
nieve. La exposición “Joanie Lemercier. Paisajes de luz” se inauguró esta semana y contiene seis instalaciones audiovisuales inmersivas, que llevan a sus visitantes en un recorrido por distintos paisajes: desde la depuración de líneas abstractas y la fascinación provocada por montañas creadas digitalmente, hasta la urgente realidad de una naturaleza sobreexplotada.
“Siempre utilizando el paisaje, se trata de un artista que le interesa lo natural a través de esta mirada digitalizada, que es una forma de imaginación completamente nueva y de nuestro siglo, de los últimos 60 años”, comentó la directora del Laboratorio Arte Alameda, Lucía Sanromán.
Durante la inauguración de la muestra, curada por Juliette Bibasse, Lucía Sanromán sintetizó que este proyecto trata la importancia de la naturaleza y plantea una reflexión sobre la relación con la misma, a través de la tecnología.
Explicó que la obra digital está dividida en dos partes, va de la abstracción a la realidad y nos invita a participar pues “implica a nuestro cuerpo”, corazón y mente incluidos.
Al inicio del recorrido se muestra la grandiosidad de las posibilidades digitales equiparadas a la majestuosidad natural. Después, se nos muestra la violencia que generan las tecnologías y el consumo de energía necesario para mantenerlas.
RECORRIDO.
Primero, hay un diseño y luego se crean los paisajes. Al entrar a la exposición, el visitante se encuentra inmediatamente inmerso en una serie de puntos, líneas y geometrías que se expanden por una sala en blanco, a oscuras.
“Viví durante mucho tiempo en una burbuja de tecnología, es decir que estaba rodeado de computadoras, proyectores, tomaba el avión sin parar para presentar obras en otro lugar. Aquí está un poco esa idea de la burbuja de tecnología en la que he estado encerrado”, ahonda el artista.
En Montagne, cent Quatorze Mille Polygones (Montaña, ciento catorce mil polígonos), la gente observa una serie de montañas creadas a partir de una retícula distorsionada por un algoritmo, que pone de manifiesto la delicada línea entre vivir la realidad y una simulación.
Todavía en esta primera parte del recorrido se instala un paisaje a gran escala, dibujado a mano, que representa el monte Fuji. Una proyección juega sobre el dibujo para recrear una versión abstracta y basada en la luz de “El cuento del cortador de bambú”, una antigua leyenda japonesa del siglo X.
Integran también la muestra las piezas Here Once Stood a Forest (Aquí hubo una vez un bosque), que resalta aspectos mágicos y oníricos de la naturaleza que se desvanece; Slow Violence (Violencia lenta), pieza cuasi pacífica que dispone de una banca para quien guste sentarse a observar cómo una enorme máquina Caterpillar deshace el paisaje natural; y With action, comes hope (Con la acción viene la esperanza), con la que el artista ofrece una narrativa visual de las cruzadas que activistas realizan para rescatar un trocito de vida.
“Hace 3 años tuve un shock visual en la más grande mina de carbón de Europa (El bosque de Hambach, a 200 kilómetros de Bruselas) donde tuve la impresión observar el fin del mundo. A partir de entonces, en nuestra práctica hemos cambiado el uso, intentamos consumir menos energía, intentamos hacer más proyectos low-tech aunque sea difícil y cambiamos nuestra forma de viajar”, agrega Joanie.
Indica que al terminar los meses que la exposición estará en la CDMX continuará en Lima, Perú, con una voluntad de crear conciencia sobre la reducción de nuestro impacto en la naturaleza.
“Joanie Lemercier. Paisajes de luz” podrá visitarse hasta el 30 de octubre de 2022, de martes a domingo, de 9:00 a 17:00 horas. La entrada cuesta $40 para público general y es libre para estudiantes, maestros e INAPAM con credencial vigente.
El Laboratorio de Arte Alameda se encuentra en Dr. Mora 7, Centro Histórico. El programa de actividades paralelas que acompañará a la exposición se podrá consultar a través de las redes sociales del recinto: Laboratorio Arte Alameda (Facebook) y @artealameda (Twitter e Instagram).
Copyright © 2022 La Crónica de Hoy .