
Cuando se trata del partido por el campeonato de la NFL, existen muchos clichés y lugares comunes: “las defensivas ganan campeonatos”, “necesitas un qb elite”, “sobrepagar jugadores te llevará al fracaso”, “la experiencia es mejor que el talento” y algunas frases por el estilo. Pero viendo más de cerca el juego, puedes descubrir que hay mucho más que las sentencias que suelen rodear en la opinión común. Los Seattle Seahawks han desafiado prácticamente todos los estigmas y nociones que se tenían y mucho tiene que ver algunas historias de quienes integran este equipo.
Sam Darnold: de “bust” a titular en el Super Bowl
La historia del quarterback titular de Seattle es posiblemente una de las más grandes redenciones de los años recientes. En el 2018, Darnold fue elegido en la tercera selección global de su draft, sólo por detrás de Baker Mayfield y de Saquon Barkley. Su destino fueron los New York Jets equipo con el que tuvo un récord de 13 victorias y 25 derrotas, lo que lo hizo salir del equipo tras dos temporadas.
Fue canjeado para los Calonia Panthers, equipo con el que estuvo peleando la titularidad y con quien terminó su año de contratado después de dos temporadas. Ahí, su destino parecía ser un suplente constante en la NFL en el mejor de los casos, o sencillamente el retiro. Para la mayoría de los fans y especialistas, Darnold era ya un ejemplo de “Bust”, palabra que se usa para referirse a un jugador que fue elegido en la primera ronda y fracasó en la NFL. En el 2023 estuvo por detrás de Brock Purdy en los San Francisco 49’ers.

Con la salida de Kirk Cousins y la lesión de JJ McCarthy de los Minnesota Vikings, Darnold volvió a tener una oportunidad real en el 2024 y en donde consiguió la mejor temporada de su carrera a nivel individual y colectivo hasta el momento.
A pesar de esto, los Vikings optaron por no renovarlo y firmó como agente libre en Seattle. De nueva cuenta, Darnold demostró que lo ocurrido el año pasado no fue ninguna coincidencia y lideró a la ofensiva del equipo para ser los primeros sembrados de la Conferencia Nacional y eliminar a dos rivales divisionales para instalarse a los Plyaoffs. A pesar de esto, no fue considerado como uno de los candidatos al MVP de la temporada. Ahora, tiene la oportunidad de demostrarle su error a todos aquellos que lo han llamado “quarterback de sistema”.
Demarcus Lawrence: “Me fui porque no iba a ganar un campeonato”
Después de 11 temporadas con los Dallas Cowboys, Demarcus Lawrence se fue el año pasado como agente libre. El ala defensivo de “la estrella solitaria” fue uno de los líderes del equipo en ese lado del balón. Sin embargo también vivió algunos episodios que le valió las críticas de los fans a nivel personal y deportivo.
“D-Law” fue uno de los jugadores que tuvo negociaciones “ríspidas” con Jerry Jones durante el acuerdo de sus contratos. Al igual que otros elementos, el número 90 se quejó de recibir un trato “poco profesional” de parte de la directiva. Además, fue señalado por tener una mala relación con Micah Parsons durante la temporada 2024 resultado de un conflicto que se desató tras la eliminación ante Green Bay en 2023. También, en diferentes ocasiones fue criticado de ser “malo” contra el juego terrestre de los rivales.
Demarcus Lawrence really stood on business man pic.twitter.com/hiElCQi9Ip
— Bryce DeGroat (@NFL_Convo) January 26, 2026
Tras su salida en la temporada baja, Lawrence afirmó que una parte de él lamentaba salir de Dallas, pues considera que el equipo era su hogar, pero que “tenía la certeza de que no ganaría un Super Bowl ahí”, volviendo a criticar decisiones directivas de la franquicia. Ahora, se convirtió en un elemento importante en esta “Legión del Bom 2.0” y que ha sido fundamental para que Seattle haya alcanzado ya el Super Bowl.
Cooper Kupp: Del “deberías retirarte” a eliminar a su exequipo
Las cosas suelen cambiar rápido en la NFL y con el ascenso y descenso constante de superestrellas, muchos no recuerdan que hace apenas unos años Cooper Kupp fue el receptor abierto más dominante de la NFL. El egresado de Eastern Washington consiguió la triple corona en 2021 siendo el receptor con más atrapadas, más yardas y más pases de anotación recibidos en 2021, lo que lo consolidó como el Jugador Ofensivo del año. Además, esa misma campaña, fue nombrado MVP del Super Bowl LVI tras atrapar dos touchdowns.
