
Gloria de Jesús Molina Gamboa, exsecretaria de Salud de Tamaulipas, reveló un esquema mediante el cual el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca habría mantenido el control sobre proveedores y contratos económicamente relevantes de la dependencia durante su administración.
En un testimonio difundido por la revista Proceso, Molina explicó que al incorporarse al gobierno en 2017 recibió instrucciones para concentrarse en la operación sanitaria, mientras el entonces mandatario controlaba la proveeduría y contratos de interés económico o político a través de la Subsecretaría de Administración y Finanzas.
La exfuncionaria aseguró que recibió indicaciones directas para adjudicar obras y servicios a las empresas Grupo Industrial Permart y Joser, vinculadas con Sergio Carmona Angulo, conocido como el “Rey de huachicol”. Señaló que el cumplimiento de estas órdenes estaba a cargo de Alejandro Aguilar Pogner, responsable de Administración y Finanzas.

Molina sostuvo que decidió hacer públicas estas afirmaciones porque enfrenta denuncias por contratos realizados durante su gestión. Aunque dijo asumir la responsabilidad que corresponda, cuestionó que las indagatorias se concentren en funcionarios subalternos y no en quien, asegura, daba las instrucciones.
“No es justo que toda la responsabilidad se concentre en cargos inferiores, dejando fuera a quien ejercía la máxima autoridad en la Administración estatal”, afirmó.
La declaración convierte la cadena de mando en uno de los puntos centrales del caso, pues de corroborarse su versión, las autoridades deberán establecer no sólo cómo fueron adjudicados los contratos, sino quién los ordenó y qué significaban los “compromisos económicos y políticos” mencionados por la exsecretaria.