
Hasta el día de hoy, Ángel González Ramos permanece impune por el crimen de asesinato (feminicidio).
“Lo llamé el hombre impune en El invencible verano de Liliana. A las autoridades judiciales que se encargaron del caso de mi hermana les llevó 4 meses expedir la orden de aprehensión en su contra y ahí se le acusaba únicamente por homicidio simple”, recordó la escritora Cristina Rivera Garza.
Con motivo del décimo aniversario de la Cátedra Extraordinaria Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes, la escritora y catedrática, Cristina Rivera Garza se presentó en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario.
La gente comenzó a hacer fila desde la mañana, a pesar de que la cita era por la tarde, para escucharla hablar sobre la relación entre literatura, violencia institucional y justicia, en la conferencia “Cuando la mano feroz de la impunidad te roza la piel”.
Después de exponer el caso de su hermana y algunos pensamientos recientes que ha tenido al respecto, la escritora entabló conversación con la doctora Rosa Beltrán, coordinadora de Cultura UNAM.
Una de las reflexiones que destacó Cristina Rivera Garza en su participación, es la posibilidad literaria de denunciar el crimen a la vez que liberar a la víctima de su perpetrador, al no nombrarlos en la misma oración, por ejemplo, de modo que en la eternidad de la muerte y de la literatura, Liliana quede libre de esa invocación que revive el acoso feminicida.
“Liliana merece un futuro en que por fin se vea libre del hostigamiento y la amenaza constante del feminicidio. Liliana merece seguir amando como ella quería, en absoluta libertad y con una autonomía radical”.
LA POLICÍA NO CUIDA
Y si bien el Estado hace sentir el rechazo a través de la impunidad, lo cual muchas veces se nota “primero, en el tamaño eximio de un expediente” y luego en esas largas esperas y silencio que predominan, Cristina Rivera Garza también hizo evidente lo que las feministas han coreado como consigna: nos cuidan las amigas.
“Gracias al consejo de la periodista Daniela Rea acudimos a la UAM, Campus Azcapotzalco, para requerir que la institución otorgue el grado de licenciatura postmortem a Liliana y a las otras dos estudiantes víctimas de feminicidio que forman parte del mural ‘Las Mariposas’, diseñado por la artista Rocío Martínez: Edna Reyes Gutiérrez y Carmen García Alemán”, anunció la escritora.
El trámite se encuentra ahora en el Colegio Académico (órgano de gobierno de las unidades de la UAM) y Cristina Rivera Garza se mostró optimista respecto a que Liliana pueda, a pesar del patriarcado, la indiferencia civil y los aliados del perpetrador, “convertirse en lo que iba a ser”.
La audiencia respondió con aplausos y coreó “Liliana no ha muerto, Liliana somos todas”.