
El 6 de marzo se presentó en el Congreso de Hidalgo una nueva iniciativa que tiene el objetivo de que se incorpore en el artículo 5 en la Ley de Educación del Estado de Hidalgo, el concepto de suicidio estudiantil.
Se busca que el concepto “suicidio estudiantil”, sea definido y entendido como el acto deliberado de un alumno para quitarse la vida, asociado a factores como la depresión, la ansiedad, la violencia escolar, la presión académica, e incluso las rupturas emocionales.
La noción incluye obligar a la entidad rectora de la enseñanza a que coordinen en los diferentes planteles, acciones de prevención, detección y atención.
En el 2024, en Hidalgo se registraron 126 casos de suicidios, de los cuales casi todos se dieron en grupos de personas que tenían entre 15 y 19 años. Entre los factores más comunes que han sido identificados como detonantes del suicidio juvenil se sitúan los casos de acoso escolar o bullying tanto físico como insultos verbales.
El promovente de la iniciativa es el diputado Marco Antonio Mendoza Bustamante, quien dio a conocer que entre el año 2024 y el inicio de 2025, las muertes a causa de suicidio en las y los adolescentes sumaron más casos que los homicidios en el estado. Los registros, que determinan los lugares donde se concentran los reportes de violencia escolar, señalaron estos hechos particularmente en Pachuca, Tulancingo y de igual manera en Tizayuca.
La propuesta de iniciativa también incluye una capacitación enfocada en los docentes, la cual está dirigida a estudiantes, madres y padres de familia. En el temario se van a ver las formas correctas de intervenir en etapas tempranas en caso de que se detecten posibles señales de riesgo. Esto se desea lograr con la creación de áreas que se especialicen en la atención psicológica que orienten y apoyen a los estudiantes a prevenir casos de suicidio.