Ahora, con el protagonismo obtenido por Puka Nacua en las temporadas recientes, los Rams optaron por “darle las gracias” a Kupp y dejarlo salir como agente libre. Pero no sólo esto, sino que, de acuerdo con un artículo de “The Athletic”, el equipo le recomendó no continuar su carrera en la NFL y advirtió a otros equipos por un riesgo de lesiones. A pesar de esto, firmó un contrato de tres años con Seattle.
After the Rams cut Cooper Kupp last March, he was stunned that the most powerful people in the organization never called to thank him for his time with the franchise.
— The Athletic NFL (@TheAthleticNFL) January 26, 2026
In retrospect, his former bosses should have known better.
They certainly know better now. pic.twitter.com/J6WymhOyrx
Aunque el primer receptor de los ‘Halcones Marinos’ durante toda la temporada fue claramente Jaxon Smith-Njigba, Kupp tuvo un rol de apoyo constante. En el partido de campeonato de conferencia frente a su exequipo, recibió un pase de anotación y tuvo un momento estelar en cuarta oportunidad para mantener la serie ofensiva de Seattle en el último cuarto. “Los guionistas se lucieron con su historia para mí”, dijo en conferencia de prensa haciendo referencia a la creencia de algunos fans de que la NFL está “amañada”.
Mike Macdonald: Las mentes defensivas también pueden ganar
La NFL ha evolucionado en años recientes para priorizar las jugadas ofensivas espectaculares, ser más arriesgados en situaciones de cuarta oportunidad y colocando a los quarterbacks, receptores y corredores en los ejes centrales del partido. Entrenadores como Andy Reid (Chiefs), Dan Campbell (Lions), Ben Johnson (Bears), Kyle Shanahan (49’ers) o Sean Mcvay (Rams) han sido elogiados por hacer de esta unidad la más importante de sus equipos al momento de ganar partidos.
Pero en una liga de quarterbacks, Mike McDaniel está demostrando que la disciplina y estrategia en defensa siguen siendo fundamentales en este juego.
Desde 2022, Macdonald destacó en los Baltimore Ravens creando una unidad defensiva difícil de descifrar y especialista en situaciones de zona roja. Fue hasta 2024 que se convirtió en el head coach de Seattle siendo uno de los más jóvenes de toda la NFL actualmente, sólo por debajo de Kellen Moore (Saints).
Ahora, apenas en su segundo año al frente del equipo, ha logrado construir un equipo ganador y de futbol complementario absoluto. Por un lado, la ofensiva comandada por la mancuerna de Darnold y Jaxon Smith-Njigba, apoyada por el tándem de corredores de Keneth Walker y Zach Charbonnet. Del otro lado, una defensiva efectiva al momento de presionar al quarterback y una de las mejores en coberturas aéreas. Para algunos especialistas, ya se comienza a formar la “Legión del Boom 2.0”.
Seattle, a superar uno de los finales más traumáticos del Super Bowl
Hace 12 años, los Patriots y los Seahwaks ya protagonizaron el partido por el Super Bowl XLIX en la cancha de los Arizona Cardinals. Además de ser recordado por el show de medio tiempo de Katty Perry, el enfrentamiento terminó con un 28-24 a favor de los ‘Pats’ quienes serán sus rivales una vez más en la disputa del Vince Lombardi.
Faltaban 26 segundos para el final del partido y Seattle se encontraba en segunda oportunidad y gol a solo una yarda de la zona de anotación. En esa situación, Russell Wilson lanzó un pase en la zona roja, mismo que terminó siendo interceptado por Malcolm Butler para terminar el partido.
La reacción del esquinero Richard Sherman quedó como un momento icónico y uno de los más recordados del “Súper Partido” de la NFL en los años recientes, quedando incluso como un meme. A más de una década, la afición de Seattle se sigue preguntando: ¿Por qué Pete Caroll no corrió con Marshawn Lynch? dejando una cicatriz en toda su afición.
Ahora, este equipo de 2025-2026 tiene una oportunidad única de cobrar revancha y ser campeones una vez más.