
Un grupo internacional de investigación coordinado por la OMS identificó 14 microorganismos, ocho bacterias, dos virus y cuatro parásitos, como los principales agentes causales de diarrea trasmitidos por alimentos que, provocaron en la población mundial entre 2000 y 2021, 666 millones de casos de enfermedades y 265 mil muertes; además determinó que los años de vida ajustados por discapacidad (AVAD), que indican los años perdidos debido a la enfermedad, discapacidad, secuelas o muerte prematura, es de 15.2 años.
Estos resultados fueron publicados recientemente en la revista Lancet Public Health en el artículo “WHO estimates of the global, regional, and national burden of 14 foodborne diarrhoeal enteric hazards, 2000–21: an updated data synthesis”. El estudio desarrollado incluyó personal académico procedente de al menos 18 instituciones de carácter científico dedicadas a la salud, todos ellos invitados a participar por la OMS.
María Teresa Estrada García, investigadora del Departamento de Biomedicina Molecular del Cinvestav, única representante latinoamericana que formó parte del grupo de trabajo, mencionó que, entre estos 14 microorganismos, todos ellos responsables de causar el síndrome de diarrea, algunos también pueden producir secuelas a largo y a corto plazo, como las bacterias Campylobacter o Salmonella, asociadas a un fenómeno neurológico conocido como Guillain-Barré, cuyas secuelas pueden ser fatiga crónica, problemas de equilibrio al caminar, debilidad muscular persistente y alteraciones en la presión arterial o el ritmo cardiaco.
Otro ejemplo es el de la Escherichia coli, productora de toxinas Shiga, que causa el síndrome urémico hemolítico, caracterizado por producir daño renal, el cual puede derivar en insuficiencia renal crónica y requerir diálisis o trasplante, así como hipertensión arterial, problemas neurológicos o complicaciones digestivas a largo plazo.
El estudio determinó que los 14 microorganismos asociados al síndrome diarreico después del consumo de alimentos, en el caso de bacterias son: Campylobacter jejuni; C. coli y otras especies termotolerantes de Campylobacter; los patotipos diarreogénicos de Escherichia coli enteroagregativa, enteropatógena y enterotoxigénica y productora de toxina Shiga; Salmonella entérica no tifoidea; Shigella spp; y Vibrio cholerae. Los parásitos son: Giardia duodenalis, Cryptosporidium spp, Cyclospora cayetanensis y Entamoeba histolytica y los virus norovirus y rotavirus
La investigación señala que las poblaciones de países con menores ingresos, de las regiones africanas y asiáticas, tienen más riesgos de presentar enfermedades transmitidas por alimentos asociadas a microorganismos causantes del síndrome diarreico, mientras que Latinoamérica se ubica en un punto intermedio, probablemente porque no se reportan los casos de diarrea al sector salud y, cuando se hace, no se toman muestras para identificar el agente causal, solo se realiza el diagnóstico por cuadro clínico, lo que impide identificar al verdadero responsable del cuadro diarreico, explicó Estrada García.
Además, el estudio identifica que la población infantil menor de cinco años es el grupo más vulnerable a las enfermedades diarreicas (demostrado en estudios previos). Aunque el artículo no lo aborda, en México la población de adultos mayores, arriba de 70 años, es tan vulnerable como los menores de 5 años al síndrome diarreico y es el segundo grupo con más mortalidad, porque se deshidratan rápidamente, no son atendidos con oportunidad, y no acuden a los hospitales, sostuvo la investigadora del Cinvestav.
Un tema adicional que planteó María Teresa Estrada durante el desarrollo del estudio, y que podría incluirse en futuros reportes, es el análisis de la comida de venta en las calles, costumbre común en Latinoamérica porque, dependiendo de la práctica de preparación del alimento, esta se vuelve una fuente de contaminación que genera infecciones con episodios de diarrea, los cuales las personas pueden trasladar al hogar.
La investigación, desarrollada durante cinco años, se propuso realizar un análisis estructurado con base en juicios u opiniones de expertos y consultas de información oficial sobre el tema en diversos países, y los datos obtenidos se sometieron a modelos computacionales. El objetivo principal fue que, para 2030, los países miembros de la OMS adoptaran medidas para ir reduciendo hasta un 40 por ciento las enfermedades diarreicas transmitidas por alimentos mediante la atención sanitaria, la disposición de tratamientos y la vacunación, además de promover mejoras en la producción, seguridad, suministro, procesamiento, preparación, almacenamiento y consumo de los alimentos.
La principal contribución de María Teresa Estrada García consistió en analizar los datos, incorporar el tema de los patotipos de Escherichia coli diarrogénicos, Shigella y Salmonella, además de participar en el debate internacional sobre el tema de las enfermedades diarreicas producidas por el consumo de alimentos.
