
Recientemente, a causa de la Copa del Mundo, revivió en la memoria de todos el conflicto que vivieron Reino Unido y Argentina cuando entraron en conflicto armado por la posesión de las Islas Malvinas. Sin embargo, muchos en México no recuerdan que el país vivió una disputa similar por un pequeño territorio ubicado en Océano Pacífico.
A diferencia de otros conflictos territoriales del México —como el Tratado de Guadalupe o la disputa por El Chamizal— este conflicto, junto con el territorio disputado, se han borrado de la memoria de muchos mexicanos. Resulta importante recordar sus orígenes, historia y a los mexicanos que alguna vez lo habitaron.
¿Qué es la Isla Clipperton, territorio que antes pertenecía a México y cuál es su historia?
La Isla Clipperton es un pequeño atolón —es decir, que tiene forma anular y cuenta con una laguna en medio— ubicado en el Océano Pacífico. Mide 8.9 kilómetros cuadrados y se encuentra a 1,280 kilómetros del puerto más cercano en Acapulco.
Se trata de una isla casi del todo inhóspita para los humanos. De manera constante hay huracanes en la zona, el oleaje que la rodea dificulta el acceso en barco y la isla está cubierta de guano debido a la población de pájaros bobos y cangrejos.
Fue descubierta por los españoles a mediados del siglo XVI, quienes la llamaron Isla Médanos, pero estos la dejaron deshabitada. Supuestamente fue utilizada por un pirata inglés como escondite en el siglo XVIII, y este fue el que le dio el nombre que permanece hasta hoy en día. Es mismo siglo los franceses realizaron su primera expedición al atolón, dándole el nombre de Isla de la Pasión, pero no se quedaron mucho tiempo. El atolón permaneció en desuso hasta 1849, cuando una flota francesa enviada por Napoleón III vio la oportunidad de explotar el guano de los pájaros para oportunidades comerciales. El acuerdo que tenían arreglado con un comerciante no se concretó y
El conflicto estalló a finales del siglo XIX, cuando los estadounidenses y los ingleses adquirieron interés por las posibilidades mercantiles de la isla. Los franceses, aunque nunca volvieron a interesarse dichas posibilidades, reclamaron que la isla les pertenecía. La noticia tomó dimensiones internacionales y llegó hasta los oídos del entonces presidente de México, Porfirio Díaz. Él envió un cañonero a la isla. Defendió la toma del territorio bajo el argumento de que los españoles la descubrieron primero.
¿Cuándo y cómo perdió México la Isla Clipperton?
Los soldados mexicanos que permanecieron en la isla bajo órdenes del presidente Díaz y recibieron guarniciones durante un tiempo sin falla. Lo que no previeron fue el conflicto armado que se liberó en territorio continental mexicano en 1910: la Revolución Mexicana. Esto los dejó varados. La vida de media centenar de soldados y sus respectivas familias que habitaban el lugar se convirtió en una lucha por la supervivencia.
A pesar de contar con suficiente comida en la isla, los asaltaron enfermedades como el escorbuto y algunos, como el propio capitán, Ramón Arnaud, murieron ahogados. Al final, sólo quedaron once sobrevivientes, tres mujeres y ocho niños, entre ellos la esposa e hijos del capitán. Fueron rescatados en 1917 por tropas estadounidense que patrullaban las aguas durante la Primera Guerra Mundial. Los últimos días los vivieron bajo el reinado violento de Victoriano Álvarez, guardián del faro, quien había perdido la cabeza y a quien las mujeres neutralizaron el mismo día de su rescate.
Cuando, durante la época posrevolucionaria, se retomó la disputa de la isla, se consiguió como mediador del conflicto al rey Víctor Manuel III de Italia. Él determinó que la posesión de la isla pertenecía a Francia. A partir de ese momento, los únicos en volver a expresar interés por adquirir el territorio fueron los estadounidenses, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, debido a la posición estratégica que esta representaba en el frente del pacífico. Una vez termina la guerra, desistieron a tomar posesión de ella.
Hoy en día, el territorio continúa siendo propiedad de los franceses y no se ha vuelto a disputar. La isla ha sido utilizada como un punto de estudio para científicos marinos y un desembarcadero ocasional para miembros de las fuerzas navales francesas. No se han concretado planes para hacer de ella un puerto económico o un destino turista, y se espera que permanezca deshabitada.