
Durante la sesión del Consejo Universitario de la UNAM, realizado este miércoles en la Antigua Escuela de Medicina, se aprobó la transformación de la Unidad Michoacán del Instituto de Geofísica a Centro de Investigaciones de la Tierra y el Espacio, además de la transformación de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) en facultad. Adicionalmente, aprobó la designación del doctor Alberto Ken Oyama Nakagawa como investigador emérito.
El cambio de la Unidad Michoacán del Instituto de Geofísica en Centro de Investigaciones de la Tierra y el Espacio (CITE) “permitirá consolidar un polo de investigación multidisciplinario que integre las Ciencias de la Tierra y del Espacio con impacto estratégico para el occidente del país con proyección nacional e internacional”, de acuerdo con el Proyecto de Transformación.
“El CITE se concibe como un centro de excelencia orientado a la investigación básica y aplicada en áreas clave como: Heliofísica, Clima Espacial, Geofísica Ambiental, Vulcanología, Sismicidad, Arqueomagnetismo y Geotermia. Su creación permitirá fortalecer la infraestructura científica, la formación de recursos humanos de alto nivel, la generación de información estratégica para la gestión de riesgos naturales y la protección de infraestructuras críticas”, indica el Proyecto.
Subraya que esa entidad universitaria alinea sus objetivos con el Plan de Desarrollo Institucional 2023-2027 de la UNAM, particularmente con los ejes de descentralización académica, fortalecimiento de la investigación multidisciplinaria, vinculación con la sociedad y el sector productivo.
Por otra parte, el CU de la UNAM aprobó la transformación de la ENTS en Facultad de Trabajo Social (FacTS), “a fin de fortalecer la gestión institucional, ampliar su proyección a nivel nacional e internacional y potenciar su impacto social en la formación de profesionales comprometidos con el bienestar social”, manifiesta un comunicado institucional.
De acuerdo con el Proyecto de Transformación esta transición se sustenta en el Plan de Desarrollo 2024-2028 de la ENTS y en la modificación del Programa de Maestría en Trabajo Social que permitió la creación del Plan de Estudios del Doctorado en Trabajo Social y el establecimiento del grado académico correspondiente.
El documento señala que el Programa de Maestría y Doctorado en Trabajo Social se fundamenta en el análisis del contexto social contemporáneo, caracterizado por problemáticas complejas que demandan enfoques críticos e interdisciplinarios y que permite construir fundamentos epistemológicos, teórico-metodológicos y científicos orientados a la generación de conocimientos de frontera.
“Desde las perspectivas de género, igualdad, ética, diversidad cultural, Derechos Humanos y sostenibilidad, el Programa impulsa la formulación de alternativas para la transformación social y contribuye al mejoramiento de las condiciones de vida de personas, grupos y comunidades frente a los múltiples desafíos de la sociedad actual”, apunta.
INVESTIGADOR EMÉRITO.
Por otra parte, el pleno del CU aprobó conferir el grado de investigador emérito a Alberto Ken Oyama Nakagawa, quien cuenta con más de 40 años de labor académica en la UNAM, es Investigador Titular C y uno de los principales impulsores de la expansión y consolidación de la UNAM en Michoacán.
Adicionalmente, el académico concluyó su función como integrante de la Junta de Gobierno de la Universidad, que eligió en sustitución a Vicente Jesús Hernández Abad.
Oyama Nakagawa es licenciado en Biología y maestro en Ciencias por la Universidad Nacional; doctor en Botánica por la Universidad de Kyoto y llevó a cabo estancias posdoctorales en la Tokyo Metropolitan University y la University of Tokyo.
Sus trabajos se centran en la comprensión del origen, estructura, funcionamiento y conservación de la biodiversidad en México y la región mesoamericana. Ha consolidado un modelo de investigación que incorpora herramientas de genética de poblaciones, biología molecular, filogeografía y genómica del paisaje y ha logrado explicar la diferenciación, hibridación, flujo génico, biogeografía, adaptación y conservación de los bosques templados mexicanos, particularmente el género Quercus, dentro del cual se encuentran especies de árboles como robles y encinos.

Es tal la importancia de sus aportaciones que colegas han nombrado a tres nuevas especies de plantas para la ciencia con su nombre: Quercus oyamae, Amphibolips oyamae y Erythrostemon oyamae, y su obra es considerada de consulta obligada a nivel mundial para las personas estudiosas del género Quercus.
Es miembro fundador del Laboratorio Nacional de Análisis y Síntesis Ecológica (LANASE). Tiene 239 artículos científicos en revistas indizadas, 20 artículos en otras publicaciones, 15 capítulos en libros, tres libros, 37 artículos de divulgación y un folleto especializado. Sus trabajos acumulan más de nueve mil 200 citas en Google Scholar (índice h=50) y más de cinco mil 300 en Scopus (índice h=39).
Su labor docente ha transitado desde el bachillerato hasta la conducción de estancias posdoctorales. Ha dirigido 35 tesis de licenciatura, 18 de maestría y 32 de doctorado, y ha consolidado una escuela científica que aborda temas de frontera en campos como genética de poblaciones, hibridación, conservación, interacciones biológicas, ecología funcional y biogeografía.
Su liderazgo institucional incidió en el crecimiento y desarrollo del campus Morelia de la UNAM, lo que se tradujo en la creación de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), Unidad Morelia, y la consolidación de novedosos programas como las licenciaturas de Ciencias Ambientales, Ecología, Ciencias Agroforestales, Geociencias, Materiales Sustentables y Tecnologías para la Información en Ciencias.
Por otra parte, el rector de la UNAM, previo a la reunión del CU, se refirió al Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2027 que considera para la UNAM un incremento de 1.2 por ciento arriba de la inflación esperada -que es de tres por ciento-. “Justo lo que esta casa de estudios pidió”.
El rector explicó que, en el Paquete Económico 2027 recientemente entregado a la Cámara de Diputados, el subsidio federal pasaría de 53 mil millones a 56 mil millones de pesos, por lo que agradeció al Gobierno de la República este esfuerzo.
“Con eso, más racionalidad presupuestal y austeridad, podemos sacar adelante no solamente los gastos del ejercicio”, sino además evaluar la reposición de equipos y la culminación de obras importantes, principalmente en las unidades Juriquilla, Mérida y Oaxaca, de la Escuela Nacional de Estudios Superiores, que tienen todavía aulas y laboratorios en construcción.