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La red ProCienciaMx recordó indirectamente a la SECIHTI los pendientes y que dificultan la investigación

Alertan sobre los problemas heredados el sexenio pasado en política de ciencia

Funcionaria Rosaura Ruiz, titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. (SECIHTI)

La falta de apoyo económico, la legislación deficiente y burocracia erosionan la ciencia mexicana, señala un comunicado de la red nacional de científicos ProCienciaMx, mismo en el que enfatiza los problemas que permanecen en el sector tras el sexenio anterior.

“México enfrenta un proceso de debilitamiento progresivo de sus capacidades científicas, tecnológicas y de innovación”, refiere en su mensaje dirigido a la opinión pública.

Además de la exigua inversión pública en el sector –0.28 y el 0.31% del PIB al gasto en investigación y desarrollo experimental (GIDE), muy por debajo del promedio mundial cercano al 2%–, los cambios en la legislación del sector científico realizados el sexenio pasado promovió tratos desiguales e inseguridad jurídica, señala el comunicado. A pesar de la necesidad de una nueva Ley, el sector continúa funcionando con una regulación deficiente y contradictoria, agrega.

Ante este escenario, ProCienciaMx identifica al menos los siguientes cuatro ámbitos y conjuntos de problemas que requieren atención urgente:

1. Precarización de las condiciones laborales en los centros de trabajo académicos. Persistencia de esquemas provisionales de contratación y retrasos o irregularidades en el pago de estímulos académicos en los Centros de investigación (dependientes de la SECIHTI). Pérdida de capacidades por el cierre de programas académicos. Limitaciones en el acceso a bibliografía especializada y recursos electrónicos fundamentales para el trabajo de investigación. Dificultades crecientes para participar en estancias académicas, proyectos de colaboración científica, proyectos de innovación y redes internacionales por la falta de financiamiento o por numerosas restricciones administrativas como la obtención de permisos para salir en comisiones académicas.

2. Infraestructura científica y tecnológica insuficiente y falta de mantenimiento de equipos especializados: Imposibilidad práctica de renovar el equipo básico de laboratorio debido a la carencia de recursos asignados en la partida 5000 en instituciones federales y a la reducción significativa de los apoyos destinados a equipamiento científico en las Convocatorias de la SECIHTI (antes CONAHCYT). Creciente complejidad administrativa para ejercer los recursos disponibles; desaparición de convocatorias específicas para infraestructura científica mayor, fundamentales para adquirir equipos estratégicos de uso institucional o interdepartamental, como microscopios electrónicos, confocales o citómetros de flujo. Obsolescencia de equipos de frontera, muchos de los cuales fueron adquiridos hace más de dos décadas y ya no cuentan con refacciones, ni soporte técnico.

“Burocracia excesiva y financiamiento insuficiente para mantener la infraestructura existente. Rezago alarmante en la actualización de equipos de cómputo para investigación, cuya adquisición en los centros de investigación descentralizados y desconcentrados de la administración pública federal son sujetos a la misma normativa que los equipos de cómputo destinados a actividades burocráticas y administrativas”. (…)

3. Incertidumbre y afectación a la libertad acádemica generada por la Ley General de HCTI:

Vacíos y tensiones en la Ley General en materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación y en sus mecanismos de implementación. Insuficiente participación de la comunidad científica en el diseño y evaluación de las políticas públicas del sector.

“Exclusión o trato desigual hacia estudiantes de posgrado e investigadores adscritos a universidades particulares en distintos programas y apoyos. Cambios repentinos en reglas de operación y criterios administrativos que generan inseguridad jurídica e inestabilidad institucional, como el Nuevo Reglamento del SNII. Debilitamiento de la autonomía académica y de gestión de los Centros de Investigación dependientes de la SECIHTI (…).

4. Abandono en la formación e incorporación de científicos jóvenes: Reducción y limitación de becas de posgrado otorgadas por la SECIHTI (ya no únicamente al extranjero sino también de los programas nacionales con reducciones notables por programas, más que en el total asignado). Persistencia de inconformidades e incertidumbre laboral en el programa Investigadoras e Investigadores por México.

“Insuficiente apertura de plazas académicas y de investigación para nuevas generaciones de científicos y científicas. Ruptura de trayectorias académicas y científicas por la falta de continuidad en apoyos, contrataciones y programas de incorporación”.

Esquemas laborales precarios para personas investigadoras jóvenes y personal académico en etapas iniciales de carrera, lo que significa desaprovechar el talento joven del país, añade el comunicado.

La organización enfatiza que, México no podrá consolidarse como una potencia científica y tecnológica mientras continúe debilitando las capacidades humanas, institucionales y materiales que sostienen la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación.

“Estas capacidades requieren décadas de inversión, estabilidad institucional y formación de talento, pero el país está entrando tarde y con recursos insuficientes a una etapa histórica definida por la aceleración tecnológica y la competencia basada en conocimiento”.

Frente a este escenario proponen las siguientes acciones prioritarias:

A) Recuperar progresivamente un nivel mínimo de inversión pública equivalente al 0.5% del PIB para ciencia, tecnología e innovación —todavía muy inferior al promedio mundial de 2.0%— mediante incrementos anuales equivalentes al 0.1% del PIB, lo cual significaría aproximadamente 35 mil millones de pesos adicionales por año, destinados a los cuatro puntos críticos mencionados anteriormente.

B) Reconocer que la investigación científica constituye una inversión estratégica para el desarrollo nacional y no un gasto prescindible sujeto a ciclos de corto plazo y a innumerables limitaciones burocráticas.

C) Garantizar una participación amplia y efectiva de la comunidad científica (incluidas las universidades particulares) y otros actores, sociales o particulares, interesados en el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas del sector.

“La atención a estas tres propuestas, como primera respuesta a los cuatro ámbitos de deterioro identificados, sería el detonador de una nueva etapa de fortalecimiento de la ciencia mexicana para convertir a México en una potencia científica. Urge recuperar e impulsar a la actividad científica en favor del futuro económico, social y tecnológico de México”.

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