Cultura

Violet Butterflies. Hasta mayo 30. Galería Proyectos Monclova. www.proyectosmonclova.com

Olaf Breuning y el Estado del Arte

Argenetic Vista de la expo y antiguo amuleto Inuit; elefante de esteatita y 5 obras de Breuning: esculturas Ape, 2024 y Just Sad, debajo foto, Sibylle, 1997, pintura, Silence #1, 2023 y My Opening. (Fotos Eduardo Egea, Christie´s, O.Breuning e internet.)

Olaf Breuning, (Suiza, 1970), regresa a México después de exponer en el Museo de Arte Carrillo Gil, MACG, (01Oct, 2003-26Ene,2004).

No se puede entender a Breuning sin la aproximación a humor o ironía sobre lo cotidiano de distintas generaciones de artistas suizos como Dieter Roth, Daniel Spoerri, Roman Signer, Fischli & Weiss, Pipilotti Rist, Thomas Hirschhorn, Ugo Rondinone, Christoph Büchel, Beat Streuli, Urs Fischer, Sylvie Fleury, Mai-Thu Perret, Pamela Rosenkranz, etc. Consciente de la inmediatez en la comunicación mediática, y a pesar de adaptar hábilmente la cultura popular, Olaf no ha logrado un mayor impacto masivo, y cuyos modelos en arte son Jeff Koons, Yayoi Kusama o Damien Hirst; siendo entre los 90’s y comienzo siglo XXI, el momento de mayor creatividad y fama para Breuning.

Breuning nunca ha alcanzado el crudo cinismo crítico de Paul McCarthy sobre arte, sexualidad y sociedad, ni la perturbadora agudeza socio-psicológica o desencantada visión sobre idiosincrasias colectivas de Mike Kelley (1954-2012), Sophie Calle o Jim Shaw; límites que colocan a Olaf en una contradictoria situación palpable en esta exposición: Breuning intenta abordar soledad e incomprensión del artista en 3 esculturas de la serie, Sad Artist, 2026, o a los indiferentes espectadores hacia su torturada obra en My Opening, 2015; pero también, produce anodinas pinturas con sellos de motivos vegetales donde cita a modo la famosa corona de Jean-Michel Basquiat (1960-88), los 16 chistoretes dibujados (2007-2026) o sus cuatro esculturas en piedra de la serie, Sad and Worried Animals, que refieren tallas peruanas en roca esteatita, y donde ambos casos resultan banales objetos decorativos en comparación a antiguos amuletos Inuit propiciatorios para la caza en el ártico anteriores incluso al siglo XV.

La mañosa introspección del actual Olaf Breuning se empata con la normalidad anestesiada en las viejas pinturas de Abel Quezada (1920-91) y el forzado traslado etnográfico al arte contemporáneo de Aydeé Rodríguez López, ambos representados por esta galería, anomalías comunes al ecosistema del arte actual dónde horror y belleza del mundo y vida se regulan y censuran estrictamente por los intereses del comercio del arte.

Argenetic. Eduardo Egea.

IG: @egea.eduardo

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