
Dormir bien va más allá de sumar ocho horas. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), mantener una rutina constante y un entorno adecuado son factores determinantes para la salud física y mental.
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A los hábitos como respetar horarios fijos para dormir y limitar el uso de pantallas antes de acostarse, se suma un elemento clave: el espacio donde se descansa. Ajustes menores en el dormitorio pueden mejorar de forma significativa la calidad del sueño.
Estas son cinco recomendaciones para optimizar el dormitorio:
1. Ubicación estratégica de la cama
La distribución del mobiliario influye en la continuidad del descanso. Colocar la cama junto a ventanas hacia avenidas transitadas o en zonas con corrientes de aire expone a ruido, luz exterior y cambios de temperatura.
Se recomienda ubicarla en una pared interior, lejos de puertas y electrodomésticos.
2. Priorizar textiles de fibras naturales
Materiales como algodón o lino permiten la circulación del aire y disipan el calor corporal, especialmente en noches cálidas. Las telas sintéticas, en contraste, retienen humedad y calor.
Optar por ropa de cama y pijamas de fibras naturales ayuda a mantener un microclima estable.
3. Considerar la dinámica del hogar al elegir colchón
El soporte ideal depende de cada hogar. Quienes comparten cama con pareja, hijos o mascotas necesitan dimensiones que reduzcan la transferencia de movimiento.
La postura al dormir y la complexión también influyen en la firmeza requerida.
En hogares con mascotas, es importante asignarles un espacio propio y mantener la higiene para evitar alérgenos.
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4. Elegir almohada según la postura
Una almohada inadecuada afecta la alineación de columna y cuello y provoca tensión muscular.
Quienes duermen de lado requieren mayor altura para compensar el espacio del hombro; quienes duermen boca arriba, menor grosor.
Por pérdida de firmeza con el uso, es necesario revisarlas y reemplazarlas periódicamente.
5. Reservar el dormitorio solo para el descanso
El cerebro asocia espacios con actividades. Trabajar o ver televisión en la cama dificulta la desconexión.
Destinar la habitación principalmente a dormir facilita asociarla con calma e inducción al sueño.
Acondicionar el dormitorio es una inversión en bienestar. Para quienes buscan actualizar sus elementos de descanso, esquemas como el Préstamo Elektra facilitan el acceso a estas soluciones para el hogar.

