Academia

Telma Gloria Castro asume la presidencia de la institución con una agenda nacional y multidisciplinaria y una nueva relación con las autoridades federales

Inicia una nueva etapa en la Academia Mexicana de Ciencias

Cambios en la AMC El encuentro se llevó a cabo en el ICAyCC de la UNAM, donde Telma Castro es investigadora. (UNAM)

La Academia Mexicana de Ciencias (AMC) inició una nueva etapa con la toma de posesión de su Consejo Directivo para el periodo 2026-2029, encabezado por la doctora Telma Gloria Castro Romero, quien planteó como prioridad fortalecer una institución participativa, nacional, autónoma e independiente, con mayor capacidad para incidir en la discusión pública sobre ciencia, tecnología, humanidades y educación superior.

Durante la ceremonia, realizada en el Auditorio Julián Adem del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, la nueva presidenta sostuvo que su gestión buscará ampliar la participación de la comunidad científica, preparar a las nuevas generaciones y acercar el conocimiento a sectores más amplios de la sociedad.

A la ceremonia acudieron el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí; el rector de la UAM, Gustavo Pacheco López; la directora de la Secihti, Rosaura Ruiz Gutiérrez; el presidente saliente, José Antonio Seade Kuri y, el vicepresidente del nuevo consejo, Rafael Bojalil (quien tomará la presidencia el próximo periodo), entre otros.

El encuentro marca parte de la reanudación del respaldo de las autoridades federales a la AMC, después de que el sexenio pasado, el extinto Cona(h)cyt y su directora, Elena Álvarez-Buylla, emprendieron por diferencias políticas una campaña de hostilidades contra la institución, a la que desde el inicio retiraron financiamiento y la llevó a casi su desaparición.

El espaldarazo de la secretaría de Ciencia y su titular, ex presidenta de la AMC, supone un cambio de diálogo con la AMC y su comunidad, pero acotó que lo que fue en tiempo pasado no representa la actividad de la institución al día de hoy, puesto que hizo un llamado a “repensar las funciones de la AMC, lo que fue la Academia ya no lo es y tampoco es necesario que lo sea, porque el mundo cambió”.

Por su parte, Castro Romero expresó su interés por “fortalecer y ampliar nuestra academia”, bajo el objetivo de que las ciencias, las humanidades, la tecnología y la innovación sean ejes de un desarrollo sostenido, incluyente, basado en conocimiento. Reconoció las dificultades financieras que enfrenta la institución, aunque destacó que, pese a ellas, la AMC ha mantenido actividades como el ingreso de nuevos miembros, los premios y la edición de la revista Ciencia.

Cambios en la AMC Telma Gloria Castro Romero, nueva presidenta de la Academia. (UNAM)

NUEVO PERIODO.

Su propuesta parte de una concepción de la AMC como una organización con presencia en todo el territorio nacional y con capacidad para participar de manera activa en los debates que involucran al conocimiento científico. Entre las prioridades anunciadas se encuentran ampliar la participación de investigadoras e investigadores, impulsar la formación de nuevas generaciones, democratizar el acceso al conocimiento y fortalecer la divulgación científica y la colaboración entre instituciones.

La científica también señaló que la Academia debe responder a problemas que requieren la participación conjunta de distintas disciplinas. En ese sentido, identificó entre los desafíos contemporáneos temas como la inteligencia artificial, el cambio climático, el agua y la energía, además de la necesidad de defender el pensamiento crítico y la evidencia científica frente a la desinformación.

La nueva dirigencia buscará, además, consolidar las secciones regionales e incrementar las actividades de la AMC fuera de la Ciudad de México, con la intención de que la institución tenga una representación más amplia de las capacidades científicas existentes en el país. También planteó que la Academia se consolide como una interlocutora plural e independiente en las discusiones relacionadas con las políticas científicas, tecnológicas, humanísticas y de educación superior.

Esta dimensión nacional cobra relevancia frente a la concentración de capacidades científicas y tecnológicas en determinadas ciudades. Para Castro Romero, ampliar la participación de la membresía y fortalecer la presencia territorial de la institución serán parte de una estrategia para construir una Academia más cercana a la diversidad de la comunidad científica mexicana.

NUEVA ETAPA PARA LA CIENCIA MEXICANA.

La llegada del nuevo Consejo Directivo ocurre en un contexto de transformación de la política científica nacional. Durante la ceremonia, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, consideró que la creación de la Secihti constituye una oportunidad para replantear la organización de la ciencia y fortalecer la coordinación entre el gobierno, las instituciones académicas y otros sectores estratégicos.

Ruiz Gutiérrez también llamó a fortalecer la divulgación científica, una actividad que históricamente ha distinguido a la AMC, y propuso renovar y ampliar programas dirigidos a docentes de educación básica y media superior. Subrayó, además, que México necesita fortalecer su participación en redes internacionales para enfrentar el rezago existente en desarrollo tecnológico.

La funcionaria destacó que en México se realiza investigación científica de calidad, pero señaló que persiste una brecha en materia de desarrollo tecnológico. En este escenario, atribuyó a la Academia un papel relevante por su capacidad para articular a una parte importante de la comunidad científica nacional.

Por su parte, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, sostuvo que México necesita fortalecer de manera sostenida su sistema científico mediante un mayor financiamiento, modernización de infraestructura, proyectos de largo plazo y mejores condiciones para que las nuevas generaciones puedan desarrollar carreras académicas.

Lomelí también destacó la necesidad de enfrentar las desigualdades existentes dentro del sistema científico y llamó a impulsar una participación más equitativa de las mujeres y una mayor representación regional, al considerar que el talento científico se encuentra en todo el país, aunque las oportunidades y los recursos no están distribuidos de manera uniforme.

El rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Gustavo Pacheco López, coincidió en la necesidad de distribuir de manera más equilibrada las capacidades científicas y tecnológicas. Propuso elevar la inversión total en investigación y desarrollo a un nivel igual o superior al 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto y fortalecer el vínculo entre la generación de conocimiento y los grandes problemas sociales.

La ceremonia también marcó el cierre de la gestión de José Antonio Seade Kuri, presidente saliente de la AMC, quien destacó la importancia de la ciencia para comprender las necesidades del país, encontrar soluciones, formar especialistas y construir mejores condiciones de bienestar, justicia y oportunidades.

El nuevo Consejo Directivo quedó integrado, además de Castro Romero, por Rafael Bojalil Parra, como vicepresidente; Alejandro De las Peñas Nava, como tesorero; Javier Miranda Martín del Campo, como secretario electo, y María Regina Martínez Casas, como secretaria designada.

Cambio en la AMC Asistentes a la ceremonia. (SECIHTI)

Con esta nueva dirección, la AMC inicia su LXVII Año Académico con el desafío de ampliar su presencia territorial, fortalecer la participación de su comunidad y convertir el conocimiento científico en una herramienta con mayor incidencia en los problemas nacionales. La agenda planteada por Castro Romero coloca así la relación entre ciencia y sociedad, la formación de nuevas generaciones y la defensa de la evidencia como algunos de los ejes centrales de su gestión para los próximos tres años.

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