
El coreógrafo Georges Balanchine vistió la pieza “Serenade” de un color azul que repercutió a niveles espaciales. Actualmente uno de los cráteres del planeta Mercurio se llama Balanchine, debido a la “hermosa franja de material eyectado de color azul difuso” que recuerda los tutús de aquel ballet, según explica la página oficial de la NASA.
Aquel vestuario se acompañó de una propuesta de fondo y luces azules, sobre un suelo gris, creada por la pionera en diseño de iluminación, Jean Rosenthal (Rosenthal Blue) y que eventualmente se convirtió en una insignia de los Ballets de Balanchine.
“Lo llamamos azul Balanchine. Los fondos siempre son azules”, reitera Colleen Neary, integrante de la George Balanchine Trust.Es una de las últimas guardianas del estilo y obra del coreógrafo ruso-estadunidense, para quien trabajó y bailó piezas como la misma “Serenade”, una de las 3 que se presentarán del 8 al 19 de noviembre, en el Palacio de Bellas.Se encuentra en México para supervisar el montaje de la “Gala Balanchine”, a cargo de la Compañía Nacional de Danza (CND).
“Soy medio religiosa (estricta) al intentar que las versiones sean muy fieles a lo que él quería. De quienes todavía interpretamos estos ballets y que hemos trabajado con él, ya no quedamos muchos. La verdad no sé cuántos, pero soy de la última generación que trabajó con él y que todavía pone en escena sus ballets”, comparte.
Durante un ensayo en el que las y los bailarines ya usan el vestuario icónicamente celeste de “Serenade”, Colleen Neary se aparta unos minutos y comparte un par de observaciones sobre el nivel y esfuerzo de la CND (“fantástico”), así como algunas memorias sobre el coreógrafo creador del método Balanchine.
“Él consideraba muy importante ese color para resaltar los ballets y, como le encantaba el azul, siempre llevaba una pulsera de color azul turquesa y siempre usaba una corbata, especie de pañuelo, que se ponía en azul, así que era como su color. Le encantaba”, recuerda.
Particularmente, en torno a “Serenade” Colleen Neary expresa haber tenido “una experiencia maravillosa, porque bailé dos de los papeles principales y formé parte del cuerpo de baile, trabajé con él en ella; se trata de la libertad, la libertad de movimiento y todo lo demás”.Le parece que transmitir eso a los bailarines de hoy es muy importante y destaca que esa era la filosofía del coreógrafo.
“Simplemente bailar, ser libre y moverse, y no pensar en nada más que en lo que estás haciendo en ese momento. Esa era también su filosofía de vida: pensar en lo que estás haciendo ahora y no preocuparte por el pasado ni por lo que sucederá mañana, sino estar en el presente”, relata con sonrisas espontáneas.
La repositora oficial de The George Balanchine Trust añade que la creación de “Serenade” fue algo sumamente especial evolucionó a lo largo de cada generación y cada década.
El mismo coreógrafo fue modificando el ballet sobre la marcha, “dependiendo de quién lo bailara y también de lo que sucediera en el estudio, lo cual era algo muy particular de esta obra, ya que cuando él montaba el ballet, coreografiaba para quienes estuvieran en el estudio ese día”.Serenata (Serenade); Tchaikovsky Pas de Deux; Tema y Variaciones (Theme and Variations) son las piezas que integran el programa.
UNA NOCHE AZUL
Hace más de 10 años que la CND no interpreta nada de Georges Balanchine, pero para el director artístico de la Compañía, Erick Rodríguez Fernández se trata de un repertorio fundamental, que da renombre a la institución mexicana.
“Es uno de los grandes coreógrafos del siglo XX, que innovan el ballet, de los creadores del estilo neoclásico y es importante para cualquier gran compañía del mundo tener en su repertorio parte de la obra de George Balanchine, por lo que representa en todos los sentidos, por el reto que es para los bailarines y por el prestigio que le da a la compañía”, manifiesta.
Explica que no todas las compañías de baile del mundo pueden llevar estas obras a sus países, pues se requiere un nivel de calidad técnica a comprobar mediante videos de audición e incluso una cantidad mínima de bailarines.
“Es un gran privilegio que ellos tienen de poder estar en contacto con este estilo, que es muy diferente a lo que nosotros estamos acostumbrados y no hay mejor manera de poder recibirlo que a través de ella (Colleen Neary)”, continúa.Los derechos de las 3 obras elegidas para la Gala están pagadas para un periodo de 2 años y luego se verá “si decidimos continuar con ellas, se renovarán o no”.
De momento, el trabajo con los bailarines inició desde septiembre del año pasado y continuará hasta sumar unas 7 semanas.Erick Rodríguez Fernández destaca que tanto el color azul como Tchaikovsky son los hilos conductores del programa elegido de entre las más de 400 coreografías creadas por Georges Balanchine y pensado como un viaje emocional.
“La invitación al público sería que se permitan la posibilidad de ver una forma de bailar diferente, que aunque no haya un argumento, la música y el movimiento te va llevando por diferentes emociones”, ahonda.
“Comenzamos con una Serenata, que es más calmado; luego va el Pas de deux, que es un soplo de aire fresco rápido virtuoso con la música excitante; y terminamos Tema y Variaciones, que va de menos a más y termina en una gran apoteosis”, agrega.
VE A VERLA
La Compañía Nacional de Danza ofrecerá seis funciones de “Gala Balanchine”: los domingos 8 y 15, a las 5 pm; los martes 10 y 17 y jueves 12 y 19, a las 8 pm.
Para esta ocasión, el elenco estará integrado por las primeras bailarinas Valeria Mariaud, Ana Elisa Mena, Mayuko Nihei y Yoalli Sousa, así como por los primeros bailarines Alejandro Hidalgo y Argenis Montalvo. También participarán los primeros solistas Elisa Ramos y Alejandro Mendoza; los solistas Braulio Fernández, Corinne Jarvis y Ana Paula Montero; el coryphée Onel Leyva, y el bailarín Emanuel Talongo.Contará con música en vivo de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, bajo la dirección de Gavriel Heine.
Tendrá una duración aproximada de una hora y media.Los costos son los siguientes: luneta 1, $900; luneta 2, $800; anfiteatro bajo, $700; anfiteatro alto, $650, y galería, $300.
Los boletos estarán disponibles a través de Ticketmaster o en las taquillas del Palacio de Bellas Artes, donde se ofrece un descuento del 50 % a personas adultas mayores, docentes y estudiantes con credencial vigente.