
Algunos especialistas recomiendan realizar una evaluación visual antes del inicio del ciclo escolar, más en el regreso a clases para detectar oportunamente la miopía e iniciar su manejo y gestión durante una etapa clave del desarrollo visual.
Regreso a clases, una nueva oportunidad para ver bien
El regreso a clases marca el inicio de un nuevo ciclo de aprendizaje para millones de niñas y niños. Mientras las familias preparan uniformes, útiles escolares y mochilas, existe un aspecto fundamental que suele pasar desapercibido: la salud visual.
Ver correctamente el pizarrón, leer con claridad, seguir las explicaciones del profesor o participar en actividades escolares depende, en gran medida, de una buena visión.
Sin embargo, la miopía infantil continúa aumentando a nivel mundial y, en muchos casos, pasa inadvertida durante sus primeras etapas, ya que sus síntomas pueden confundirse con falta de atención, bajo rendimiento escolar o desinterés en clase.
La miopía es una condición visual que dificulta ver con claridad los objetos lejanos y suele aparecer durante la infancia.
En muchas ocasiones pasa desapercibida, ya que sus síntomas pueden confundirse con falta de atención o bajo rendimiento escolar.
Algunas señales de alerta incluyen entrecerrar los ojos para ver el pizarrón, acercarse demasiado a libros o pantallas, sentarse muy cerca del televisor, presentar dolores de cabeza frecuentes o mostrar fatiga visual. Ante cualquiera de estos signos, se recomienda acudir con un profesional de la visión para realizar una evaluación integral.
Innovación respaldada por evidencia científica
En los últimos años, el manejo y gestión de la miopía infantil ha evolucionado con el desarrollo de soluciones diseñadas para ayudar a desacelerar su progresión.
Como parte de este avance, Essilor presentó los lentes oftálmicos Essilor Stellest 2.0, que incorporan la tecnología H.A.L.T. MAX (Highly Aspherical Lenslet Target / Microlentes altamente asféricos), diseñada para generar una señal óptica más intensa y ayudar a desacelerar aún más la elongación axial del ojo.
En un estudio clínico de 12 meses, esta nueva generación demostró un desempeño significativamente superior frente a la primera generación de lentes oftálmicos Essilor Stellest.
Además, estudios clínicos han demostrado que la tecnología Stellest reduce, en promedio, un 67% la progresión de la miopía en comparación con lentes oftálmicos monofocales.
“La innovación en el manejo y gestión de la miopía continúa avanzando. Con Stellest 2.0 ponemos a disposición de los profesionales de la visión una solución respaldada por evidencia clínica para acompañar a niñas y niños durante una etapa clave de su desarrollo visual”, señala Nelson Merchán, Director Regional de Relaciones Profesionales, México y la región NOCCA.
Así como el regreso a clases implica preparar útiles escolares y uniformes, también representa una oportunidad para incorporar una evaluación visual como parte del cuidado de la salud infantil.
Detectar oportunamente la miopía permite que los profesionales de la visión definan la estrategia de manejo y gestión más adecuada para cada paciente, favoreciendo un mejor seguimiento durante una etapa clave de su desarrollo visual.