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El Nuevo Grito es la campaña de Fundación México Vivo y Diversa que busca transformar el polémico grito en los estadios en un mensaje de igualdad, respeto y libertad rumbo al Mundial 2026. Conoce de qué trata y por qué sus impulsores creen que México puede cambiar la conversación

El Nuevo Grito: la campaña que busca cambiar el grito homofóbico por un mensaje de igualdad

Campaña "El Nuevo Grito"
Campaña "El Nuevo Grito" Foto: Cortesía

Durante décadas, uno de los sonidos más reconocibles de la afición mexicana en los estadios ha sido también uno de los más polémicos. El grito que acompaña los despejes del portero rival dejó de ser hace tiempo una simple expresión futbolera para convertirse en un símbolo de discriminación que incluso provocó sanciones internacionales y abrió un debate sobre la violencia verbal normalizada en los espacios deportivos.

Ahora, a menos de un año de que México vuelva a convertirse en sede de una Copa del Mundo, un grupo de activistas, artistas, organizaciones civiles y figuras públicas busca cambiar esa historia.

La iniciativa se llama “El Nuevo Grito”, una campaña impulsada por la plataforma Diversa y Fundación México Vivo que pretende resignificar uno de los símbolos más controvertidos del futbol mexicano para convertirlo en un mensaje de igualdad, inclusión y respeto.

El momento no es casual.

Por primera vez en muchos años, el Mes del Orgullo LGBTQ+ coincide con la cuenta regresiva hacia el Mundial 2026, un escenario donde México volverá a colocarse bajo los reflectores internacionales.

Para los impulsores del proyecto, ambos acontecimientos representan una oportunidad única para preguntarse qué imagen quiere proyectar el país cuando millones de personas vuelvan a mirar hacia los estadios mexicanos.

"México tiene los ojos del mundo encima y creemos que hay gritos mucho más poderosos que podemos compartir“, explica Claudio Castellanos, creador de la plataforma Diversa, durante una entrevista con La Crónica de Hoy.

Más que intentar borrar un grito, la propuesta consiste en reemplazarlo por otros que representen aquello que, según sus organizadores, también define al país: libertad, esperanza, igualdad, respeto, orgullo y amor.

De un festival de música a un movimiento contra la discriminación

Aunque hoy Diversa es reconocida por sus campañas audiovisuales y proyectos sociales, su historia comenzó de una forma muy distinta.

Claudio Castellanos recuerda que la plataforma nació en 2017 como un festival de música enfocado en la diversidad. Con el paso de los años evolucionó hacia una plataforma de comunicación que ha producido cortometrajes, campañas visuales y proyectos culturales cuyo eje central ha sido combatir cualquier forma de discriminación.

La llegada del Mundial 2026 modificó nuevamente el rumbo del proyecto.

“Coincidía el Mundial con el Pride y vimos un fenómeno muy interesante. Son dos audiencias distintas, pero que van a convivir. La comunidad también forma parte de la afición futbolera y pensamos que era el momento ideal para hablarles a ambos sectores”, explica Castellanos.

La idea comenzó con una pregunta aparentemente sencilla.

¿Qué pasaría si el grito que durante años generó sanciones internacionales pudiera convertirse en un mensaje completamente opuesto?

La respuesta terminó convirtiéndose en una campaña nacional.

“No queríamos solamente criticar un fenómeno que ha acompañado durante años al futbol mexicano. Queríamos aprovechar que México está viviendo uno de sus momentos de mayor visibilidad para demostrar que existen mensajes mucho más poderosos”, afirma.

La discriminación no comienza en un estadio

Para Rodrigo Moheno, director general y fundador de Fundación México Vivo, el futbol únicamente refleja un problema mucho más profundo.

“La discriminación es un fenómeno cultural que hemos heredado durante siglos”, explica.

A diferencia de quienes consideran que el problema termina cuando desaparece un grito de las tribunas, Moheno sostiene que la discriminación está presente prácticamente en todos los espacios de la vida cotidiana.

“No hablamos solamente de diversidad sexual. Somos un país donde existe discriminación por etnia, por religión, por apariencia física, por discapacidad, por edad y por muchas otras razones.”

