
La exposición “Elena Poniatowska Amor. Archivo personal”, que se exhibirá en el Museo del Estanquillo, es un recorrido por el periodismo cultural, literatura y memoria social que describe el inmenso legado de luchas y palabras de la autora de la “Noche de Tlatelolco”.
El director del Museo del Estanquillo, Alejandro brito, señaló que, Elena ha creado un retablo coral que abarca diversas etapas por las que ha transitado la sociedad mexicana.
“Hoy, esos testimonios son una valiosa fuente para comprender la historia del país de los últimos 70 años, como bien lo demuestran las más de 400 piezas que conforman la exposición –entre fotografías, libros, pinturas y objetos personales varios”. De estas últimas, destacan 33 fotografías y 5 óleos de su autoría, las cuales no se habían exhibido públicamente hasta ahora, lo que representa una oportunidad única para acercarse a su universo creativo y el sustrato de su memoria.
En en conferencia de prensa Moisés Rojas, curador de la muestra, dijo que se trata de “un archivo enormemente rico, enormemente diverso, fotografías, documentos, cartas, premios, libros, es inagotable”.
La exposición se divide en tres ejes: periodismo cultural, literatura y memoria social y nuestra la influencia de Elena en la vida cultural y literaria del país.
“Desde mi punto de vista el archivo es un patrimonio cultural para México. Riquísimo, extraordinario”, añadió Rojas.
En la exhibición, el público podrá por primera vez adentrarse en el acervo de la escritora que incluye el vestido que utilizó durante la entrega del premio Cervantes (2013) y de la medalla Belisario Domínguez (2022).
Con esta exposición, el Museo del Estanquillo se suma a los homenajes a una de las figuras más representativas de la cultura mexicana, cuya obra marcó generaciones de lectores y periodistas.

BUSCAN ESPACIO PERMANENTE
Felipe Haro, hijo de Elena Poniatowska y director de la Fundación Elena Poniatowska Amor, subrayó la urgencia de consolidar un espacio permanente para resguardar el archivo de la escritora, al que definió como parte fundamental de la memoria histórica y cultural de México.
Durante su intervención, Haro destacó que la fundación trabaja desde hace años en la búsqueda de una sede propia donde puedan conservarse cartas, fotografías, manuscritos, obras teatrales y colecciones artísticas vinculadas a la autora, así como materiales de figuras como Francisco Toledo.
“Llevarse el archivo es llevarse la memoria. Hay gente que podemos trabajar con una mano. Hay gente que podemos trabajar con un pie. En el caso de Elena, ella sigue escribiendo y nada más tiene un pie con un ojo. Pero si perdemos la memoria, nos perdemos a nosotros mismos”, dijo Haro, quien recordó que varios archivos de intelectuales mexicanos se encuentran fuera del país.
En ese sentido, insistió en la necesidad de mantener el legado de Poniatowska en México para que pueda ser consultado, estudiado y enriquecido por nuevas generaciones.
Adelantó que ya existen conversaciones con el Gobierno de México para concretar una “casa” para la fundación. “La presidenta Claudia Sheinbaum está muy preocupada por el archivo y por muchos más archivos y es una preocupación genuina. Por eso yo creo que sí se va a dar”, zanjó Haro.
La muestra se realiza en colaboración con la Fundación Elena Poniatowska Amor A. C. y se inaugura este sábado 18 de abril.