
La devoción a la Virgen de Guadalupe no se limita a México. Aunque la Basílica ubicada en el cerro del Tepeyac, en la Ciudad de México, es uno de los principales centros de peregrinación católica del mundo, existe otro santuario dedicado a esta advocación mariana a miles de kilómetros de distancia, en Uruguay.
Se trata de la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe de Canelones, un templo cuya historia se remonta a mediados del siglo XVIII y que mantiene una estrecha relación con los orígenes de la ciudad y la construcción de la identidad nacional uruguaya.
¿Dónde está el santuario de la Virgen de Guadalupe en Uruguay?
El Santuario Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe se encuentra en la ciudad de Canelones, capital del departamento del mismo nombre, ubicada aproximadamente a 45 kilómetros de Montevideo.
El recinto está situado sobre la calle José Enrique Rodó, en el centro de la ciudad, y funciona tanto como catedral de la diócesis local como centro de veneración mariana.
Entre sus principales elementos destacan:
- La imagen histórica de la Virgen de Guadalupe: una escultura de madera de aproximadamente 60 centímetros de altura, con las manos juntas en actitud de oración.
- El primer pabellón nacional uruguayo: vinculado con una ceremonia de bendición realizada en el templo en 1829.
- Un archivo histórico: conserva registros parroquiales que datan de 1773.
- Un órgano italiano: construido por Giovanni Battista Dessiglioli, con 556 tubos, dos teclados y 11 registros.
- Reliquias religiosas: pertenecientes a Jacinto Vera y a Orestes Nutti, primer obispo de Canelones.
Aunque comparte la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe con la Basílica mexicana, la escultura venerada en Uruguay tiene características diferentes a la imagen tradicional del Tepeyac.
¿Cuál es la historia de la Virgen de Guadalupe en Uruguay?
Los orígenes de la devoción guadalupana en Canelones se remontan a 1759, cuando Santos Pérez y Llamac, un comerciante originario de Cuzco, Perú, adquirió terrenos en la región y promovió la construcción de una pequeña capilla dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe.
De acuerdo con investigaciones históricas de la Iglesia católica uruguaya, Pérez y Llamac llevó desde Perú una imagen de madera de la Virgen, alrededor de la cual comenzó a desarrollarse una comunidad religiosa.
Con el paso de los años, nuevas familias se establecieron cerca de la capilla, dando origen al asentamiento que posteriormente sería conocido como Villa Nuestra Señora de Guadalupe de Canelones. En 1775 se estableció formalmente la parroquia bajo esta advocación y, en 1782, se fundó la villa que adoptó el nombre de la Virgen.
La construcción del templo actual comenzó el 13 de octubre de 1816, cuando Joaquín Suárez colocó la primera piedra por iniciativa de José Gervasio Artigas, una de las principales figuras de la independencia uruguaya.
Uno de los acontecimientos más significativos ocurrió en 1829, cuando el primer pabellón nacional uruguayo fue bendecido a los pies de la imagen de Guadalupe, en una ceremonia encabezada por el sacerdote Juan Francisco Larrobla. Este episodio vinculó directamente al templo con la formación del Estado uruguayo, convirtiéndolo en un espacio de relevancia histórica además de religiosa.
A lo largo de los siglos XIX y XX, la iglesia experimentó diversas ampliaciones y modificaciones arquitectónicas. En 1858 se concluyó su nave central, mientras que sus torres adquirieron progresivamente la apariencia que conservan en la actualidad.
Posteriormente, el recinto alcanzó nuevas distinciones religiosas:
- 1945: fue elevado a Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Guadalupe.
- 1961: el papa Juan XXIII lo convirtió en Catedral de la Diócesis de Canelones.
- 1979: la imagen histórica de la Virgen fue coronada solemnemente por el obispo Orestes Nutti.
- 2020: la Conferencia Episcopal del Uruguay lo declaró Santuario Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe.
Este último reconocimiento fue aprobado el 18 de junio de 2020, durante una asamblea de los obispos uruguayos celebrada en Florida, Uruguay.
¿Qué relación tiene la Virgen de Guadalupe de Uruguay con la de México?
La Virgen de Guadalupe venerada en Canelones comparte su advocación religiosa con la imagen asociada a las apariciones marianas de 1531 en el cerro del Tepeyac, en México.
Sin embargo, existe una diferencia importante: la imagen uruguaya no es una reproducción exacta de la tilma de Juan Diego, sino una escultura de madera procedente de Perú que adquirió un significado propio dentro de la historia local.
La tradición guadalupana se extendió por distintos territorios americanos durante el periodo colonial, favorecida por los vínculos religiosos y culturales entre las poblaciones de la región. En el caso de Canelones, la devoción adquirió una relevancia particular debido a su relación con la fundación de la ciudad y algunos acontecimientos del proceso de independencia uruguayo.
Al declarar el recinto como santuario nacional en 2020, los obispos de Uruguay destacaron que la veneración de Nuestra Señora de Guadalupe representa un vínculo entre la historia religiosa del país y la identidad compartida de América Latina.
Actualmente, la Catedral de Canelones permanece como el principal templo uruguayo dedicado a esta advocación mariana y como testimonio de una tradición que conecta a México, Perú y Uruguay a través de más de dos siglos de historia.