
La transformación tecnológica ha modificado de manera acelerada la forma en que se produce, distribuye y consume el cine. A los retos históricos relacionados con el financiamiento, la exhibición y el acceso a las audiencias se han sumado nuevas discusiones vinculadas con el uso de Inteligencia Artificial y la protección del trabajo creativo dentro de la industria audiovisual.
Para Dharma Esther Reyes Canchola, cineasta y docente de la Licenciatura en Comunicación de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), este contexto ayuda a entender la relevancia de la aprobación de la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual, una propuesta que busca actualizar estos temas.
La docente Garza explicó que el cine mexicano atraviesa un momento de fortalecimiento en materia de producción, impulsado por el acceso a herramientas digitales que han ampliado las posibilidades de creación audiovisual. Señaló que actualmente existen dispositivos con capacidades técnicas que permiten desarrollar materiales con estándares cada vez más altos.
Indicó que esta transformación se hizo más evidente durante la pandemia, periodo en el que la producción audiovisual registró un incremento importante impulsado por la demanda de contenidos y por nuevas formas de creación y circulación. Sin embargo, producir más no necesariamente se traduce en mejores condiciones para competir dentro del mercado audiovisual.
Entre el crecimiento y las condiciones del mercado
Reyes Canchola explicó que parte de los cambios planteados en la legislación buscan responder a limitaciones históricas relacionadas con la distribución y exhibición del cine nacional. Recordó que el marco legal construido en la década de 1990 estuvo marcado por una lógica orientada principalmente al mercado, lo que redujo gradualmente la presencia del cine mexicano en salas frente al crecimiento de producciones extranjeras.
Además de la competencia comercial, señaló que las producciones nacionales históricamente han enfrentado condiciones desiguales frente a estudios internacionales respaldados por mayores estrategias de promoción y difusión, situación que ha limitado sus posibilidades de permanencia y alcance.
Ante este escenario, apuntó que uno de los retos centrales consiste en fortalecer las condiciones para que las producciones mexicanas puedan mantenerse visibles y conectar con nuevas audiencias.
Por ello, explicó que dentro de la legislación se ha establecido una permanencia mínima para las producciones nacionales dentro de las salas de exhibición. Señaló que anteriormente podía ocurrir que una película mexicana permaneciera únicamente algunos días en cartelera y fuera retirada si no alcanzaba los resultados esperados por las empresas exhibidoras.
Ahora, además de mantener un espacio destinado al cine mexicano, se plantea que las producciones permanezcan por lo menos 14 días en exhibición y que exista un seguimiento sobre su desempeño. Mencionó que esto podría generar mayores posibilidades para que el público conozca las películas y que su permanencia no dependa únicamente de los resultados obtenidos durante el estreno.
Inteligencia Artificial y protección del trabajo creativo
Dentro de este panorama, la experta Garza destacó que se ha considerado el uso de Inteligencia Artificial, vinculado con la protección del trabajo creativo frente al desarrollo de herramientas capaces de recrear voces, personajes y otros elementos audiovisuales, particularmente dentro del doblaje.
Añadió que esta discusión surgió ante preocupaciones del propio gremio respecto a posibles afectaciones a los derechos autorales y al reconocimiento del trabajo realizado por quienes participan en la creación de contenidos audiovisuales.
Señaló que el alcance de estas tecnologías ya no se limita a una sola área, pues su presencia comienza a extenderse hacia procesos relacionados con la escritura de guion, la fotografía y otras etapas de producción cinematográfica.
En ese sentido, enfatizó que esto representa un paso para fortalecer la protección del trabajo creativo y responder a transformaciones tecnológicas que comienzan a modificar la forma en que se producen y circulan los contenidos audiovisuales.
Streaming, exhibición y el reto del público
A estas modificaciones se suma la incorporación de plataformas de streaming dentro del marco legal. De acuerdo con Dharma Esther, esta medida busca generar mayores espacios para el cine mexicano y facilitar que las audiencias encuentren producciones nacionales dentro de la programación disponible.
La cineasta mexicana señaló que esto responde a una transformación evidente en los hábitos de consumo audiovisual, pues actualmente el recorrido de una película ya no termina necesariamente en la pantalla grande, debido a que existen múltiples espacios donde las audiencias descubren contenidos a partir de intereses personales, recomendaciones o circulación digital.
En ese sentido, comentó que facilitar la localización del cine mexicano dentro de estos entornos puede convertirse en una oportunidad para ampliar su alcance y acercarlo a espectadores que normalmente no acudirían a una sala de cine.
No obstante, indicó que uno de los principales retos seguirá siendo recuperar al público nacional. Explicó que todavía persiste una mayor inclinación hacia contenidos extranjeros, impulsada en parte por estrategias de promoción más consolidadas y una presencia más constante dentro del mercado.
Reiteró que esta tendencia no necesariamente responde a una falta de calidad del cine mexicano, sino a diferencias históricas en promoción, difusión y acceso a espacios de exhibición. Por ello, señaló que abrir más espacios también implica construir nuevas formas para acercar al público a producciones nacionales.
Concluyó que fortalecer el cine mexicano implica no solo ampliar las oportunidades de producción y exhibición, sino también generar condiciones para que las audiencias vuelvan a acercarse a historias y propuestas desarrolladas desde el contexto nacional y acompañar los cambios que plantea esta nueva etapa para la industria audiovisual.