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La obra, basada en “Hedda Gabler”, de Ibsen, muestra al México actual donde pocos tienen todo y muchos nada. Se presenta en el teatro El Milagro

“Hasta que muera el mundo”, una reflexión de lo que somos como humanidad

Teatro. Una escena dela obra "Hasta que muera el mundo”.

En un penthouse de Las Lomas de Chapultepec, una pareja organiza una fiesta para presumir su nuevo hogar con sus amigos de la “clase alta mexicana”. Durante la noche, aparece un personaje del pasado, con un proyecto de negocios que es, a la vez, un manuscrito filosófico. La velada cierra con muerte.

Así se plantea una relectura contemporánea de “Hedda Gabler”, de Henrik Ibsen: la obra resultante es “Hasta que muera el mundo”, con texto escrito por Juan Carlos Franco y asesoría en dirección de Daniel Giménez Cacho, se presenta desde el 8 y hasta el 31 de mayo, en el Teatro El Milagro.

En esta propuesta, la estructura, los nombres de los personajes y el núcleo dramático de la obra original de Ibsen se mantienen, pero en el contexto del México actual, con un evento social que abre espacio para la crítica una sociedad clasista, un revólver heredado, un amor de adolescencia que regresa y una mujer que no tolera la “mediocridad” del mundo que la rodea.

UN PERSONAJE EMBLEMÁTICO

La obra reúne en escena a Cecilia Ramírez Romo, Luis Eduardo Yee, Elizabeth Pedroza y Jorge León, quienes participaron además en el proceso de escritura y dirección. También Fernanda Bautista, Sofia Orozco, Frida Pérez y Emilia Olavarrieta participan en escena.

“Este proyecto surge de la necesidad de una perspectiva importante frente al panorama mundial y cómo se recoloca esta obra clásica en el contexto actual”, comenta Cecilia Ramírez Romo, quien interpreta a Hedda.

En conversación sobre esta propuesta escénica, recuerda que los clásicos nos dan la posibilidad de volver a ellos porque contienen personajes emblemáticos, que se pueden representar en diferentes contextos.

Para interpretar a su personaje, la actriz se hizo a sí misma preguntas en torno a quién sería Hedda Gabler hoy en día: “¿qué representaría y hacia dónde iría su aburrimiento sobre el mundo? ¿De qué está aburrida esta mujer? Porque el aburrimiento nace de algo, una persona no está aburrida y ya, ¿qué implica estar aburrido en medio de la borrachera?”, por ejemplo.

A Cecilia Ramírez Romo le parece evidente que estamos viviendo un momento de guerra mundial y se pregunta qué representaría ese futuro para su personaje.

“Que todo se vaya hacia la inteligencia artificial, que perdamos el contacto humano, que nos olvidemos de quiénes somos por tratar de conquistar escenarios que son indescifrables también para los seres humanos, es decir, todo lo que tiene que ver con el futuro es indescifrable”, señala y opina que la única manera de habitar ese personaje es “poner el cuerpo todo el tiempo”.

“Poner el cuerpo para ser atravesada por emociones que no necesariamente son bonitas, de angustia y ansiedad de cómo estamos y cómo me siento yo respecto al mundo. Me es complicado pasar por aquí, por supuesto, pero no es tan diferente a lo que vivo a diario. Yo me hago este tipo de preguntas a diario”, ahonda la actriz.

Se identifica con su personaje en la medida en que se trata de una persona descontenta con el contexto en el que vive y confiesa se ha preguntado a menudo si lo que hace sirve para algo.

“Si el hecho de poner el cuerpo, representar historias y contar desde la perspectiva de los personajes le funciona al mundo en este momento, así como está. Es algo que me pregunto todos los días y salgo a escena con esa pregunta”, comparte.

Por lo mismo, le parece que la intención de esta puesta en escena es incitar al cuestionamiento individual.

“Me interesa que la gente salga con reflexión, preguntándose cosas y que piense ¿qué es una mujer villana en 1900 y quién sería una mujer villana en esta época?”, invita Cecilia Ramírez Romo.

Agrega que al representar al 1% de la población “que no se ve, pero que lo tiene todo y que tiene una postura frente a eso. Todos los demás estamos del otro lado, ese 1% no se mira” el montaje pretende una reflexión sobre qué hacemos, qué defendemos y qué somos como humanidad.

“¿Y por qué el capital tiende a ser la primera respuesta. ¿Por qué no regresar al encuentro, a la mirada, al reconocimiento del otro, al saber estar en el mundo, sin necesidad de destruirlo? Es una crítica absoluta, no estamos remarcando nada para decir que vamos con el sistema, sino en contra de eso”, destaca

Le parece que es peligroso nombrar varios de los temas que aparecen en escena y se declara “en pánico” al pensar que mucho de lo que escribieron e idearon fue en tono de ficción, pero fue para criticar realidades concretas del mundo.

“Estoy colocada en un mundo cuya primera necesidad es el capitalismo, ¿dónde me coloca eso a mí como artista? Yo quiero ir completamente del lado contrario, hay que regresar a preguntarnos ¿qué es lo que somos? Darnos tiempo”, considera y observa que “parece que no hay tiempo para uno mismo. Solo hay tiempo para los demás y sobre todo para la mirada que tienen los demás sobre nosotros”.

Asimismo, la actriz subraya la relevancia de tener una postura política respecto de lo que presentan en la obra “porque lo personal es político y lo político es personal”.

“Soy consciente de eso y el subirme a escena a decir algo así me implica también una postura política de la que estoy orgullosa”, manifiesta

VE A VERLA

La asesoría en dirección está a cargo de Daniel Giménez Cacho, aunque la propuesta se construyó en colectivo, entre el autor y el elenco.

Al momento, el montaje ha provocado muchas interpretaciones, según comparte Cecilia Ramírez Romo.

“Las obras de teatro nunca terminan con el aplauso, sino con la reflexión del público. Me parece que para eso trabajamos. Hay muchas preguntas atrás de esto y reflexión sobre el mundo en el que estamos paradas y eso a mí me hace muy feliz, porque quiere decir que se sembró la semilla y en la reflexión viene la respuesta que cada quien decida”, añade sobre las reacciones que han tenido las audiencias hasta ahora.

“Hasta que muera el mundo” presenta su temporada hasta el 31 de mayo en el Teatro El Milagro (Calle Milán 24, Col. Juárez, Ciudad de México), jueves y viernes a las 8 pm, sábados a las 7 pm y domingos a las 6 pm. Dura aproximadamente 110 minutos y está dirigida a jóvenes y adultos. El precio de entrada general es de $350. Maestros y vecinos de la Alcaldía Cuauhtémoc: $200; Estudiantes e INAPAM: $100.

Hay boletos disponibles en: https://elmilagro.org.mx/st/funcion/hasta-que-muera-el-mundo/ y en taquilla del Teatro El Milagro.

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