Cultura

Sagrado Corazón: su reino no tendrá fin se estrena en Cinépolis el 27 de agosto tras una recepción entusiasta en Francia y América Latina

Sagrado Corazón: su reino no tendrá fin, llega a México con eco de esperanza desde Francia

Sagrado Corazón: su reino no tendrá fin se estrena en Cinépolis el 27 de agosto tras una recepción entusiasta en Francia y América Latina —

Sagrado Corazón Francia México Otro de los cerca de 250 espectaculares que, según los promotores, difunden la imagen de Sagrado Corazón en el paisaje urbano de la capital mexicana como antesala de su estreno. (Gerardo González Acosta)

Quizás usted haya visto espectaculares en la vía pública y los pasillos del transporte colectivo, la imagen de Jesús Cristo con el mensaje “he aquí el corazón que tanto te ama”, y se preguntó de qué se trata esta campaña.

Detrás de este ejercicio magnífico de transmisión de un mensaje aspiracional poderoso, hallamos una decisión personal.

En este caso, la de un matrimonio francés que dedicó años de trabajo a construir una película pensada para acompañar a quien atraviesa dolor y esperanzar a las personas.

Sabrina y Steven J. Gunnell, directores de Sagrado Corazón: su reino no tendrá fin, llegan a las salas mexicanas de Cinépolis el próximo 27 de agosto con la convicción que el cine puede ser, todavía, un espacio de consuelo, alivio y esperanza.

Antes de Sagrado Corazón: su reino no tendrá fin, la pareja ya había firmado media docena de proyectos con la misma vocación de acompañar al espectador desde su humanidad, más que desde el discurso doctrinal.

Este trabajo altruista del matrimonio francés ya dio sus primeros buenos frutos.

De acuerdo con Sabrina y Steven, y el acompañamiento documental de la obra, más de medio millón de personas vieron la película en Francia, entre ellas musulmanes, ateos, cristianos y judíos.

Este es un hecho que los propios realizadores afirman como prueba de que el mensaje de la películatrasciende fronteras de credo, y también de incredulidad.

Una parte del público asistente regresó a las salas una segunda y hasta una tercera vez; “en palabras de quienes acompañaron la exhibición, la cinta les dejó algo parecido a un mensaje personal”, comentaron.

Eco que Cruzó el Atlántico

La recepción entusiasta trascendió las fronteras de Europa; en Chile la obra fue recibida con buena acogida por un público que, al verla, halló un camino de serenidad para el corazón humano, en medio de agendas noticiosas marcadas por la tensión social, el divisionismo, y la ansiedad.

En México, el interés es visible incluso antes del estreno; 250 espectaculares distribuidos en el espacio público difunden desde hace semanas ya la imagen de la película y un mensaje de cercanía y esperanza, en lo que representa una de las campañas de promoción más notorias debido a la esperanza que provoca su mensaje, “he aquí el corazón que tanto te ama”.

Para Sabrina y Steven, y la casa productora que trajo la cinta a México, la obra propicia un encuentro respetuoso entre el público y el contenido, de modo que cada persona pueda verla, escucharla y sacar sus propias conclusiones de acuerdo con sus necesidades específicas.

“El mensaje de la película no excluye a nadie; ofrece un nuevo comienzo, en tiempos de división y dolor, el público está buscando paz, esperanza y un sentido que acompañe de verdad”, afirmaron los productores.

Más de 350 años y Preguntas Muy Actuales

Sagrado Corazón: su reino no tendrá fin recorre 350 años de historia, desde el contexto francés del siglo XVII hasta reflexiones contemporáneas sobre la soledad, angustia, miedo y el vacío interior que atraviesan buena parte de las sociedades actuales, sin distinción de edad, género, status, o nacionalidad.

El planteamiento central de la obra, de acuerdo con sus directores, es deliberadamente universal; el relato de entrega y amor incondicional presentado como un lugar de descanso y consuelo para quienes atraviesan circunstancias de dolor, más allá de cualquier filiación religiosa particular.

Los productores informaron que los jóvenes que vieron la película hallaron en ella una sensación de paz, alegría y esperanza, un ancla psicoemocional y espiiritual, en medio de contextos marcados por la violencia y la incertidumbre.

Apuesta por el Encuentro

Lejos de plantearse como un producto de nicho, la película fue concebida como una obra para todo público, para que la audiencia encuentre un mensaje capaz de tocar el corazón de forma humana y comprensible.

Si la experiencia francesa sirve de referencia, el reto para México y el resto de América Latina no será solo llenar salas, sino sostener esa conversación —sobre el dolor, la esperanza y lo que cada persona decide hacer con ellos— más allá de la fecha de estreno.

