
Ahora que recién anunciaron el cambio de Justin Fields, de NY Jets a Kansas City, no puedo evitar preguntarme ¿qué pasará por la cabeza de estos jugadores, y más siendo quarterbacks, que cuando llegan a la NFL creen que serán los super estrellas del equipo que los seleccionó y terminan convirtiéndose en meros trota equipos porque simplemente su desempeño no fue el deseado y su calidad no alcanzó para el nivel profesional?
A lo largo de la historia se han dado muchos de estos casos, pero centrémonos solamente en los más recientes, y aún así nos percataremos de que quizá el número va en aumento conforme crece la exigencia de las oficinas generales de las franquicias.
Iniciemos por el caso de Fields, pero la realidad es que son muchos en la actualidad. Justin Fields salió de Ohio State en 2021 con la etiqueta de un super atleta que podría ser una revelación en la NFL, Chicago compró la idea y se lo llevó, para que después de apenas tres temporadas se dieran por vencidos y los negociaran.
Sin embargo, lo triste y decepcionante para estos jugadores es que ni una segunda o tercera oportunidad fueron suficientes para rescatar su carrera y lo más seguro es que terminarán como los eternos suplentes y peor aún como los trotaequipos o apaga fuegos en la NFL.
Ciertamente, Fields no desarrolló su potencial ni en Chicago, y tampoco posteriormente en Pittsburgh y menos en NY Jets, donde tal era la fe que le tuvieron al inicio del 2025 que le dieron un buen contrato por dos años. Pero bastó una sola temporada para darle las gracias. Quizá en Kansas City bajo el mando del coach Andy Reid, un mentor de quarterbacks, pueda desarrollar mejor lo que se esperaba del él, pero luce difícil que tenga una vitrina para mostrarse si el titular es Patrick Mahomes, quien en cuanto esté completamente sano de la lesión de ligamento cruzado retomará su indiscutible titularidad.
OTRO ERROR DE LOS OSOS
Otros casos son Mitch Trubisky, también llegado a Chicago y procedente de Carolina del Norte como un fenómeno en 2017. Curiosamente, al igual que Fields, sólo con tres años de carrera colegial (no cuatro) y con pocos partidos como titular. Sólo llegó en una ocasión a playoffs con los Osos y después tuvo un retroceso que no pudo revertir. Ahora va por su cuarto equipo y con la imagen clara de que sólo será un suplente. Pasó por Pittsburgh, Buffalo y ahora estará en la banca de Tennessee.
NI EL CARISMA FUE SUFICIENTE
Kenny Pickett, gran estrella de la Universidad de Pittsburgh, llegó como figura indiscutible también a Pittsburgh en la NFL en 2022, después de todo era el héroe local. Ni su carisma ni su juego convencieron a Mike Tomlin y compañía, donde al parecer no tienen la paciencia o el talento para desarrollar a jóvenes pasadores. Tras un par de años solamente, lo canjearon a Filaldelfia, y después pasó por Cleveland, Las Vegas y ahora será suplente en Carolina.
SEIS EQUIPOS Y LOS QUE FALTAN
Uno más que ya es verdadero trotamundos es Gardner Minshew, ese que impuso moda con su bigote cuando llegó a Jacksonville en 2019. Después de algunas buenas temporadas con destellos en los Jaguares, no le llenó el ojo al staff de coacheo y actualmente esta por jugar en su sexto equipo. De Jacksonville, pasó a Filaldefia, Indianapolis, Las Vegas, Kansas City y ahora estará en Arizona. Seguramente esta más que consciente que después de seis equipos jamás será un titular sólido.
VERGUENZA E INTERROGANTE
En la lista le sigue uno de los grandes fiascos de los últimos tiempos, Trey Lance, de quien el mundo se pregunta ¿qué le vio la oficina de San Francisco para escalar posiciones en el Draft para hacerlo su primera selección en 2021?
Con apenas tres años en el colegial y un puñado de juegos como titular estaba completamente “verde” para llegar al profesionalismo. Fue un fracaso y ya lleva tres equipos en su haber: San Francisco, Dallas y LA Cargadores. Jamás pasará de la banca.
FALLÓ LA CORAZONADA
Otro que fue una corazonada, pero no resultó fue Andrew Lock en 2019. Como presidente de operaciones en Denver, John Elway pensó que era el indicado para mantener al equipo a flote. Lock no tenía esa calidad, y quizá fue hasta el motivo de la salida de Elway de la oficina. Lock pasó de Denver a Seattle, NY Gigantes y otra vez a vuelto a Seattle. Es un sólido suplente, no más.
DE VUELTA A LA CUNA
Uno que llama la atención es Geno Smith, si, ese que hace apenas unos años tenía a Seattle como contendiente. Llegó a NY Jets en 2013 y se pensó era la solución en la posición. Después de cuatro años jamás despegó y comenzó su paso por equipos como NY Gigantes, LA Cargadores, y después llegó a Seattle, donde encontró una estabilidad que le ayudó a ganar la titularidad dejada por Russell Wilson. Smith se desempeñó bien hasta que el coach Pete Carroll salió del equipo. Geno reinició su andar por los equipos de la Liga nuevamente y se unió al su ex coach Carroll en Las Vegas donde nada logró. Ahora vuelve a NY Jets, donde todo comenzó hace 13 años.
CON LEVES ESPERANZAS
Otro caso es Mac Jones, quien en 2021 llegó a Nueva Inglaterra y no le fue nada mal, después de todo era una de las últimas selecciones de Bill Belichick. Llegó a playoffs en su primer año, pero después comenzó su caída a la par de Belichick. En 2023 salió del equipo y fue cambiado a precio de nada a Jacksonville y posteriormente a San Francisco, donde su valor ya era una ganga. Su actuación en 2025 reemplazando a Brock Purdy revaloró su status y quizá tenga la oportunidad de ser titular en otro equipo.
Un caso similar es el de Malik Willis, que llegado a Tennessee en 2022 no pasó de ser una mera anécdota. Dos temporadas duró el experimento y de ahí parece que rehizo su carrera en Green Bay, que tras algunas buenas actuaciones supliendo a Jordan Love en 2025, le abrió la puerta para ser el nuevo proyecto de quarterback titular en Miami, toda vez que el nuevo coach de los Delfines es un ex asistente de los Empacadores. Así, con tres equipos en su récord personal, Willis podría rescatar su trayectoria.
EL SUEÑO ES POSIBLE
Una vez hecho el recorrido por los anteriores pasadores, nos sigue dando vuelcos esa pregunta de ¿qué pensarán a unos años de que, después de haber sido considerados las próximas super estrellas del espectáculo, ahora apenas y se mantienen en activo en la banca de algún equipo o con la leve esperanza de regresar a la titularidad en unos cuantos casos?
No obstante, no todo está perdido, después de todo esta el más reciente referente de que es posible ese renacimiento como le sucedió a Sam Darnold, el actual quarterback campeón con Seattle, que después de pasar por cinco equipos encontró su destino. Llegó a NY Jets en 2018, donde fue una decepción; posteriormente pasó en silencio por Carolina. Continuó en San Francisco como suplente y maduró bajo la tutela de Kyle Shanahan; un año más tarde comenzó a brillar con luz propia en Minnesota y de ahí se catapultó para pasar a Seattle, donde logró su objetivo: ser un sólido mariscal titular.