
En “La fiesta del alarido” de Abel Quezada Alarcón (1920-1991), la muerte se para frente a un estadio de fútbol donde se desborda una montaña de cuerpos: “Todo hueco en tu vida llénalo con deportes”, dice el personaje de esta obra inédita.
Creado por el artista mexicano en 1986, este cartón no llegó a publicarse en periódicos en su momento, pero se podrá conocer a partir de este domingo 5 de julio, día del partido ‘mundialista’ México vs Inglaterra, cuando el Museo Kaluz abrirá las puertas de la exposición “¡México-México-México! Abel Quezada entre arte y deporte”.
“Él mismo escribía los textos y esa combinación guarda una elocuencia que trasciende el tiempo. Hoy creo que lo que dice del fútbol es algo muy vigente”, comenta el curador, Ery Camara.
La muestra reúne 82 piezas, entre cartones, pinturas, acuarelas y material de archivo inédito organizados en núcleos y una sala “interactiva”, donde se puede revisar la bibliografía y textos de Abel Quezada.
“Lo interesante es permitir al público leerlo y hacer su propia deducción. Y hoy que está diciéndose en los medios ‘¿Y sí sí?’ me parece una oportunidad”, indica Ery Camara, en un recorrido días previos a la inauguración.
LA MUESTRA
En contexto del Mundial de Fútbol 2026 en la Ciudad de México, la curaduría del responsable del área de conservación de las colecciones del Museo Kaluz, Ery Camara propone una lectura del deporte a través del humor, la ironía y la crítica social que caracterizaron la obra de Abel Quezada.Comienza con el núcleo “Los múltiples rostros de Abel Quezada”.
Luego, siguen “El juego: entre arte y deporte” donde se aglomeran jinetes, corredores, jugadores de tenis y billar, beisbolistas y boxeadores; y luego “Crítica y el humor en la cancha”.Entre las obras que provienen de la Colección Familia Quezada Rueda, Galería Proyectos Monclova, el Museo Kaluz y colecciones particulares, sobresalen algunas piezas como “Los divinos: El tren de mis amigos”(1987), “El manipulador de hombres” (1981), “Juego de fútbol en una ciudad doblada” (1974), “Homenaje a David Hockney” (1988) y una serie de cartones publicados en distintos medios impresos.
Al final del recorrido, una sala “interactiva” invita al público a crear los diálogos de personajes emblemáticos de A. Quezada y colgar sus versiones para que otros las vean.
A-QZ.
Así como era el caso de “La fiesta del alarido”, en el archivo de la familia de Abel Quezada todavía quedan obras inéditas.“Tenemos más de 16, 000 piezas en el archivo relacionadas con la obra de mi padre. Tenemos ilustración, todo lo que hizo de publicidad y muchos textos inéditos muy personales, diarios o cuentos o cosas que no se llegaron a publicar”, informa el hijo del artista, también de nombre Abel.
“Nosotros mismos nos sorprendemos de encontrar cosas seguido, es muy rica la obra que dejó”, expresa.La publicación de dichos textos está pendiente, así como encontrar algunos materiales, tales que una reseña realizada en el Mundial 1954 (en Suiza).
“Sabemos que fue, pero no sabemos si [hizo] un dibujo, si un texto, está perdido eso, vamos a necesitar encontrarlo”.Por otra parte, Abel hijo bromea un poco al decir “que no debería decir” lo poco que le gustaba a su padre el futbol.“No era muy futbolero, la verdad, aquí entre nos. Le gustaba más el béisbol, ahí sí tengo muchas anécdotas, le gustaban mucho los deportes, pero era del norte del país, donde es una zona muy beisbolera, creo que el futbol no lo atrajo mucho”, comparte.
Sin embargo, aunque el fútbol no era su deporte favorito, el heredero concede que fue un tema de reflexión importante para su padre y que de seguir vivo sin duda se interesaría en el fenómeno mundialista que ha suscitado la toma de calles y festejos sin precedentes.
“Sobre todo la reacción de la gente, de salir miles de millones de gentes, no creo que se hubiera quedado callado al respecto”.En éste y otros aspectos, el trabajo de Abel Quezada sigue tan vigente que “se podrían publicar mañana”.
“Las obras son de una actualidad increíble y no sé cómo interpretar eso: si realmente no hemos progresado en lo absoluto o si es una cosa cíclica que tenemos en México, que las cosas se repiten y tenemos los mismos problemas, que hemos resuelto medias o no hemos resuelto”.
“¡México-México-México! Abel Quezada entre arte y deporte” se podrá visitar del 5 de julio hasta el 31 de agosto 2026 en la Sala Polivalente, Planta Baja del Museo Kaluz.Asimismo, esta muestra se acompañará de un programa de actividades sobre el deporte, que abordará tres ángulos: el deporte como espectáculo cultural, como relato y como espejo de la sociedad mexicana.
Habrá conversaciones con especialistas, proyecciones cinematográficas, talleres, visitas guiadas y otras experiencias que el equipo del recinto dará a conocer próximamente a través de la página web https://museokaluz.org/ y redes sociales @museokal