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“Yo definí qué look iba sobre cada modelo asignada, cuál abría el show, cuál cerraba y cuál era el orden narrativo completo de las salidas”

Sofía Gallo revela cómo llevó doce looks a la pasarela de London Fashion Week

Luisa Et La Luna
Luisa Et La Luna Cortesía

La insider argentina de la moda completó un trabajo de altura para la marca Luisa Et La Luna y nos cuenta los desafíos de una pasarela tan importante en el calendario de moda mundial

La restricción llegó antes que la colección. Por las reglas de producción de Luisa Et La Luna, el casting de modelos no lo elige la marca: lo asigna la productora. Para Sofía Gallo, que en septiembre de 2024 trabajó como Fashion Designer y Stylist en la presentación SS25 de Luisa Et La Luna, eso significó tener que trasladar un universo conceptual muy específico a cuerpos que no había elegido. “Yo definí qué look iba sobre cada modelo asignada, cuál abría el show, cuál cerraba y cuál era el orden narrativo completo de las salidas”, explica. “Qué cuerpo lleva qué silueta, qué color funciona con qué tono de piel, qué pieza necesita la energía de qué modelo, qué arco narrativo se construye desde la primera salida hasta la última: son las que terminan definiendo cómo se lee una colección desde la primera fila.”

London Fashion Week es una de las ‘Big Four’ del calendario mundial de la moda, junto a Nueva York, Milán y París; y el ingreso al schedule oficial no se compra ni se declara: se cura. La producción de cada edición selecciona las casas que van a mostrar dentro del calendario, y esa selección funciona como filtro reputacional: entrar significa quedar entre las marcas más observadas por prensa, buyers y editores internacionales en las dos semanas más miradas del semestre.

El proyecto arrancó en junio de 2024, cuando Alicia Rodríguez, fundadora y directora creativa de Luisa Et La Luna, la convocó para sumarse a la colección y a la puesta en escena. Quedaban tres meses. Es muy poco para lo que una marca suele tomarse en un show de esa escala, y la decisión implicó que todo el equipo alineara el foco en un solo objetivo. “Fueron horas, días y semanas de dormir mal, comer cuando podíamos y estar completamente metidos en el diseño y armado del show”, recuerda. “Esa intensidad, el tiempo corto, la apuesta alta y la exigencia internacional, fue, para mí, parte de lo que hizo que el logro fuera tan grande.”

Durante ese trimestre, Gallo estuvo involucrada en cada capa del proceso: el desarrollo de las prendas, la selección de materiales, el seguimiento de muestras con los talleres y las decisiones estéticas que definían qué pieza entraba y cuál quedaba afuera. En estilismo, dirigió y definió los doce looks completos que salieron a pasarela, con la curaduría de accesorios y la lectura conceptual de cada salida. Abrió, gestionó y cerró personalmente la colaboración con The Soul Robe, el atelier de joyería que proveyó las piezas de cabeza con cuentas que terminaron siendo el elemento de estilismo más fotografiado del show. Y articuló con los equipos de talents: el de peinado, liderado por Gary Baker en partnership con Unite Hair UK, y el de maquillaje, liderado por Charlotte Tilbury en partnership con Shan Requeijo, cada uno con un brief construido junto a Rodríguez.

Alrededor de todo eso funcionaba una maquinaria de producción con actores propios: Oxford Fashion Studio como productora oficial, a cargo de producción, casting, sonido y prensa; la Sustainability Foundation acompañando agencia y comunicaciones; y DSQ London como venue. Coordinar con tantas partes exigió una comunicación permanente y le dejó una lección de método. “Cada decisión creativa tenía implicancias logísticas, y cada decisión logística tenía implicancias creativas”, resume.

La semana previa fue de pruebas finales: fittings, ajustes de último momento, ensayo de pasarela, coreografía de salidas, sonido, iluminación y definición del orden definitivo de la colección. Gallo suele describir el estilismo de desfile como una disciplina con reglas de tiempo propias, distinta del editorial. “En una pasarela, un look se tiene que leer en menos de cinco segundos, individualmente, mientras sostiene su lugar dentro de una secuencia de diez o doce looks que cuentan algo más grande”, dice. “Es un trabajo coreográfico tanto como estético.”

El día del show llegó temprano al backstage y supervisó los doce looks antes de cada salida. Y ahí ubica el momento exacto que considera el punto cumbre de su carrera: las modelos vestidas, el equipo corriendo, la música por empezar. “No tenía adrenalina nerviosa: tenía la sensación clara de estar exactamente en el lugar donde tenía que estar.” Las imágenes generadas a partir de los looks terminaron siendo el principal activo visual de la marca para sus canales propios y su comunicación de prensa. La cobertura posterior confirmó el peso del desfile: la marca fue reseñada en The Impression y Fashion Network, y en el ciclo editorial subsiguiente Luisa Et La Luna fue tapa de la edición Sagrada Diversidad de L’Officiel, apareció en British Vogue, en Marie Claire, en Harper’s Bazaar UK, en Numéro Switzerland, en Mission Magazine, en One Magazine y en The Lane, el circuito editorial que valida la lectura internacional de una casa que muestra en Londres.

Pero la puerta de Londres no se abrió sola en 2024. Se había abierto un año antes, y por una gestión mucho menos glamorosa. En 2023, trabajando como Creative Director y Styling Consultant externa para Versus —la firma argentina de anteojos con la que colaboró entre octubre de 2022 y mayo de 2025—, Gallo articuló una colaboración cruzada entre dos marcas argentinas dentro del calendario londinense: conectó a Versus con Undefined, la casa de moda argentina que mostraba en LFW, para que los anteojos formaran parte del show. En esa pasarela, Mimi Elashiry usó las piezas y se fotografió con ellas. “No fue una marca internacional eligiéndonos: fueron dos marcas argentinas amplificándose entre sí dentro de un evento muy reconocido mundialmente, por gestión directa mía”, aclara. Y remarca lo que le parece central: “Que esto haya sucedido un año después de la conexión con Undefined no es casualidad: el acceso de 2024 se construyó sobre las relaciones que ya había abierto en 2023.”

El vínculo con Versus, por lo demás, fue el que le dio a Gallo el cruce entre la lógica latinoamericana y la dinámica de los mercados globales. Durante ese ciclo lideró la dirección creativa y el estilismo de tres campañas de marca, incluida una producción internacional rodada en Corea, y acompañó a la firma en su expansión hacia el mercado mexicano y su entrada a redes de concept stores. El impacto fue medible: un incremento del 35 por ciento en engagement en redes sociales y un crecimiento cercano al 40 por ciento en seguidores durante los ciclos activos de campaña, además de mejoras en tráfico web y demanda de producto.

Para una profesional formada en la Universidad de Palermo, con dos títulos de grado en diseño y en producción de modas y styling, que a los veinte años cofundó su propia marca y que hoy tiene base en Nueva York cursando el Clo3D Virtual Fashion Design Certificate en Parsons, el paso por la Big Four no funcionó como un trofeo sino como una verificación. “Antes, todavía me preguntaba si lo que hacía era suficiente, si mi mirada importaba, si tenía lugar en una industria internacional”, dice. “Después, esa pregunta dejó de existir. No porque me sienta llegada, al contrario, hoy tengo más ambición que nunca, sino porque entendí que mi trabajo aguanta el peso de un escenario internacional”

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