Estados

Expertos destacan casos como el de Julieta Ramírez y Adán Augusto López

Auguran alto costo político del “padrinazgo” en Morena: puede “hundir” a aspirantes a gubernatura

Adán Augusto El padrinazgo político de distintas figuras prominentes de Morena podría afectar a aspirantes a gubernaturas del partido. (Cuartoscuro)

El apadrinamiento político, el nepotismo y la herencia de cargos dentro de Morena rumbo a las próximas elecciones estatales se han convertido en un foco de debate. Especialistas consultados consideran que el respaldo de liderazgos señalados por escándalos o investigaciones puede afectar la competitividad de quienes buscan una candidatura y traducirse en un costo electoral.

Aunque los aspirantes impulsados por las cúpulas del partido suelen iniciar con ventajas en estructura, recursos y posicionamiento, expertos sostienen que los cuestionamientos, las acusaciones de corrupción y los presuntos vínculos criminales atribuidos a algunos de sus principales aliados podrían incrementar el rechazo ciudadano e, incluso, comprometer la viabilidad de sus candidaturas.

Expertos advierten riesgos del apadrinamiento político en Morena

El politólogo Rodrigo Gómez Rangel señaló que el respaldo de figuras con alta exposición pública puede convertirse en un efecto adverso para los aspirantes.

Como ejemplo, mencionó el caso de Baja California, donde la senadora con licencia Julieta Ramírez Padilla busca la candidatura a la gubernatura con el respaldo del coordinador de la bancada de Morena en el Senado, Adán Augusto López Hernández.

“Son casos que se convierten en un bumerán para los aspirantes. Por ejemplo, en Baja California, Julieta Ramírez es cercana a Adán Augusto, pero el ‘Efecto Barredora’ es un lastre que pone en entredicho su viabilidad política. Camina sobre la cuerda floja debido a la sombra de su principal padrino político”, afirmó.

Gómez Rangel agregó que a ello se suma la cercanía de Julieta Ramírez con Carlos Torres Torres, exesposo de la gobernadora Marina del Pilar, quien se encuentra bajo investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) por presuntos delitos graves que involucran a agencias de Estados Unidos.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, durante una conferencia de prensa.
Adán Augusto López, exsecretario de Gobernación en el sexenio de AMLO (Cuartoscuro)

Casos en distintos estados generan debate

El politólogo de la UNAM Sebastián Godínez también citó otros ejemplos de aspirantes vinculados con liderazgos consolidados dentro del partido.

Entre ellos mencionó el registro de Gerardo Sánchez Sansores, sobrino de Layda Sansores; Omar del Valle Colosio, identificado con el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo; y la senadora Andrea Chávez, considerada una de las principales aliadas políticas de Adán Augusto López Hernández.

“Son negativos que pesan, en un principio al interior del partido, porque generan confrontación entre militantes que no quieren aspirantes con ese tipo de vínculos y consideran que, al momento de ejercer el voto, darán malos números”, explicó.

Señalan posibles efectos rumbo a las elecciones estatales

Para Ignacio Morales Lechuga, exrector de la Escuela Libre de Derecho, este fenómeno no se limita a un solo estado, sino que también alcanza entidades como Baja California, Sonora, Sinaloa, Tamaulipas y Guerrero.

“Estamos hablando no de una, sino de cinco gubernaturas. Debería tener Morena un proceso de selección diferente. Es público que Jaime Bonilla advirtió que la gobernadora de Baja California y su exesposo tenían nexos con el narcotráfico y nadie hizo nada. La población ignoramos cuáles son los procesos de selección de candidatos, pero no puede ser que los nuevos aspirantes vengan apadrinados por personajes señalados y con pruebas de conductas ilícitas, porque finalmente ese apadrinamiento se convierte en moneda de cambio”, expresó.

El exrector advirtió que uno de los principales riesgos para quienes aceptan el respaldo de un padrino político es perder autonomía en el ejercicio del poder, al quedar subordinados a intereses particulares, financieros o criminales del protector.

“Este fenómeno destruye la democracia desde adentro y lo peor es que en este país la gente tiende a normalizar todo. Por ello, este problema es un asunto que debería considerarse antes de emitir el voto”, concluyó.

Tendencias