
Una herramienta de inteligencia artificial ha logrado aumentar 10.4% la detección de cáncer de mama en un estudio realizado por la Universidad de Aberdeen, en Escocia. Los resultados fueron publicados en la revista científica Nature Cancer, y sugieren que este tipo de tecnología podría mejorar los programas de detección temprana y apoyar el trabajo del personal médico.
La investigación analizó más de 10 mil mamografías del sistema de salud público NHS Grampian, en el noreste de Escocia con el objetivo de evaluar si un software de inteligencia artificial podría ayudar a identificar tumores durante el proceso rutinario de cribado de cáncer de mama.
La herramienta utilizada fue denominada Mia, y fue desarrollada por la empresa de tecnología médica Kheiron, este es sistema funciona como una segunda revisión automatizada de las mamografías y es capaz de señalar áreas sospechosas extremadamente pequeñas que podrían pasar desapercibidas para el ojo humano.
De acuerdo con el estudio, además de incrementar la detección en 10.4%, el uso de la inteligencia artificial redujo la carga de trabajo del personal médico y permitió notificar los resultados a las pacientes con mayor rapidez.
Los investigadores calificaron los resultados como “enormemente significativos”, ya que la detección temprana del cáncer de mama permite iniciar tratamientos en fases iniciales de la enfermedad, incrementando las probabilidades de éxito.
Un tumor detectado por inteligencia artificial
Uno de los casos que ilustran el impacto del proyecto es el de , una mujer de 60 años que participó voluntariamente en el estudio cuando acudió a una mamografía de rutina en 2023.
En la sala de espera del hospital vio un aviso sobre un programa de investigación que utilizaba inteligencia artificial para revisar las imágenes. La participación era opcional, pero decidió formar parte del proyecto.
Tiempo después recibió una carta solicitando estudios adicionales. Durante la segunda revisión, los médicos le explicaron que la inteligencia artificial había detectado una anomalía que no era evidente en el análisis inicial.
Tras una exploración más detallada, los especialistas confirmaron que se trataba de un pequeño tumor de grado 2, tan diminuto que habría sido difícil de detectar sin la ayuda del software.
Cook recibió tratamiento para inhibir el crecimiento del tumor y posteriormente fue sometida a cirugía. Según explicó, si la lesión no hubiera sido detectada en ese momento, probablemente habría sido identificada hasta su siguiente mamografía de rutina, tres años después, cuando el cáncer podría haber avanzado.
Una herramienta de apoyo para el sistema de salud
Para el profesor , director clínico del programa de cribado de mama en el noreste de Escocia, los resultados muestran que la inteligencia artificial puede apoyar de forma efectiva los servicios médicos. “El punto clave es que sin inteligencia artificial, los médicos no habrían detectado estos cánceres tan temprano”, explicó.
El especialista añadió que uno de los grandes retos de la próxima década será integrar estas tecnologías en la práctica clínica cotidiana, especialmente en sistemas de salud que enfrentan escasez de radiólogos y grandes volúmenes de imágenes diagnósticas.

Próxima fase del estudio
Tras los resultados iniciales, los investigadores planean expandir el ensayo a múltiples centros en todo el Reino Unido, con el fin de evaluar el desempeño de la inteligencia artificial en poblaciones más amplias y diversas.
El cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más comunes en mujeres a nivel mundial. Por ello, mejorar los sistemas de detección temprana es una prioridad para los sistemas de salud, ya que diagnosticar la enfermedad en etapas iniciales permite tratamientos menos invasivos y aumenta significativamente las tasas de supervivencia.
Los investigadores subrayan que la inteligencia artificial no busca reemplazar a los médicos, sino actuar como una herramienta complementaria que amplíe la capacidad diagnóstica del sistema sanitario.