Cultura

Sin el pensamiento poético, las nuevas generaciones quedan a merced de la aprobación digital y la vulgaridad; poesía no es privilegio, es derecho a nuestra propia humanidad, señala Elsa Cross

La cultura, única opción frente a violencia; Elsa Cross denuncia vacío poético en las aulas mexicanas

Sin el pensamiento poético, las nuevas generaciones quedan a merced de la aprobación digital y la vulgaridad; poesía no es privilegio, es derecho a nuestra propia humanidad, señala Elsa Cross —

El Claustro Elsa Cross La Maestra Elsa Cross y algunos de sus alumnos que leyeron poesía para homenajearla; Rocío Cerón, Víctor Cabrera, Giseh Jiménez y Roxana Elvridge Thomas, entre otros. (Gerardo González Acosta/Apple Photos Clean Up)

El alejamiento de la alta cultura empobrece irremediablemente las aspiraciones de cualquier pueblo, y este vacío cultural vuelve a la sociedad más vulgar, ramplona, y limita el horizonte de posibilidades de sus integrantes, dijo la poeta Elsa Cross.

Laureada en 2016 con el Premio Nacional de Artes y Literatura y Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, afirmó que al no otorgar el apoyo suficiente a las manifestaciones artísticas, los gobiernos cierran puertas vitales para la juventud actual.

Elsa Cross habló así en exclusiva a Crónica, luego del homenaje que recibió en ocasión de su cumpleaños 80, este viernes, y la publicación en este majestuoso recinto de su nuevo libro “Tu otro nombre”, ante un centenar de personas reunidas en el auditorio Divino Narciso de la Universidad del Claustro de Sor Juana.

De pie mientras autografeaba libros a sus lectores, con una energía ejemplar, afirmó que estas carencias culturales obligan a los jóvenes a buscar opciones de vida menos enaltecedoras, lo que a menudo desemboca en el camino de la delincuencia.

La poeta sostuvo que “la cultura debería ser la opción primordial frente a la violencia que aqueja al México contemporáneo, especialmente en los sectores vulnerables”.

Cuestionó el impacto de la desconexión ciudadana respecto a la lírica, y manifestó que la poesía es un derecho y no un privilegio.

Criticó la omisión de la educación poética en los planes de estudio públicos y privados de todo el país, lo que constituye una “pérdida trágica de la sensibilidad humana”.

El diálogo con Crónica permitió a esta luminaría de la poesía desgranar su visión sociopolítica de la ausencia de enseñanza de las bellas artes en la educación básica y media superior, déficit que le provoca “mucho coraje”.

Poesía, Herramienta de Transformación Social

Al responder a los cuestionamientos sobre la currícula escolar, la autora de El diván de Antar lamentó que “se niegue a los estudiantes su propia humanidad”.

Sin el pensamiento poético, “las nuevas generaciones quedan a merced de la tontería de las redes sociales y la búsqueda incesante de la aprobación digital a través de los likes”.

Ella misma decidió abstenerse de abrir redes sociales sobre su persona y obra, para evitar contibuir a este fenómeno vulgarizante de la sociedad, especialmente jóvenes.

Sobre la necesidad de recuperar la poesía como un seminario del amor para reconstruir el fragmentado tejido social mexicano, la Maestra recordó que “la poesía es, fundamentalmente, una forma de conocimiento profundo del espíritu humano que debe ser cultivada”.

Para ilustrar el poder redentor del arte, Cross compartió al reportero la historia de un joven perteneciente a una banda delictiva que transformó su vida mediante un taller.

“Al descubrir el cauce de su propia creatividad, el joven abandonó la violencia, demostrando que la poesía es constitutiva del ser humano”, compartió con emoción en su voz y luz en su rostro.

La autora aprovechó esta anécdota para subrayar que “la inversión en cultura no es un gasto superfluo, sino una necesidad básica para la salud democrática del país”.

Flanqueada por un busto de otra gran poeta, Sor Juana Inés de la Cruz, Elsa Cross llamó a las autoridades a reconsiderar a fondo la importancia de cultivar las expresiones más altas del espíritu en la juventud, desde la educación de las artes y la poesía.

Poesía que Trasciende Fronteras

El Claustro Rocío Cerón La literatura mexicana contemporánea encuentra en Elsa Cross una de sus luminarias vigentes más radiantes. (Gerardo González Acosta)

La literatura mexicana contemporánea encuentra en Elsa Cross una de sus luminarias vigentes más radiantes, cuya obra trasciende fronteras geográficas y de credo.

Su aparición pública ayer en el majestuoso auditorio Divino Narciso, fue algo más que un acto protocolario,fue esencialmente una doble celebración, de la vida y la palabra en su máxima expresión; frente a los suyos, y en lo suyo.

Nacida en la Ciudad de México en 1946, esta académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tejió un puente inquebrantable entre la tradición de occidente y la mística oriental.

Su trayectoria, laureada ampliamente, queda manifiesta hoy como una "geometría de la luz" indispensable para nuestro tiempo.