Desde la experiencia de Fundación México Vivo —organización que durante más de dos décadas ha trabajado en temas de salud sexual, bienestar y derechos humanos—, la discriminación rara vez aparece de manera aislada.

“Detrás de muchas personas que discriminan también hay historias de personas que fueron discriminadas antes. Si no transformamos esas heridas, simplemente seguimos repitiendo el mismo patrón.”

Ese diagnóstico fue precisamente uno de los motivos que impulsó la creación de la campaña.

Lejos de buscar culpables, explica Moheno, la intención es invitar a que cualquier persona pueda convertirse en parte de la solución.

“La esperanza es que resuene un grito de igualdad más que un grito de diferenciación o de insulto.”

Una campaña que también interpela a la comunidad LGBTQ+

Uno de los aspectos que más llama la atención de “El Nuevo Grito” es que el mensaje no está dirigido únicamente al público heterosexual ni exclusivamente a los aficionados al futbol.

También representa una autocrítica.

Castellanos reconoce que uno de los aprendizajes más importantes que le ha dejado trabajar durante casi una década con Diversa es que ninguna comunidad está exenta de reproducir prácticas discriminatorias.

“Este mensaje también es para la propia comunidad LGBT+. Muchas veces somos la primera comunidad que discrimina. Si queremos hablar realmente de inclusión, también tenemos que mirar hacia dentro.”

Por ello, la campaña no se limita a visibilizar la diversidad sexual.

Las imágenes también hacen referencia a personas con discapacidad, pueblos indígenas, adultos mayores, mujeres, juventudes y cualquier grupo históricamente vulnerable.

“La diversidad somos absolutamente todos. Entre más nos etiquetamos y más nos diferenciamos, más olvidamos que antes que cualquier otra cosa somos personas”, resume el activista.

“El Otro Marcador”: cuando las cifras también cuentan historias

Una de las características más innovadoras de la campaña es la incorporación de “El Otro Marcador”, una serie de datos estadísticos que acompañan cada una de las imágenes.

Cada fotografía incluye una cifra documentada que refleja la realidad de distintos grupos sociales.

La intención es que el espectador no solamente observe un retrato, sino que comprenda el contexto que existe detrás de cada historia.

Moheno explica que toda la información utilizada proviene de investigaciones y estudios desarrollados con criterios científicos.

“Siempre trabajamos desde la evidencia. Detrás de cada rostro hay miles de personas viviendo circunstancias similares.”

Por su parte, Castellanos considera que las cifras ayudan a romper una percepción muy común.

“Vivimos en burbujas. Muchas veces creemos que la realidad que conocemos representa a todo México y no es así. Los datos nos obligan a mirar más allá.”

Un Mundial que deje un legado más allá del futbol

Cuando se les pregunta cómo les gustaría que fuera recordado el Mundial 2026, tanto Rodrigo Moheno como Claudio Castellanos coinciden en que el mayor triunfo sería dejar un legado social.

“Nos encantaría que de las comunidades de la diversidad surgiera un grito de esperanza que nos reconecte como país, que nos recuerde que todas las personas tienen el mismo derecho a amar, desarrollarse y vivir con dignidad”, afirma Moheno.

Castellanos comparte esa aspiración.

“Queremos demostrar que México puede abrir conversaciones importantes. No buscamos convertirnos en un referente mundial por ambición, sino mostrar que desde aquí también pueden surgir mensajes capaces de inspirar a otros países.”

¿Qué queremos que escuche el mundo cuando vuelva a escuchar la voz de México?

Para Rodrigo Moheno, la respuesta está en construir una sociedad donde la igualdad deje de ser un ideal y se convierta en una práctica cotidiana.

Para Claudio Castellanos, significa recordar que la diversidad no pertenece a un grupo específico.

“La diversidad somos todos. Y si todos somos diferentes, entonces todos tenemos derecho al mismo respeto.”

Con esa idea concluye una campaña que no pretende borrar un grito, sino reemplazarlo por otros que, según sus impulsores, representan una mejor versión del país: dignidad, libertad, igualdad, respeto y amor.

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