Cultura

Un libro no es papel estático, es una antorcha encendida; capaz de elevar el espíritu por encima de la voracidad del cemento y devolverle a la infancia su derecho a imaginar

Aztlán se transforma en el epicentro de la imaginación; Inauguran la FILIAZ 2026

Un libro no es papel estático, es una antorcha encendida; capaz de elevar el espíritu por encima de la voracidad del cemento y devolverle a la infancia su derecho a imaginar —

FILIAZ Aztlán 2026 FILIAZ Aztlán es un referente cultural que invita a las familias a descubrir que “leer es una gran aventura semejante a un parque de diversiones. (Gerardo González Acosta)

La segunda edición de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil Aztlán, FILIAZ 2026 inauguró en Aztlán Chapultepec con 11 países, 80 autores, 700 sellos editoriales, 200 talleres y 30 espectáculos para el público infantil.

En la Segunda Sección del bosque citadino, en la CDMX, la feria reunirá durante 10 días a editoriales, autoras, autores, ilustradores, mediadores de lectura y proyectos culturales.

La inauguración corrió a cargo de autoridades diplomáticas, de las secretarías de Educación Pública, Cultura, y directivos del parque, la feria y el bosque.

El evento es una apuesta singular para fusionar el asombro de las atracciones mecánicas con el poder transformador de la palabra escrita para niños y jóvenes.

En un entorno de emoción y drenalina, la FILIAZ Aztlán es consolidada así como un referente cultural que invita a las familias a descubrir que “leer es en esencia, una gran aventura semejante a un parque de diversiones”.

Mariana Estévez, Directora General de la FILIAZ, detalló la oferta programática y operativa de la exposición, con la meta de superar los 100 mil visitantes.

Resaltó el eje temático "crear, leer y acompañar“, el protagonismo de la ilustración y la promoción del dos por uno en brazaletes del parque para incentivar la lectura.

“En esta edición reunimos a más de 80 autores nacionales e internacionales, cerca de 700 sellos editoriales que participan y participarán en presentaciones de libros, conversaciones abiertas con el público. y encuentros con sus lectores”, señaló.

Este flujo de personas busca superar el éxito del año anterior, para consolidar a la Ciudad de México como un punto de encuentro internacional para la literatura juvenil.

FILIAZ Aztlán 2026 La visión de FILIAZ conecta con los valores de la Unión Europea, dijo Suvi Roponen, encargada de Negocios de la Unión Europea en México. (Gerardo González Acosta)

Suvi Roponen, encargada de Negocios de la Unión Europea, reforzó la idea de que leer se parece a subir a una atracción mecánica por el viaje emocional que implica.

“Uno abre un libro y de pronto inquieta un viaje a lugares que no conocía, con personajes que se vuelven amigos y con historias que nos hacen pensar, reír y soñar”, expresó.

Reveló que la visión de FILIAZ conecta con los valores de la Unión Europea y por eso les honra acompañar este proyecto.

Dijo creer que la educación y la cultura deben ser accesibles, inclusivas y atractivas; aprender también puede y debe ser una experiencia creativa, emocionante y compartida.

Afirmó que “invertir en la juventud es invertir en el futuro y que las historias tienen el poder de hacernos imaginar un mundo más justo y solidario”.

Andrea Estévez, presidenta de la FILIAZ, explicó que inaugurar la feria es un acto de fe en el poder de los libros para transformar la vida de los niños y jóvenes.

Añadió que cuando un niño se conmueve con una lectura, su imaginación se expande y nace una nueva forma de entender la vida.

Sergio Haua, director de Aztlán Parque Urbano, resaltó la unión natural entre un parque y una feria del libro, porque ambos nacen del impulso de la curiosidad, la imaginación y el deseo de descubrir.

Indicó que así como las atracciones llevan a nuevos paisajes, los libros transportan a otros mundos y realidades.

Natasha Uren Vázquez, directora del Bosque de Chapultepec, indicó que “los libros construyen ciudadanía, formando personas más críticas, curiosas y sensibles”.

