
Siete de cada diez argentinas dicen que el bienestar forma parte de su día a día. Seis de cada diez reconocen que no lo logran como quisieran. Las dos cifras salen del mismo estudio, publicado este año por Natura junto con la consultora Gentedemente, y juntas describen una sensación bastante común entre mujeres de toda la región: la intención está, pero el día no alcanza.
Melanie Jovanovic conoce bien esa distancia entre lo que una quisiera y lo que una puede.
Es mamá de dos, influencer de belleza y estilo de vida y, además, asesora de imagen. Si alguien tiene excusas para dejar el autocuidado para después, es ella. Y, sin embargo, a la hora de hablar del hábito que no negocia, no responde con una rutina de diez pasos.
Responde con una actitud.
Escuchar antes que cumplir
“Intento escuchar muchísimo a mi cuerpo”, dice.
Dicho así parece frase de póster, de esas que se repiten en tazas y agendas. Pero lo que viene después la aterriza bastante.
“Con los años he entendido que bienestar no significa hacer todo perfecto, sino aprender a reconocer cuándo necesitas cuidarte, descansar, alimentarte mejor, moverte o simplemente bajar un poco el ritmo”, explica Melanie Jovanovic.
La clave está en el verbo. No dice cumplir, ni completar, ni lograr. Dice reconocer. Y reconocer exige algo que no se compra en ninguna tienda: prestar atención. Notar que el cansancio de esta semana no es el de siempre. Darse cuenta de que el cuerpo pide moverse, o todo lo contrario, que pide quedarse quieto un rato.
Una idea que va ganando terreno
No es la única que piensa así. El informe sobre el futuro del bienestar que McKinsey & Company publicó en 2025, basado en una encuesta a más de 9.000 consumidores en Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania y China, encontró que el 84 % de los encuestados en Estados Unidos considera el bienestar una prioridad alta o importante en su vida. Y cerca del 30 % de la generación Z y de los millennials dijo que en el último año se había vuelto mucho más importante.
Lo interesante es que el estudio no entiende el bienestar como una sola cosa. Habla de salud, sueño, nutrición, ejercicio, apariencia y atención plena, todo mezclado. Bastante parecido a la lista que hace ella.
De última, otra vez
Hay una frase en su respuesta que muchas mujeres van a reconocer de inmediato.
“Entre ser mamá y trabajar, es muy fácil ponerte siempre de última, así que cada vez valoro más esos espacios de autocuidado”, cuenta.
Ponerse de última. La expresión aparece más de una vez cuando Melanie Jovanovic habla de su trabajo, sobre todo cuando describe a las mujeres que llegan a la silla de la asesora después de años de postergarse. Esta vez, sin embargo, la usa para hablar de sí misma. Y eso le da otro peso.
Porque una cosa es ver el patrón en otras. Otra, muy distinta, es reconocerlo en el espejo propio y decidir hacer algo al respecto, aunque sea poco.
Activa, a su manera
También se define como alguien a quien le gusta mantenerse activa y sentir que está haciendo algo por ella misma. No da detalles de horarios ni de disciplinas, y quizá no haga falta. A veces el movimiento es una clase. Otras, una caminata. Otras, simplemente darse permiso para parar.
Lo que sí deja claro Melanie Jovanovic es el cambio de enfoque. El bienestar, para ella, dejó de ser una meta que se aprueba o se reprueba y pasó a ser algo más parecido a una conversación diaria con el propio cuerpo.
Una conversación en la que, por fin, ella también tiene derecho a hablar.