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Las hormigas arrieras tienen preferencias acerca de cuáles hojas cortar, seleccionando aquellas que son las más favorables. A continuación, conversaremos acerca de este proceso de selección

Operación hormiga agricultora: recolectando sin riesgos

Inecol. PORTADA INECOL. Attita, su familia (hormigas de la especie Atta mexicana) y Leuqui (hongo de la especie Leucoagaricus gongylophorus) en el proceso de colecta de hojas de cítricos (Imagen hecha con inteligencia artificial).

¡Hola! Soy Attita, una hormiga cortadora de hojas de la especie Atta mexicana, también conocidas como hormigas arrieras. Mi familia y yo vivimos en una gran colonia bajo tierra donde cada integrante tiene una tarea en específico. Mi mamá, la reina, se encarga de poner todos los huevos que darán origen a mis nuevas hermanas, mientras que nosotras nos organizamos para dividir el trabajo y así mantener funcionando el hormiguero. Algunas de mis hermanas son las soldados, cuya misión es proteger la colonia de cualquier intruso o amenaza. Otras son las jardineras, que cuidan a las hormigas recién nacidas y atienden con dedicación nuestro tesoro más valioso: un hongo llamado Leucoagaricusgongylophorus. Mi familia le dice de cariño “Leuqui” y lo cultivamos dentro del hormiguero ya que constituye nuestro principal alimento. Yo formo parte del grupo de las forrajeras, nuestra labor consiste en salir del hormiguero para recolectar el material que servirá para alimentar y cultivar a Leuqui. Por eso, cada viaje que hacemos en busca de hojas y otros recursos es fundamental para la supervivencia de toda mi familia. Sin el cultivo de Leuqui, y sin el trabajo en equipo que realizamos cada día, nuestra gran familia no podría existir.

¿Crees que recolectamos cualquier hoja? ¡Pues no! No elegimos cualquier hoja. Ponemos atención a ciertas características de las hojas, como el grosor, la dureza o la cantidad de agua que contienen, ya que una hoja muy gruesa o dura puede ser difícil de cortar. También, nos enfocamos en las características químicas. Ciertos elementos y sustancias producidas por las plantas pueden hacer que una hoja sea dañina para insectos como yo y toda mi familia. Durante mis aventuras recolectando hojas de arbustos y árboles, a veces hay hojas que no me gustan desde el momento en que las toco o percibo su olor, a esto le llamamos rechazo al contacto. Otras veces comienzo a cortarlas, pero resultan demasiado duras o contienen sustancias que dificultan mi trabajo, y esto se conoce como rechazo durante el corte. También puede ocurrir que mis hermanas y yo llevemos las hojas hasta Leuqui y, después de un tiempo, descubramos que le hacen daño por algún posible efecto antihongo. Entonces debemos retirarlas para protegerlo, proceso llamado rechazo tardío.

Entre las hojas que suelo recolectar están las de algunos árboles frutales, incluidos los famosos cítricos, como la lima, la naranja, el limón y la mandarina. Los humanos se dieron cuenta de que no trato a todos estos cítricos por igual: algunas de sus hojas las recolecto con entusiasmo, mientras que otras las evito o termino rechazándolas. Como aprovechan mucho estos frutos en su alimentación, unos científicos del Instituto de Ecología (INECOL) en Xalapa, se dieron a la tarea de investigar qué tienen de especial sus hojas para descubrir qué es lo que me gusta... y qué es lo que prefiero evitar. Algo que no les había contado es que mi familia y yo vivimos muy cómodas en un insectario del INECOL, donde los científicos nos cuidan y pueden estudiarnos para conocer más sobre nuestro comportamiento. Primero nos ofrecieron hojas de lima y naranja. Fueron muy fáciles de cortar y, cuando las llevamos con Leuqui, ¡le sentaron de maravilla! En cambio, las hojas de limón si bien no fueron difíciles de cortar, cuando se las dimos a Leuqui no le cayeron bien, así que mis hermanas y yo tuvimos que retirarlas para evitar dañarlo, mostrando un rechazo tardío hacia ellas. Por último, nos dieron hojas de mandarina, y ahí también tuvimos problemas ¡nos costó muchísimo trabajo cortarlas! Por ello, mostramos rechazo durante el corte. ¿Por qué sería?

Inecol. Operación hormiga agricultora: recolectando sin riesgos (Imagen hecha con inteligencia artificial).

¡Los científicos encontraron cosas fascinantes! Resulta que las hojas de los cuatro cítricos eran muy parecidas en aspectos como el grosor, la dureza y la cantidad de agua que contenían. Entonces, si esas características no explicaban nuestras preferencias de corte, ¿qué estaba pasando? La respuesta estaba escondida en su química. Las hojas de lima y la naranja, nuestras favoritas, tenían menores concentraciones de varios nutrientes y sustancias químicas no dañinas para mi familia y Leuqui. En cambio, la mandarina destacaba por su alto contenido de calcio, lo que podría indicar la presencia de muchos cristales de oxalato de calcio, una defensa física que tienen muchas plantas contra herbívoros masticadores. ¡Tal vez por eso sus hojas son tan difíciles de cortar! Sería una ingeniosa estrategia para defenderse de nosotras. El limón, por su parte, parece haber desarrollado otra estrategia: además de tener mayores cantidades de algunos nutrientes como fósforo y nitrógeno, también tuvo alto contenido de potasio, el cual puede afectar a Leuqui o a mi familia, además contiene un grupo de sustancias químicas irritantes o dañinas que podrían estar siendo la razón del porqué hay un rechazo tardío hace ellas ¡Una defensa química en toda regla!

Me parece increíble pensar que cada especie de cítrico distinta puede defenderse de nosotras de diferentes formas. Por un lado, hay plantas que han desarrollado estrategias de defensa física, como la mandarina, y otras presentan defensas químicas como el limón. Mientras que hay plantas que no presentan estrategias eficientes de defensa física o química hacia nosotras, como fue el caso de la lima y naranja, por lo cual fueron nuestras hojas favoritas, aunque tuvieran menos nutrientes. Saber lo que encuentran los científicos no solo permite entender mejor cómo nos comportamos y cuál es nuestro papel en la naturaleza, también puede ayudar a encontrar estrategias más responsables y menos dañinas para controlar o manejar las poblaciones de mi especie y a su vez cuidar nuestros ecosistemas, y aquellos cultivos tan importantes para lo humanos como lo son los cítricos.

Se agradece a la SECIHTI por la beca de maestría otorgada y al INECOL por las facilidades brindadas para la realización de este proyecto.

aRed de Estudios Moleculares Avanzados, Instituto de Ecología A.C., Carretera Antigua a Coatepec No. 351, Congregación el Haya, CP 91073, Xalapa, Veracruz, México.

bRed de Ecología Funcional, Instituto de Ecología A.C., Carretera Antigua a Coatepec No. 351, Congregación el Haya, CP 91073, Xalapa, Veracruz, México.

*Autores de correspondencia: jorge.valenzuela@inecol.mx; juan.monribot@inecol.mx

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