Para ella, en tiempos de incertidumbre, “el libro es el único refugio donde la infancia puede cuestionar lo inamovible y alcanzar estrellas imposibles”.

Al fomentar desde la niñez el hábito de leer, se garantiza que las nuevas generaciones posean la libertad intelectual necesaria para tomar decisiones informadas y participar activamente en la democracia.

Mauricio Tabe, alcalde de Miguel Hidalgo, se mostró en favor de la libertad intelectual, “leer despierta el pensamiento crítico y la empatía; creer en la libertad implica necesariamente fomentar la capacidad de cuestionar desde la infancia la capacidad de cuestionar y de imaginar mundos que todavía no existen”.

En la ceremonia inaugral también estuvo presente Guillermina Pérez Juárez, representante de la Secretaría de Cultura.

El libro como Resistencia y Ciudadanía

FILIAZ Aztlán 2026 El Maestro Mario Alfonso Chávez Campos leyó su cuento "Pájaros de Aztlán", escrito especialmente para la FILIAZ 2026; un momento muy emotivo. (Gerardo González Acosta)

Un momento emotivo de la inauguración fue la presentación del cuento “Pájaros de Aztlán”, escrito especialmente para la FILIAZ por el Maestro Mario Alfonso Chávez Campos, de la Autoridad Educativa Federal de la CDMX.

El relato narra la historia de Blanca, una bibliotecaria que defiende su acervo de la demolición del “hombre del traje gris”, y cómo los libros cobran vida volando como pájaros sobre el barrio.

Esta metáfora, leída magistralmente por él mismo, resalta que los libros son antorchas que salvan vidas, critica la inculta voracidad inmobiliaria, y demuestra que la lectura es un acto de resistencia y esperanza frente a la adversidad social.

El Maestro Chávez Campos fue el único integrante del presidium que presenció respetuosamente la exposición de violín y música electrónica a cargo de la artista Dirén Checa.

Oferta Global e interdisciplinaria

Entre los invitados de esta edición resaltan nombres de la talla de Juan Villoro, María Baranda, Benito Taibo, Alberto Villarreal, así como los creadores de contenido Paco de Miguel y Oso Trava.

Estos autores participarán en presentaciones y conversaciones abiertas con el público, representan un puente entre la tradición literaria y las nuevas formas de narrativa contemporánea que atraen a las generaciones más jóvenes de lectores actuales.

FILIAZ Aztlán 2026 Presencia de 11 estados de la Unión Europea en la FILIAZ Aztlán 2026, en el Parque Aztlán de la CDMX. (Gerardo González Acosta)

La Unión Europea, como invitada de honor, tiene una participación destacada bajo el lema “Imagina Europa: historias de un futuro compartido”, fortaleciendo los lazos culturales entre regiones.

La programación europea incluye a 11 estados miembros: Bulgaria, Eslovaquia, España, Finlandia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumania y Suecia, aportando su riqueza literaria y diversidad.

A través de su stand, la delegación europea ofrece música, cuentacuentos y actividades que promueven valores de inclusión, solidaridad y respeto por la naturaleza en un contexto globalizado.

Lecturas e Ilustracción

El programa central de este año se titula "Lecturas que nos dibujan: crear, leer y acompañar", una invitación a reconocer los procesos creativos detrás de cada obra literaria.

Dentro de este marco, la ilustración adquiere un papel protagónico a través de talleres, exposiciones y sesiones de revisión de portafolios para profesionales y entusiastas del dibujo artístico.

La FILIAZ pondrá a los ilustradores en acción, permitiendo que los niños descubran cómo las imágenes complementan y potencian el mensaje de las historias que leen en voz alta.

Además de los libros, la feria ofrece más de 200 talleres de fomento a la lectura, ciencia, medio ambiente y educación financiera, diseñados para crear experiencias memorables.

La cartelera se complementa con 30 espectáculos escénicos y cerca de 40 narraciones orales que transforman el parque en un escenario vivo donde las historias se actúan y escuchan.

