Cultura

El bailarín se toma en serio las dos horas de clase y no solo corrige posturas, sino que da consejos en torno a la técnica, el ritmo y la energía. También recomienda que investiguen las piezas musicales que bailan

Isaac Hernández imparte clase magistral de ballet gratuita a estudiantes en el Cenart

Clase. Isaac Hernández en una clase magistral. Imagen de archivo.

“Cuando hacen el passé, ¿qué piensan? No hay malas ideas, puedes visualizar de una manera diferente y llegar al mismo resultado”, instruye el bailarín Isaac Hernandez, ante una mayoría de bailarinas con leotardos negros y medias rosas, así como unos 6 o 7 bailarines, con mallas negras y vestidos de blanco, quienes escuchan con atención.

Sobre el escenario del Teatro Raúl Flores Canelo del Centro Nacional de las Artes (Cenart), en ombligo de semana, el Benois de la Danse imparte una clase magistral de ballet gratuita a estudiantes de nivel medio-avanzado.

Más tarde, en Plaza Carso (Amp Granada, junto al Museo Soumaya) el multipremiado bailarín, actor y gestor presentará la Exhibición Pop-Up Yoann Bourgeois Art Company con Olivier Mathieu, como parte de la programación especial que acompaña la Gala Despertares 2026 (sábado 30 de agosto).

“Piensen en el pie también, porque es correcto pensar la rodilla, pero muchas veces corres el riesgo de que se te sale la cadera. La idea del passé es que se mantenga en un mismo eje”, continúa en modo docente.

“Entonces, a mí me gusta pensar en el talón. El talón es lo que hace que el passé suba y automáticamente vas a usar los músculos adecuados. Prueba”, le dice a uno de los alumnos. “¿Te acalambraste? Ah, no, entonces prueba tú. Eso, justo. Piensa en el talón, eso. Eso. Pruébenlo, pruébenlo. La energía viene en el talón, eso”, anima.

En el público, la gente se emociona y aplaude cuando el profesional señala algún estudiante de entre los 60 que se inscribieron y éste hace el ejercicio correctamente.

“Pueden aplaudir, eh” dice tanto a los bailarines que admiran a sus compañeros, como al público observador desde las butacas. “Si lo sienten, háganlo”. Cuando felicita el trabajo de los alumnos, éstos resplandecen.

El bailarín y actor se toma en serio las dos horas de clase y no solo corrige posturas, sino que da consejos en torno a la técnica, el ritmo y la energía. También recomienda que investiguen las piezas musicales que bailan.

“Cuando bailas y en tu vida diaria tienes energía: generas energía cuando entras a un lugar, cuando te sientas, etc, gran parte de la interacción humana pasa a través de la energía. Entonces, tienes que decidir dónde pones esa energía y en qué lugar de tu cuerpo está cuando haces un paso, cuando interpretas una variación, cuando hablas con alguien”, señala.

“Acuérdense de eso, [la energía] nunca está en un lugar donde no tiene salida”, agrega.

Afuera ya se forman los interesados en observar la siguiente clase magistral, a cargo de Skylar Brandt.

Al terminar la clase, ya rumbo al siguiente compromiso, Isaac Hernández responde un mensaje sobre sus impresiones. “Todos los chicos y chicas han mejorado muchísimo. Si miro hacia atrás, creo que nunca los había visto mejor: los siento felices, apasionados y, sobre todo, esperanzados. Y eso me entusiasma”.

Explica que existen vicios comunes, como la colocación de la pelvis, la tensión en hombros y cuello o forzar la rotación. Resalta que corregirlos tempranamente es fundamental.

“Yo sigo sintiéndome alumno. Con los años entiendes que todo lo que recibiste de grandes maestros y artistas se convierte también en una responsabilidad de transmitirlo. Enseñar me obliga a entender y explicar cosas que mi cuerpo lleva años haciendo de manera instintiva”, agrega el bailarín.

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