Cultura

“Ante el Eclipse. Arqueologías del Arte en México”. Hasta octubre 18. Museo Tamayo. www.museotamayo.org

Los 80’s como premonición

Argenetic Vistas de la expo y Apuntalamiento. Venegas, Paisajes con Alacrán y Cipreses, 1988. 19 Concreto. Abraham Cruzvillegas, Objeto Útil pero Bonito, 1992. Schalkwijk, ensamble de bocetos de Carlos Mérida, 1952, de la Unidad Benito Juárez y ésta destruida en el 85, Gurrola, boceto y foto del performance en el Eclipse. (Fotos Eduardo Egea)

En el 45 aniversario del Tamayo, Andrea Torreblanca y Maco Sánchez Blanco realizan esta exposición como metáfora arqueológica del pensamiento de Rufino Tamayo (1899-1991), “quien planteó un diálogo entre lo vernáculo y lo universal, lo ancestral y lo moderno”, al reunir 60 artistas activos en la primera década del museo (1981-91), considerando “...el pasado prehispánico, el territorio, lo popular” y la globalización, iniciada mucho antes.

Apuntalamiento para Nuestras Ruinas Modernas, 1987, de Mauricio Maillé, Mauricio Rocha y Gabriel Orozco, se reconstruyó para “sostener la ruina” del Museo Tamayo; sugerencia de la actual reducción presupuestal en museos para exposiciones; otro acierto, es incluir obra poco conocida o expuesta de Juan José Gurrola, Eclipse 1991, piro-acción en la explanada del Museo Tamayo; pinturas de Germán Venegas, Roberto Turnbull, Claudia Fernández o Rubén Ortíz Torres; el esténcil de Eduardo Abaroa, Pintas Pascual, 1990, la acción de 19 Concreto, Inhumación, 1992, entierro de un árbol del MAM en Museo del Chopo. Ok incluir a Estela Hussong; pero, ¿Por qué exponer la instalación de Diego Toledo, Rastra, 1993, o el tardío textil de Gerda Warnholtz, Camino a Yaxchilán, 1988, derivado de Marta Palau en los 70’s?, obras irrelevantes de artistas que ya no se dedican al arte.

Ante el Eclipse, evoca a La Era de la Discrepancia. Arte y Cultura Visual en México, 1968-1997, 2007, MUCA CU, UNAM; pero se opone férreamente a Neomexicanismos, Ficciones Identitarias en el México de los Ochenta, 2011, MAM, INBAL, expos que esta curaduría parece que combina y negocia a través de artistas presentes en las tres muestras o al menos en dos de ellas. El aspecto más débil de Ante el Eclipse es el tener que evocar a Rufino Tamayo para justificar su presencia en este museo; y el más fuerte, es que es mucho más flexible, ecléctica e híbrida que las dos anteriores muestras, sentando el antecedente para una posterior exposición con mayor rigor historiográfico que demuestre a las décadas de los 80’s y 90’s como premonición diferenciada del arte del siglo XXI.

IG: @egea.eduardo

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