Cultura

La muestra con 71 fotografías se exhibirá en el Seminario de Cultura Mexicana hasta el 26 de julio

“Temáticas en Blanco y Negro” muestra el cotidiano teatro de la vida: Paulina Lavista

Piezas. Dos de la fotografías de Paulina Lavista que se exhibirán en el Seminario de Cultura Mexicana. (Paulina Lavista)

Imágenes de vida cotidiana, retratos de rockstars literarios y fototextos creados a lo largo de más de 50 años se exhiben en “Temáticas en Blanco y Negro”, con esta muestra retrospectiva en la Galería del Seminario de Cultura Mexicana, Paulina Lavista (CDMX, 1945) despliega 71 fotografías perfectamente elegidas de entre un enorme archivo personal.

-¿Cuántas fotografías tiene en su archivo?

“No, imposible”, responde la fotógrafa mexicana y luego concede, “bueno, se supone que un conteo rápido son 100, 000 negativos”.

La fotógrafa integrante del Salón de la Plástica Mexicana también fue reportera, documentalista y fundadora de un medio. Además de retratar a grandes personajes de la vida cultural y literaria, como Jorge Luis Borges y Juan Rulfo, durante más de 10 años Paulina Lavista hizo desnudos.

Todo ese material, actualmente lo tiene guardado en unas cajas, trabaja con un especialista de archivos y “parece que no tengo animalitos ni nada, está muy bien el archivo, muy seco. Desde luego lo tengo protegido arriba, por si hay una inundación o alguna cosa”.

“En la casa hay un piso arriba, todos mis archivos los tengo en un solo cuarto, porque de he hecho tengo 5 archivos: el de Raúl Lavista, el de Salvador Elizondo, el del papá de Salvador Elizondo -mi suegro, Salvador Elizondo Pani es el creador de la época del cine mexicano, fue un gran fotógrafo y lo llamaron diplomático en Alemania, mi marido creció en Alemania- luego el de mi madre, que fue pintora, y el mío propio”, continúa.

Si bien todavía no sabe dónde va a quedar estos archivos, Paulina Lavista ha pensado en posibilidades como la Fototeca Nacional, donde ha sido reconocida.

Opina que todo el material se tiene que quedar en México porque son personajes de aquí. “Por lo pronto lo tengo yo ahorita porque sigo trabajando, sigo experimentando y buscando”.

“Tengo mucho que no he podido hacer desde 2006, que murió mi esposo, para acá, pero yo todavía tengo archivos guardados que no he trabajado desde los últimos años”, agrega.

Piezas. Otras fotografías de Paulina Lavista. (Paulina Lavista)

ESCRITURA ACROMÁTICA

“Temáticas en Blanco y Negro” es una lectura retrospectiva no-cronológica del vasto archivo fotográfico de Paulina Lavista. Como el título lo indica, todas las fotografías son en blanco y negro.

“El blanco y negro está basado en una gama de colores de gris que matizan, tiene la virtud de la plata y yo creo que es más directo el lenguaje del blanco y negro. Porque el color, pues decirlo de una manera fácil, vulgariza y hace obvio todo”, explica Lavista sobre este interés particular, que mantiene hasta la fecha.

“Pero sí, me falta hacer algo a color”, añade.

La muestra organizada en colaboración con el arquitecto Felipe Leal -a quien ella llama su “curador”- ofrece cinco núcleos temáticos que recorren distintas vertientes de su trabajo: “El teatro de la vida”, “Arquitecturas del hombre”, “Personajes de la Cultura”, “Foto-textos”, “Danza Sacra o Profana del grupo Sankai Juku en Teotihuacán”.

El primer apartado está inspirado en un poema de Juan de Garay y reúne imágenes de instantes capturados en espacios públicos, escenas espontáneas en las que la vida cotidiana adquiere una dimensión escénica. “Lo que yo deseaba era fotografiar instantes de la vida, del teatro de la vida”, comenta.

La sección dedicada a los personajes de la cultura revela el entorno cercano a escritores, artistas e intelectuales en el que creció Paulina Lavista, gracias a sus padres, el compositor Raúl Lavista y la pintora Helen Lavista, y posteriormente a su relación con el escritor Salvador Elizondo. Esa cercanía derivó en retratos hoy fundamentales de figuras como Juan Rulfo, Francisco Toledo, Carlos Fuentes y José Emilio Pacheco.

“Arquitecturas del hombre” explora la relación entre los espacios construidos y quienes los habitan, con fotografías que han recibido amplio reconocimiento crítico.

El recorrido “concluye” con los fototextos, una de las vertientes más experimentales de su producción. En estas piezas, Lavista combina secuencias fotográficas y disposición gráfica para construir relatos visuales.

La intención de estas piezas es “hacer una composición dentro de la página”, explorando las posibilidades de la fotografía como escritura de luz.

Entre las obras reunidas, una de las más entrañables para Paulina Lavista es la fotografía de Jorge Ibargüengoitia.

La autora recuerda que el escritor formó parte de su círculo de amistades y que la imagen surgió de una circunstancia cotidiana, lejos de cualquier sesión planeada, durante los años en que ambos coincidían cada viernes en Coyoacán para cobrar los cheques de sus colaboraciones periodísticas.

Señala que era una época sin transferencias electrónicas ni banca digital, cuando las filas podían extenderse durante más de una hora. “Si alguno llegaba antes, apartaba el lugar del otro”, comparte sobre las esperas que hacían juntos y que se convertían en largas conversaciones sobre literatura y actualidad.

“Era un hombre extraordinario”, asegura Lavista, pero Ibargüengoitia no solía dejarse fotografiar, por lo que la imagen expuesta posee un valor especial: un día logró captarlo a distancia, mientras caminaba con un libro bajo el brazo, poco antes de la publicación de Los pasos de López.

Aunque puede argumentarse que más que un retrato, se trata de una “snapshot”, para la fotógrafa es precisamente esa espontaneidad y sencillez lo que le da una fuerza particular a esta imagen. Con el paso de los años, la foto también adquirió un significado particular para los cercanos de Ibargüengoitia.

“Su esposa me la cambió por un cuadro, osea que a ella le dio un valor diferente a esa foto”, comparte.

Actualmente, Paulina Lavista trabaja con el Museo de Arte Moderno en otra restrospectiva sobre su obra, la cual posiblemente verá la luz el próximo año.

“Temáticas en Blanco y Negro” se puede visitar hasta el 26 de julio, en la Galería 526 del Seminario de Cultura Mexicana (Masaryk 526, Col. Polanco, CDMX). La entrada es libre, de martes a domingo en un horario de 11am a 6pm.

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