
Pareciera que la mente humana no puede tolerar el caos, mientras que el Universo, “así, de entrada, parece un espacio de caos”, percibe el bailarín, coreógrafo, maestro y director mexicano (Jalisco, 1962) Óscar Ruvalcaba.
“Tal vez el Universo no sea un caos, pero es demasiado grande para que podamos entender todavía su orden”, reflexiona al compartir las inspiraciones detrás de su próximo estreno coreográfico.
La Óscar Ruvalcaba Cía. Danza Contemporánea estrenará “Héroes y Leyendas” el 27 de agosto y ofrecerá cuatro funciones (27, 28, 29 y 30 de agosto) en el Teatro Raúl Flores Cantero del Centro Nacional de las Artes. Luego, el 7 y 8 de octubre se presentará en el Teatro Varsovia y los días 6, 7, 8 y 9 de noviembre, en el Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque.
Se trata de la primera parte de lo que será una trilogía a desarrollar en los siguientes 3 años como parte del proyecto con el que el coreógrafo integra el Sistema Nacional de Creadores de Arte.
HÉROES Y LEYENDAS
Esta primera propuesta aborda la astrología y algunas de las escuelas que se han desarrollado en distintas culturas como un esfuerzo del ser humano por dar sentido al mundo. De acuerdo con Ruvalcaba, la mente humana necesita estructuras narrativas y la astrología es una de las herramientas que más han permeado y perviven hasta la fecha.
Por ello, el creador toma como base la astrología greco-caldea, es decir “la astrología griega, que es la que nosotros conocemos, la que ha llegado e influido más en occidente, la de los signos, Aries, Tauro, Piscis, Escorpio y demás”, indica.
Si bien es consciente de que existe una percepción esotérica y de predicción en torno al zodiaco, para él la astrología es más bien un campo de conocimiento que ayuda a la mente humana a organizar el caos inherente a la existencia, a través de símbolos y arquetipos.
Explica que su fascinación comenzó desde la infancia, cuando conoció las figuras asociadas con los signos zodiacales, cuyos símbolos despertaron su imaginación “desde una manera muy simbólica, muy figurativa, muy de imágenes”.
A esa fascinación se sumó un posterior acercamiento a la cultura griega, tanto desde la escultura como desde su mitología. “Ellos fueron los primeros que nos revelaron la belleza del cuerpo humano”, considera y encuentra en esa relación temprana con las formas y los mitos un posible origen de su vínculo con la danza.
Con el tiempo, la astrología le permitió reunir varios intereses en una misma visión. Ruvalcaba considera que existe una correspondencia entre el cosmos y el ser humano y, desde esa perspectiva ofrece un sistema de símbolos que puede ayudar a ordenar la experiencia humana.
“Me interesa más la astrología como un campo de conocimiento organizado y estructurado que ayuda a la mente humana a organizar el caos que inherentemente es el universo”, reitera.
ESTRENO
Ósar Ruvalcaba adelanta que este montaje es colectivo y de gran formato. Cuenta con ocho bailarines y se estructura en cuatro escenas.
La primera parte se remonta al origen de la cosmovisión griega y a la figura de la Madre Tierra, entendida como punto de partida de la creación, ya que a partir de su relación con Urano, el cielo, aparecen las primeras criaturas y posteriormente los dioses que conforman el panteón griego.
Después, esos dioses ocupan un lugar dentro del zodiaco y establecen una relación con las distintas partes del universo. La siguiente escena vuelve a la Madre Tierra, mientras que una tercera se concentra en la permanencia de aquellos arquetipos en el presente porque, para Ruvalcaba, los dioses no desaparecieron: cambiaron de cuerpo.
“Los arquetipos de los dioses de los mitos siguen actuando en nuestro mundo. Nos siguen definiendo, nos siguen modelando”, afirma. Como ejemplos menciona a Elvis Presley, a quien encuentra similar a Dionisio, y a Marilyn Monroe, quien personifica a Venus.
Así, la pieza convierte a los antiguos dioses en figuras de la cultura popular. “Los dioses y los arquetipos siguen vivos en nuestras culturas, pero habitan otras figuras, ya no son los dioses, pueden ser las estrellas de rock”, comenta.
El cierre de la obra plantea una toma de postura frente a esos arquetipos, los cuales pueden funcionar como energías que atrapan al individuo. La idea que Ruvalcaba busca transmitir es que cada uno de nosotros podemos permitir que esas figuras arquetípicas en las que encajamos nos suplanten o decidir incorporarlas a nuestra historia personal como herramientas para relacionarnos con el mundo.
En esa lectura, la astrología se convierte también en una posibilidad de autoconocimiento. Para el coreógrafo esto es comparable con un vestido que puede probarse y ver cómo queda, ajustarlo, y si resulta incómodo simplemente desecharlo para intentar con otro.
“en ese sentido es una herramienta muy poderosa para dimensionarnos, para entendernos y para entender al otro y para establecer lazos de conexión, de correspondencia y de empatía con el otro”, sostiene.
DEL MITO AL CUERPO
Asimismo, Óscar Ruvalcaba asegura que cada arquetipo posee también “un modelo corporal”, aunque la danza no busca imponer una única interpretación. El movimiento queda abierto a que cada espectador establezca sus propias correspondencias a partir de su historia personal.
La propuesta se acerca además al lenguaje teatral, pues no se trata de una sucesión abstracta de movimientos destinada únicamente a contemplar la belleza del cuerpo, sino de una coreografía en la que cada acción responde a una intención dentro del relato.
“En ese sentido creo que también estamos haciendo teatro, pero no con la palabra, sino con el movimiento”, concluye el coreógrafo.
Con “Héroes y Leyendas”, Óscar Ruvalcaba pretende que el público imagine los arquetipos en el cuerpo y en la imaginación, sin la obligación de creer en ellos para ver si le”dijo algo o no le dijo nada”.