Cultura

Los autores construyen una novela negra que mezcla espionaje, periodismo y conspiraciones políticas en el México de los años 40

Contar hacia el interior: Eduardo Antonio Parra y Carlos René Padilla recuentan el asesinato de Trotsky en La torre de cristal

Conspiraciones políticas, espionaje internacional, periodismo de nota roja y un asesinato que marcó la historia de México son el corazón de La torre de cristal (Penguin Random House), la nueva novela escrita a cuatro manos por Eduardo Antonio Parra y Carlos René Padilla.

Ambientada entre el México posrevolucionario y el asesinato de León Trotsky, la novela mezcla investigación criminal, ficción histórica y novela negra para desmontar las versiones oficiales y explorar los rincones más oscuros del poder.

La historia comienza en 1977, cuando el Güero —un legendario periodista de nota roja— revela el secreto mejor guardado de su carrera: lo que realmente ocurrió detrás de la célebre crónica del asesinato de Trotsky. Así aparecen Alfonso Quevedo, un criminólogo metódico y científico, y Valentín Quintanilla, un teniente curtido por la Revolución Mexicana. Obligados a trabajar juntos, ambos descubren una red de conspiraciones donde convergen el Kremlin, líderes sindicales, artistas, fanáticos religiosos y las cloacas del poder mexicano.

Para los autores, escribir la novela fue también un ejercicio de confianza absoluta.

“La historia tenía que mandar”, explicó Carlos René Padilla. “Había que dejar fuera el ego y pensar siempre qué era lo mejor para la novela”.

Aunque el proceso de escribir a cuatro manos podría parecer complicado, ambos coinciden en que terminó convirtiéndose en una de las partes más divertidas del proyecto. Más que dividirse personajes o capítulos de manera estricta, el trabajo se construyó desde largas conversaciones, revisiones constantes y una dinámica de colaboración donde las ideas iban creciendo entre ambos.

“De repente uno escribía un capítulo y el otro lo revisaba, le agregaba cosas o proponía cambios. Llegó un punto donde ya no sabíamos quién había escrito qué”, contó Padilla.

Eduardo Antonio Parra añadió que el mayor reto no fue compartir la escritura, sino decidir qué información histórica debía quedarse fuera de la novela.

“Teníamos muchísimo material. El problema era no ahogar al lector en datos. Había que mantener la historia fluyendo con naturalidad y evitar que se volviera ensayística”, señaló.

Y es que La torre de cristal se sostiene sobre una amplia investigación histórica. Los autores reconstruyen un México atravesado por tensiones políticas, espionaje internacional y luchas internas en el poder durante la década de 1940, en un momento donde el país se convertía en un punto clave para los intereses globales.

“Casi siempre el asesinato de Trotsky se cuenta desde la mirada internacional, desde la KGB o desde fuera de México”, comentó Parra. “Nos interesaba preguntarnos qué estaba pasando aquí, cómo se investigó el crimen y qué cosas se ocultaron”.

Dentro de esa reconstrucción histórica, el periodismo ocupa un lugar central. El personaje del Güero funciona como narrador y también como reflejo de una época distinta del oficio periodístico.

Ambos autores reconocieron que su propia experiencia dentro de redacciones influyó en la construcción del personaje.

“Sabemos lo que pasa en una sala de redacción: lo que se publica, lo que no y las historias que se quedan guardadas”, dijo Padilla. “El Güero representa ese amor por la búsqueda de la verdad”.

Durante la conversación también reflexionaron sobre cómo ha cambiado el periodismo de nota roja y el papel de la investigación periodística en tiempos dominados por la inmediatez y el contenido viral.

“En la época del Güero había periodistas investigadores que quizá no se asumían así, pero que perseguían las historias hasta el fondo”, señaló Parra. “Hoy muchas veces ya no existe ese tiempo para investigar”.

Otro de los grandes aciertos de la novela es la relación entre Quevedo y Quintanilla, dos personajes completamente opuestos que terminan complementándose mientras avanzan en la investigación.

“Uno está en la calle y el otro detrás de los libros, pero juntos logran descubrir secretos que ciertos poderosos quieren ocultar”, explicó Padilla.

Parra confesó además tener cierta debilidad por Quintanilla, un personaje que representa a un México que comenzaba a quedarse atrás frente a los nuevos métodos científicos y burocráticos.

La novela también incorpora personajes femeninos clave, como Lupita, cuya presencia transforma las dinámicas entre los protagonistas y aporta nuevas pistas dentro de la investigación.

La torre de cristal tendrá su presentación oficial en México el próximo 26 de junio en la Librería Mauricio Achar, en Ciudad de México. Los autores adelantaron que esperan visitar Guadalajara próximamente y participar en futuras actividades relacionadas con la Feria Internacional del Libro.

Entre conspiraciones, archivos ocultos y periodistas obsesionados con encontrar la verdad, La torre de cristal recupera una época crucial de México para recordar que, detrás de los grandes acontecimientos históricos, siempre existen historias que alguien intentó ocultar.

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