
Tenemos que usar el cliché “fue una práctica de bateo” para describir lo que sucedió en el Estadio Alfredo Harp Helú durante el segundo juego de la serie entre Sultanes de Monterrey y Diablos Rojos del México. Los escarlatas conectaron un total de 12 hits para vencer 3-13 y asegurar la serie interzonas.
Esta victoria se suma a la del viernes y deja un abultado acumulado de 3-23, lo que comprueba la efectividad de los bates escarlatas y el pobre pitcheo de los “fantasmas grises”.
GOLPE TEMPRANERO QUE DEFINIÓ EL JUEGO
Diablos Rojos definió el encuentro desde la primera entrada, cuando se despacharon con la cuchara grande ante los envíos de Manuel Bañuelos. Los rojos anotaron siete carreras, comenzando con el primer bate Moisés Gutiérrez, quien marcó la de la quiniela.
Al segunda base le siguieron las carreras de Robinson Canó, Julián Ornelas, Carlos Pérez, Luis Liberato, José Marmolejos y Franklin Barreto. Todos ellos sin outs, lo que provocó la salida de Bañuelos de la lomita, para que Ángel Rondón tratara de apagar el incendio.
PODER Y CONTUNDENCIA ESCARLATA
En el segundo inning continuó la ofensiva escarlata, con cuatro carreras más, en los spikes de Ornelas y Luis Liberato, empujados por un cuadrangular de Marmolejos, y una más de Barreto, para el 0-11.
Las únicas carreras de Monterrey se presentaron en el quinto rollo, ante un James Kaprielian que había sacado cuatro entradas sin mancha, gracias a un vuelacercas de Víctor Mendoza, que se llevó por delante a Héctor Jáquez (quien entró de corredor emergente por Gustavo Núñez) y a Sócrates Brito.
SERIE ASEGURADA Y SUPERIORIDAD CONFIRMADA
Para dejar en claro la superioridad, Diablos Rojos anotó dos más en la octava, con Ornelas y Pérez, empujados por doblete de Liberato, para el 3-13 definitivo.
Este domingo se llevará a cabo el tercero de la serie, en el cual los de Monterrey buscarán sacar al menos un triunfo del Estadio Alfredo Harp Helú.