Luna y Marte.