
Escenario de inspiración
El I Campeonato Nacional de Golf Adaptado, organizado por la Federación Mexicana de Golf, concluyó hoy en el Club de Golf México con un ambiente cargado de emoción, superación y gratitud.
Durante las jornadas del 9 y 10 de marzo, 25 jugadores de México, Colombia, Guatemala y Argentina demostraron que el golf —como la vida— recompensa a quienes jamás se rinden.
Este primer capítulo del golf adaptado en México quedó marcado por historias de lucha, talento y una fuerza interior que trascendió el tablero de resultados. Cada jugador, sin excepción, convirtió el campo en un escenario de inspiración.
UN PODIO QUE HONRA EL ESFUERZO DIARIO
En la categoría de jugadores sentados, el subcampeonato fue para Alejandro Cerón, mientras que el triunfo correspondió a Mauricio Gutiérrez, cuya determinación y temple guiaron cada uno de sus swings.
En la categoría Stableford, el local Alan Salas firmó 59 puntos para finalizar en segundo lugar, mientras que el campeón fue José Guillermo Moctezuma, del Club de Golf La Huerta, con 66 puntos que reflejaron consistencia, precisión y un espíritu competitivo admirable.
La categoría Stroke Play tuvo un cierre vibrante. El colombiano Ari López se quedó con el segundo puesto tras rondas de 81 y 79 golpes.Pero el protagonista indiscutible fue Osel Herrera, líder desde la primera ronda y campeón tras registrar 145 golpes, incluidos dos bajo par en la jornada final.
“ES HERMOSO QUE ESTE DEPORTE LO PODAMOS PRACTICAR TODOS”: LA VOZ DE UN CAMPEÓN
Cuando llegó el momento de hablar, Osel Herrera no solo levantó un trofeo, dejó un mensaje claro y contundente: “Es increíble, me siento muy bien. Hay emociones muy profundas en este torneo porque nos incluyen a las personas que tenemos capacidades diferentes. Es hermoso que este deporte puedan practicarlo todos, sin limitantes; eso es para que lo sepa el mundo”.
Sus palabras se convirtieron en la esencia del evento: el golf adaptado no es solo competencia, es un acto de libertad; una oportunidad para que cada persona reafirme que su valor no se mide por restricciones físicas, sino por la grandeza con la que lucha.
UNA CEREMONIA CON HISTORIA Y RECONOCIMIENTO
En el acto final se reconoció la valiente participación de Ana Fernández Otero, la única mujer inscrita en esta primera edición. Su presencia simbolizó la esencia del golf adaptado: abrir puertas, romper barreras y demostrar que el talento no entiende de límites.

Cada jugador recibió un diploma como agradecimiento y homenaje por su entrega. Fue un momento emotivo, poblado de aplausos largos, miradas orgullosas y la certeza de haber hecho historia.
UN LEGADO QUE APENAS COMIENZA
El I Campeonato Nacional de Golf Adaptado no solo coronó ganadores: coronó historias, esperanzas y sueños que ahora tienen un punto de partida. Porque cuando un deporte abre las puertas a todos, deja de ser solo un juego y se convierte en una forma de transformar vidas.