
Un estudio de la Universidad de Granada a partir del análisis del desgaste dental y la identificación del sexo cromosómico permite establecer que la producción textil fue una actividad desarrollada por mujeres durante miles de años.
Surcos en los dientes de mujeres prehistóricas han permitido reconstruir, miles de años después, cómo se aprendían, practicaban y transmitían los roles de género en las comunidades del sureste peninsular.
Un nuevo estudio desarrollado por el Grupo de Investigación GEA equipo de la Universidad de Granada (UGR), publicado en la prestigiosa revista Journal of Archaeological Science, revela cómo se construían esas identidades en ese territorio a partir de prácticas cotidianas que quedaron inscritas en el propio cuerpo.
La investigación demuestra que la artesanía textil provocó diferentes tipos de marcas en los dientes, lo que permite explorar la construcción social del género hace más de cinco milenios.
El trabajo combina por primera vez el análisis del desgaste dental no masticatorio con técnicas biomoleculares de última generación para determinar el sexo biológico a partir de una proteína denominada amelogenina, presente en el esmalte dental y diferenciable cromosómicamente.
El estudio se basa en las poblaciones enterradas en las necrópolis megalíticas de Panoría (Darro, Granada) y Los Milanes (Abla, Almería).
En ellas, los investigadores analizaron más de 1.400 dientes, identificando patrones específicos de desgaste producidos por el uso de la dentición en la manufactura textil.
Se trata de surcos profundos, esmalte pulido y microestriaciones, producidos por el contacto repetitivo con fibras vegetales como lino, esparto o cáñamo lo que se asocia al uso de los dientes como una especie de “tercera mano” para la elaboración y sujeción de hilos.
Estas marcas aparecen exclusivamente en los dientes delanteros, en incisivos y caninos especialmente del maxilar lo que refuerza su interpretación funcional.
Gracias a los avances en los estudios proteómicos, es posible identificar el sexo cromosómico a partir de la proteína amelogenina presente en el esmalte dental.
Así, ha sido posible determinar que todos los dientes con marcas relacionadas con la artesanía textil pertenecieron a mujeres. Esta asociación demuestra que fue una actividad específicamente femenina, realizada de forma reiterada y socialmente reconocible.
A partir de estas actividades es posible analizar cómo se construyeron las identidades de género.
La asociación con la actividad textil permitió a las mujeres prehistóricas construir una forma de ser y estar en el mundo, transversal a distintos grupos sociales y culturales del sureste peninsular.
De forma especialmente significativa, esta forma de construir identidades de género se mantuvo a pesar de los cambios culturales que se produjeron a lo largo de la prehistoria del sureste peninsular.
Durante miles de años, las marcas en los dientes muestran que la asociación de las mujeres con las actividades textiles se mantuvo inalterada.
Este arraigo a largo plazo pone de relieve la profundidad histórica de las identidades de género en la Prehistoria reciente del sur peninsular, y su papel en la configuración de las estructuras sociales.