Estas actividades garantizan que la visita a la feria sea integral, combinando el aprendizaje lúdico con el entretenimiento de alta calidad para todos los grupos de edad.

Cultura y Lectura al 2x1

FILIAZ Aztlán 2026 Algunos de los 80 stands presentes en la FILIAZ Aztlán 2026, con una amplia oferta literaria para el público infantil, juvenil y adulto. (Gerardo González Acosta)

Para incentivar la adquisición de libros, la FILIAZ ha lanzado una atractiva promoción: en la compra de un libro de 200 pesos o más, se otorga un beneficio. Aztlán Feria de Chapultepec regala un dos por uno en sus brazaletes para disfrutar de los juegos y atracciones mecánicas de forma ilimitada durante la jornada del visitante.

Las condiciones de la promoción y el programa completo de actividades pueden consultarse en www.filiaz.com.mx

La estrategia une de manera tangible el fomento a la lectura con el entretenimiento, con la visión de que la cultura también puede abrir las puertas a la diversión extrema.

Texto Íntegro del cuento del Maestro Mario Alfonso Chávez Campos, para la inauguración de la Feria del Libro Aztlán, FILIAZ 2026. Cortesía para los lectores de Crónica:

PÁJAROS DE AZTLÁN

Para las y los que sostienen un libro

como quien sostiene una antorcha.

Cuando el hombre del traje gris entra en la biblioteca, no viene solo. Detrás de él caminan tres operarios, y en la calle, con el motor encendido, espera una trituradora. Trae una carpeta y una orden de demolición: una empresa ha comprado el terreno para construir un estacionamiento.

Blanca, la bibliotecaria, lo ve desde el mostrador y siente que el suelo se abre bajo sus pies. Esa mañana había llegado temprano, para ir a ordenar los libros de un anaquel y mañana poder ir al encuentro de Mediadores de la lectura en la Feria del Libro, Aztlán.

Esa biblioteca la forjó junto con los vecinos, libro por libro, durante treinta y dos años. Los primeros cien libros los juntaron entre las casas de la cuadra: novelas, manuales de cocina, antologías de cuentos que habían pasado de hermano en hermano. Lucio armó el primer estante con madera de su ferretería. Pero ahora el terreno tiene dueño nuevo, y el dueño nuevo no lee.

El hombre abre la carpeta, mira las instrucciones. Arranca el letrero de “Biblioteca Comunitaria” de la fachada y dice:

—Tienen una hora. Todo lo que quede adentro será triturado.

Los operarios sacan los estantes y los dejan caer contra el asfalto. Cada golpe le llega a Blanca como si le rompieran un hueso.

Es Lucio quien da la alarma. Su grito entra por las ventanas del barrio como una corriente eléctrica. En quince minutos la acera está llena.

Mariana es la primera en actuar. Entra a la biblioteca, camina hasta el estante del fondo (donde están los libros de cocina que conoce de memoria) y saca un manual con las hojas transparentes de aceite, el mismo que donó hace veinticinco años. Se para frente a la trituradora y dice que ese libro le enseñó a alimentar a cinco hijos cuando su marido desapareció. Que para triturarlo van a tener que pasar por encima de ella.

Don Fermín se para a su lado con un Pedro Páramo remendado con cinta. Después de enviudar pasó catorce meses mirando el techo, hasta que Blanca le llevó ese libro y le dijo: “Léalo, Fermín, que los muertos de Rulfo hacen buena compañía”. Cada lectura lo cobijó.

Carlota tiene dieciséis años y las uñas mordidas. Trae un libro de poesía que Blanca le dio la tarde en que entró llorando a la biblioteca. Blanca le puso el libro en las rodillas y le dijo: “Lee”. Carlota leyó. Y esa noche no hizo lo que había venido planeando hacer.

El hombre del traje gris la mira. Le pregunta qué valor tiene un libro de poesía. Carlota lo mira de frente:

Este libro me salvó la vida. Calcule usted el precio.

El hombre no responde. Mira la carpeta. Mira a Carlota. Vuelve a mirar la carpeta.