Homenaje en el Corazón del Claustro

Festejar 80 años de vida en la Universidad del Claustro de Sor Juana posee una carga simbólica que no puede pasar desapercibida para la mente despierta en las humanidades, el ojo culto.

Universidad de El Claustro de Sor Juana En los pasillos que Sor Juana Inés de la Cruz recorrió alguna vez, Elsa Cross reafirmó su herencia de la tradición intelectual femenina. (Gerardo González Acosta)

En los pasillos que alguna vez recorrió la Décima Musa, Elsa Cross reafirmó su posición como una heredera legítima de la tradición intelectual femenina.

El evento, que reunió a voces destacadas de la academia y las letras, fue convertido en un tributo a la permanencia de una voz que sigue jove, fresca, amorosa.

El rector Rafael Tovar y López Portillo y la comunidad universitaria reconocieron en Cross a una “peregrina de lugares sagrados cuya brújula siempre apunta hacia la belleza”.

De la mano de la poeta, narradora y traductora, María Baranda Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta 1995, Elsa Cross conversó sobre su nuevo libro “Tu otro nombre”.

Durante la ceremonia, Baranda resaltó que la obra de Cross no es meramente estética, sino ontológica, pues cuestiona el sentido de la vida y la muerte.

Su paso por el Claustro recordó a los asistentes que “la palabra es el cimiento donde se construye la cercanía y el afecto humano”.

Tu otro nombre”, Hallazgo de un Tesoro Perdido

Tu otro nombre, revela una historia de creación casi milagrosa, según relató Cross; el origen de este volumen se remonta a 35 años atrás, cuando una serie de poemas escritos en viajes se dieron por perdidos.

“Fue durante el encierro de la pandemia cuando, al revisar una maleta vieja que ya había sido inspeccionada anteriormente, encontré los manuscritos de forma inesperada”, contó.

Este hallazgo fortuito permitió a la autora reconectarse con versos que ahora se expanden en más de 260 páginas de lírica pura, según explicó María Baranda.

La estructura de la obra, dividida en 22 secciones, propone un viaje que inicia y concluye en el Nombre de Dios, marcando un territorio sagrado para la autora.

A través de sus páginas, el lector es llevado por un descenso desde la invocación espiritual hacia una realidad más material, concreta y profundamente sexual.

El libro, descrito por la misma autora como un ejercicio excesivo y obsesionante, involucra en la misma medida un sentimiento amoroso que lo atraviesa.

“En él, el otro se presenta como un campo de conocimiento puro, una huella que permite al yo poético alcanzar su propio centro”, señaló.

El Ritmo del Agua y el Canto de las Abejas

María Baranda charló con Cross sobre el “encantamiento y el ritmo único que poseen los versos de este nuevo título; la musicalidad de la obra evoca el fluir constante del agua, donde cada imagen se transforma con los cambios de luz en el espacio interno”.

Uno de los momentos más comentados del libro es la sección dedicada a las abejas, surgida de una sensación auditiva que la autora experimentó al escribir.

“Este zumbido interno se tradujo en un canto lírico que sitúa al amor en un jardín abierto, lejos de la clausura de las alcobas tradicionales”, indicó.

La obra de Cross se distingue por “no encerrar el sentimiento amoroso, sino por abrirlo al horizonte, al mar y a la naturaleza misma, apertura que permite respirar al poema y renovarse constantemente, evitando las sentencias cerradas que a menudo limitan la capacidad de asombro del lector”.

Vigencia de una Maestra de la Sensibilidad

Al arribar a las ocho décadas, Elsa Cross celebra el tiempo transcurrido y la vigencia de una mirada que se mantiene atenta a los sucesos exteriores, de ahí su crítica a la educación impartida en México.

Su poesía es una herramienta vigente para dotar de sentido a “un mundo que a menudo se pierde en la inmediatez y la fragmentación”.

El paso de la Maestra Cross por el Claustro evoca una “integridad artística que rechaza la banalidad en favor de una búsqueda espiritual lúcida”.

Para la academia mexicana, su figura es un recordatorio de que la excelencia intelectual y la sensibilidad poética son dos caras de una misma moneda.

Sus primeros 80 años, una trayectoria impecable, y la presentación de Tu otro nombre, consolidan a Elsa Cross como una figura imprescindible del pensamiento contemporáneo.

Su voz confirma que, mientras exista la poesía, hay esperanza de reconstruir el desgarrado tejido social de México y recuperar la palabra como el fundamento de la propia humanidad nacional.

Como la propia Cross describe; “existimos en la embriaguez de aquel que se reconoce a sí mismo en cada forma de la vida”.

Finalmente hubo una lectura de poesía de los alumnos y seguidores de Cross, en honor de la autora; participaron Rocío Cerón, Melisa Arzate Amaro, Hernán Bravo Varela, Víctor Cabrera, Giseh Jiménez Garza, Roxana Cortés, y Roxana Elvridge Thomas, entre otros.

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