Cultura

El volumen reúne voces de periodistas, funcionarios, investigadores y gestores testigos de los acontecimientos narrados

“Sucesos culturales 1988-2024”, el registro de lo qué pasó y no en el sector

Libro La presentación del volumen “Sucesos culturales 1988-2024”, en Casul.

“Sucesos culturales 1988-2024” es el título con el que inaugura el sello editorial de GRECU (Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura), dedicado al análisis de las relaciones entre economía y cultura.

“Llegó lo digital y ha borrado esta historia, se han perdido las cuestiones que tienen que ver con archivo y de repente nos encontramos en una situación donde podemos buscar una nota sobre algo que sucedió, pero encontramos nada más la nota y no todo el contexto referente que también nos hablan de por qué es importante”, opinó la comunicadora y especialista en arte y cultura, Ximena Apisdorf.

Durante la presentación editorial, realizada el jueves en Casa Universitaria del Libro (CASUL), en la que participaron Ximena Apisdorf, Veka Duncan y Armando Ponce, bajo la moderación de Francisco Moreno, la discusión giró en torno a uno de los principales méritos de la obra: reunir voces de periodistas, funcionarios, investigadores y gestores que fueron testigos directos de los acontecimientos narrados.

“Juntar diferentes voces que están a favor y en contra de los gobiernos en los que les tocó escribir, es algo muy importante para esta época de polarización, donde cada quien estamos viviendo en nuestras propias esferas de información y no queremos escuchar al otro”, ahondó Apisdorf.

Le pareció que por eso es muy revelador encontrar textos de funcionarios públicos que recuerdan lo que podían hacer con los recursos a mano durante su administración, a la par que historias entrañables de personajes como el bailarín Isaac Hernández, quien ha destacado en escenarios internacionales y aparece en el capítulo “De la memoria y otros paraísos”, de Marco Antonio Silva, para demostrar cómo una decisión institucional, una red de apoyos personales y la perseverancia familiar pueden transformar una trayectoria artística.

Para la historiadora y divulgadora cultural Veka Duncan, nacida precisamente en 1988, este libro puede leerse como una crónica paralela de su propia generación, aunque advierte que dicha lectura deja una sensación incómoda pues hay problemáticas que atraviesan todos estos 36 años y que seguimos sin poder resolver.

“Creo que los historiadores somos de pronto un poco nostálgicos, nos gusta pensar que hubo un momento donde las cosas eran mejores, pero a veces pecamos de inocentes en ese sentido. Aquí me doy cuenta que no hubo momento mejor. Y eso es bastante desolador”, afirmó.

Veka Duncan también identificó temas que recorren todo el libro e hilan los capítulos, tales que el uso de la cultura como mecanismo de legitimación política, la ausencia de proyectos de largo plazo, la tensión entre centralización y descentralización y la persistente precarización laboral en el sector cultural.

“Pareciera que estamos condenados a una historia de parches, donde simplemente se tratan de solucionar temas urgentes muy puntuales, pero nunca hay esta posibilidad de ver más allá del sexenio propio”, calificó y agregó la impresión “de que es un libro que también es, de alguna manera, un cúmulo de oportunidades perdidas”.

La intervención más testimonial fue la del periodista Armando Ponce, quien aprovechó la ocasión para remontarse a los orígenes del periodismo cultural moderno en México.

Definió como “una apuesta por la memoria no entendida como nostalgia sino como análisis y registro para entender las realidades de nuestra cultura” y estableció un puente entre los sucesos documentados en el libro y una etapa previa que ayudó a construir las condiciones para su existencia.

Por ejemplo, recordó la transformación de la cobertura cultural en medios durante las décadas de 1960 y 1970, cuando la información sobre cultura comenzó a adquirir autonomía periodística.

“La página de Excélsior fue la primera página diaria de un periódico de circulación nacional dedicada a la mera información de la cultura. Antes de eso dominaban los movimientos culturales, pero no había reporteros culturales”, indicó.

Asimismo, subrayó que en ese entonces las fuentes de información eran limitadas, “estaban Bellas Artes, la UNAM y el Seguro Social”, a diferencia del panorama actual.

LOS SUCESOS

El volumen coordinado por Eduardo Cruz Vázquez, reúne más de treinta ensayos dedicados a examinar los principales acontecimientos, políticas, conflictos y transformaciones de la vida cultural mexicana entre los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y Andrés Manuel López Obrador.

La publicación colectiva se organiza cronológicamente por sexenios y combina perspectivas periodísticas, académicas, testimoniales y de gestión cultural para construir una visión amplia de treinta y seis años de historia cultural en México.

En la introducción, Eduardo Cruz Vázquez explica que la intención es aglomerar sucesos que permitan comprender la evolución del sector cultural mexicano hasta la actualidad. Para ello los autores no pretenden elaborar una historia definitiva, ni un “ranking de sucesos”, sino ofrecer un catálogo de hechos relevantes narrados por especialistas.

Además de plantearse como una herramienta para las nuevas generaciones dedicadas a la Cultura, “Sucesos culturales 1988-2024” (GRECU, 2026) pretende estimular debate crítico y reflexión sobre el papel de la cultura en la vida pública del país.

A lo largo de 6 grandes ejes y un epílogo, el libro examina el impacto del neoliberalismo, el Tratado de Libre Comercio, la expansión de las industrias culturales, la participación del sector privado y las dificultades para consolidar una política económica específicamente orientada al desarrollo cultural. La introducción insiste en que el sector cultural ha dependido crecientemente del mercado y de los emprendimientos culturales.

Varios autores coinciden en la urgencia de descentralización cultural al fortalecer proyectos fuera de la Ciudad de México, incluso aparecen experiencias regionales en Guadalajara, Oaxaca, Veracruz.

Sobresalen textos como el de la periodista Virginia Bautista, quien en “Una nueva geografía para la educación artística” aborda las transformaciones impulsadas durante el sexenio de Vicente Fox (2000-2006) en materia de formación artística y descentralización cultural.

El capítulo muestra cómo la educación artística se convirtió en un instrumento para replantear la política cultural mexicana desde una lógica federalista y Bautista interpreta estos esfuerzos como un intento por construir una nueva cartografía cultural del país, en la que la formación de creadores, la infraestructura especializada y la descentralización funcionaran como herramientas para democratizar el acceso a las artes y fortalecer el desarrollo cultural regional.

Durante la presentación editorial, los participantes coincidieron en la necesidad de documentar la historia cultural reciente antes de que desaparezcan sus protagonistas y sus contextos.

Cabe subrayar que más que un balance definitivo, Sucesos culturales 1988-2024 se perfila como una invitación a debatir, corregir, ampliar y discutir con las voces de: Eduardo Nivón, Antonio Mier, Alejandro Ordorica, José Garza, Dolores Repetto, Francisco Moreno, José A. Mac Gregor, Eduardo Vázquez, Víctor Ugalde, Rael Salvador, Juan Ayala, Teresa Vicencio, Patricia Chavero, Marco A. Silva, Virginia Bautista, Pilar Herrera, Edgardo Bermejo, Leobardo Sarabia, Renata Chapa, Nubia Martínez, Andrés Webster, Raúl Arenzana, Judith Amador, Fernando Gómez, Silvia I. Gámez, Carlos Fabián Sarabia, Raúl Ávila, Manuel Velázquez, Manuel Lino, Adriana Pantoja, Paulina Castaño, María S. Ontiveros, Sonia Sierra, Omar Espinosa, María H. González, Susana Harp, Fabiola Rodríguez, Adriana Malvido, Mishelle Muñoz, More Taffoya

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