
El próximo 5 de marzo se estrena en salas de Cinemex y espacios culturales el documental Pola Weiss, dirigido por Alejandra Arrieta, una obra que recupera la trayectoria de la creadora que transformó la relación entre cuerpo, tecnología e imagen en el país.
La cinta no solo revisita su legado: propone una conversación sobre la vigencia de sus ideas en el presente cultural y feminista.
Una artista adelantada a su tiempo
Hablar de Pola Weiss es entrar a un territorio donde el arte y la tecnología dialogan con una intensidad poco común para su época. Considerada la primera videoartista mexicana, su trabajo exploró la identidad, la corporalidad y el lenguaje televisivo cuando estas discusiones apenas comenzaban a tomar forma.
Su paso por la UNAM marcó un hito: fue la primera estudiante en titularse con una tesis en formato de video, un gesto que hoy parece natural pero que en su momento redefinió los límites académicos y artísticos.
El documental profundiza en cómo su obra abordó temas que hoy siguen siendo centrales: la representación del cuerpo femenino, la crítica a los medios masivos y la construcción cultural de la locura. Su mirada, lejos de pertenecer al pasado, aún convive con las discusiones contemporáneas sobre género y medios.
Un estreno que se vuelve una experiencia
El proyecto no se limita a la pantalla grande. Como parte del lanzamiento, se presenta la recreación de “Mi corazón”, una videoinstalación clave dentro del universo creativo de la artista.
La pieza, que podrá visitarse inicialmente en el Centro de Cultura Digital, conecta la memoria con la intimidad al entrelazar una tragedia histórica de la capital con un episodio profundamente íntimo de la vida de la creadora.
Gracias a la investigación detrás del documental, se recuperaron materiales inéditos que permitieron reconstruir la obra con fidelidad y escala, ofreciendo al público una experiencia sensorial que amplía el alcance del filme.
¿Por qué ver Pola Weiss?
El estreno ocurre en un contexto donde el arte hecho por mujeres busca nuevas lecturas históricas. La figura de Weiss emerge como un antecedente imprescindible: una creadora que cuestionó los discursos dominantes y abrió camino para las narrativas audiovisuales actuales.
La película propone redescubrirla no solo como pionera técnica, sino como una voz que exploró la identidad femenina desde un lugar radicalmente personal y político. Su obra, vista desde el presente, funciona como un espejo que revela cuánto de sus intuiciones se volvió realidad.
Un rescate necesario para la historia del arte mexicano
Más que un ejercicio biográfico, el documental se posiciona como un acto de memoria cultural. Al reunir archivos, testimonios y análisis críticos, la película reconstruye el mapa creativo de una artista que durante años permaneció en los márgenes del relato oficial.
El resultado es una invitación a revisitar el pasado para entender mejor el presente del arte audiovisual en México.