Después llegan los del Club de Lectura: doce personas que se reúnen cada jueves desde hace seis años. Algunos aprendieron a leer ahí mismo, de adultos, deletreando en voz alta mientras los demás los esperaban sin apurarlos. Con ellos llega el profesor Mauricio, que lee cuentos a niñas y niños que nunca han tenido un libro propio.

Mauricio abre un libro y empieza a leer en voz alta. El hombre del traje gris tiene que esperar, porque no se puede triturar algo que alguien está leyendo en voz alta.

Pero la hora se cumple. El terreno no les pertenece y el hombre pide refuerzos.

Los vecinos han ido sacando libros a la acera. Blanca mira esas pilas desordenadas. Mira a los niños. Mira el viejo árbol seco a la entrada de la biblioteca, con las ramas abiertas como brazos. Y dice en voz baja:

Ahora les toca a ustedes.

Camina hasta el árbol y cuelga de una rama el primer libro abierto. Los niños la imitan. Mateo, de siete años, cuelga un libro de dinosaurios y dice que los libros son sus amigos. En minutos el árbol seco está cubierto de libros abiertos, como si le hubieran brotado hojas de papel.

Entonces la primera página tiembla.

Blanca da un paso atrás. Los niños se quedan quietos. Nadie entiende lo que está pasando.

Otra página tiembla. Después otra. Las hojas se agitan y el sonido va creciendo: miles de páginas abriéndose y cerrándose con la fuerza de alas que descubren que pueden volar. Los libros se sueltan de las ramas, abren sus cubiertas y suben batiendo sus páginas blancas contra el cielo gris.

Vuelan sobre los techos del barrio derramando letras. Las palabras caen como lluvia tibia sobre las azoteas, sobre los tendederos, sobre los patios de las escuelas. Caen sobre gente que alza la cara y lee en el aire lo que dicen. Y lo que dicen es urgente.

Empiezan a llegar familias enteras siguiendo a los pájaros de papel, con libros bajo el brazo. Cuando los refuerzos del hombre del traje gris llegan, encuentran trescientas personas de pie frente a la trituradora.

El edificio lo demuelen igual. Pero esa tarde, mientras las máquinas tumban las paredes, los vecinos sacan cada libro, cada estante y cada silla. No se pierde ni una página.

Antes de que caiga la noche, una anciana (de esas que casi nunca salen de su casa) se acerca a Blanca y le entrega una llave. Dice que tiene un local vacío a tres cuadras, que no sabía qué hacer con él hasta que un pájaro de papel se le posó en el hombro con una frase escrita en el ala: “Lecturas que nos dibujan: crear, leer, acompañar”. La anciana sintió que esas palabras eran un camino.

Se mudan al día siguiente. Lucio arma los estantes nuevos. Mariana pinta el letrero. Carlota organiza el primer club de lectura para adolescentes. Blanca alcanza a llegar al Encuentro de Mediadores de Lectura en la Feria del Libro Aztlán, y ahí se topa con Mauricio, que ha llevado a sus estudiantes a recorrer los estantes de las editoriales. Entre todos eligen los libros que van a estrenar en la biblioteca nueva.

Mientras caminan de regreso con los brazos llenos, Blanca alza la vista y ve tres pájaros de papel revoloteando sobre sus cabezas, como si los hubieran seguido desde el árbol viejo hasta la Feria y ahora los escoltaran de vuelta a casa.

En los meses que siguen, en otros barrios empiezan a aparecer bibliotecas pequeñas, humildes, hechas con estantes donados y libros prestados. Los vecinos cuentan que la idea les llegó, una mañana en que encontraron páginas sueltas revoloteando en el jardín de sus casas. Alguien dice que durante los diez días que duró la Feria del Libro Aztlán, varios pájaros de papel fueron vistos posándose entre los estantes y los libros abiertos, como si hubieran encontrado, por fin, el lugar al que siempre quisieron llegar.

Aztlán se transforma en el epicentro de la imaginación; Inauguran la FILIAZ 2026

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