Con la evidencia de lo que la obra logró en Francia, una nación con indicadores sociales de pédidad de natalidad y bienestar graves, la pregunta es si Sagrado Corazón: su reino no tendrá fin despertará en las audiencias mexicanas la misma respuesta que ya generó del otro lado del Atlántico.

El 27 de agosto, en las salas de Cinépolis, esa pregunta encontrará respuestas.

Trayectoria desde 2012

Sagrado Corazón Sabrina y Steven Sabrina y Steven J. Gunnell, directores de Sagrado Corazón: su reino no tendrá fin, posan junto al cartel original del filme —Sacré Cœur— que anunció su estreno en cines franceses; llegará a México el 27 de agosto. (Sabrina Gunell)

Antes de esta película, el matrimonio Gunnell ya tenía una trayectoria dedicada exactamente a ese propósito; acompañándoles en esta noble labor, hay todo un movimiento de cine con la misma vocación.

La filmografía previa del matrimonio Gunnell (Krea Film-Makers)

Sabrina y Steven fundaron su productora en 2012 con la misión explícita de poner su pasión por el cine al servicio de historias verdaderas, inspiradoras y profundamente humanas, para crear obras que eleven la manera de ver el mundo y den testimonio del poder de la esperanza.

Entre las obras que realizaron antes de Sagrado Corazón, se encuentran Une Seule Chair, de 2022, sobre la belleza de la sexualidad en el matrimonio desde la teología del cuerpo de san Juan Pablo II; según la productora, fue su mayor éxito hasta la fecha, con cerca de 300 mil visualizaciones solo en su transmisión por KTO.

También esta Gaspard: Soldier of Love, Le Sanctuaire Retrouvé, la trilogía Eternam (I, II y III), y Claire Aime ou La Joie de Vivre, documentales previos producidos con financiamiento colectivo y coproducciones, distribuidos con apoyo de KTO y Saje Distribution.

Además, Steven Gunnell camina y vive lo que predica pus fue integrante de la boy band francesa Alliage; tras su disolución atravesó una depresión y problemas con el alcohol, y encontró la fe en una iglesia de Niza, momento a partir del cual, junto a Sabrina, decidió dedicar su carrera a este tipo de cine.

El panorama más amplio, una Obra Divina

Además de la producción de los Gunnell, en los últimos dos años creció con fuerza un género de cine centrado en llevar el mensaje de amor, aceptación y consuelo de Jesucristo a públicos masivos.

De esta forma hallamos La Pasión de Cristo, 2004, de Mel Gibson, y su secuela en desarrollo, La Resurrección, centrada en los tres días entre la crucifixión y la resurrección.

También está Cabrini, 2024, y su siguiente proyecto sobre la Sagrada Familia, ambos del cineasta mexicano Alejandro Monteverde, con un elenco que incluye a Gael García Bernal.

Otra gran obra es The Chosen, la serie sobre la vida de Jesús que ya va en su quinta temporada, con una comunidad de espectadores muy activa.

Full of Grace, 2025, docufilm sobre Carlo Acutis, el “cíberapóstol de la Juventud y la Eucaristía”, estrenado junto a su canonización en el Jubileo 2025; Inquebrantable, basada en la historia real de Josh McDowell, quien intentó refutar la existencia de Jesucristo y terminó transformado por esa búsqueda.

Le sigue Rey de reyes, animación inspirada en el relato homónimo de Charles Spurgeon, enfocada en el carácter filial de Jesús; María, Netflix, 2024, sobre la juventud de la Virgen y el contexto del nacimiento de Jesús.

La Forja, de reciente circulación en cines de América Latina, centrada en el discipulado cristiano.

Refuerzo a la Esperanza en México

Entender esta trayectoria ayuda a leer con mayor profundidad la obra que llega a Cinépolis el próximo 27 de agosto en la CDMX, Jalisco, Puebla, Querétaro, Monterrey, León y Aguascalientes; es la culminación de más de 10 años de un matrimonio construyendo, película tras película, un mismo mensaje de consuelo.

Lo que distingue a los Gunnell dentro de este movimiento es su insistencia en el testimonio contemporáneo por encima de la reconstrucción histórica, la convicción, repetida en cada entrevista, de que “el mundo necesita escuchar que es profundamente amado”.

Esa continuidad es la mejor garantía de que Sagrado Corazón es la más reciente estación de un camino que sus realizadores llevan recorriendo, con la misma convicción, desde hace más de una década.

Sagrado Corazón: su reino no tendrá fin llega a México con eco de esperanza desde Francia

Tendencias