
Aunque Hidalgo figura entre las pocas entidades del país donde ningún municipio presenta condiciones de sequía, San Felipe Orizatlán y comunidades cercanas han resentido en semanas recientes una disminución en su abasto de agua debido a la temporada de estiaje.
Para apoyar a la población mientras se normaliza el suministro, la Comisión Nacional del Agua envió un camión cisterna con capacidad de 10 mil litros, con el que hasta ahora se han distribuido 290 mil litros de agua potable.
La entrega del recurso forma parte de las acciones implementadas ante los efectos del estiaje, un periodo que, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se extiende desde finales de noviembre hasta finales de mayo. Aunque el estado no presenta sequía en ninguno de sus 84 municipios (según el Monitor de Sequía con corte al 31 de marzo), algunas localidades han registrado bajas temporales en sus fuentes de abastecimiento.
El SMN también reportó que, durante el primer trimestre del año, Hidalgo acumuló 31 milímetros de lluvia, un registro moderado que, si bien ayuda al balance hídrico estatal, no evita que algunas comunidades enfrenten presión en sus sistemas locales de agua.
Las acciones de apoyo se enmarcan en el compromiso del Gobierno de México para garantizar que la población cuente con agua suficiente y de calidad, especialmente en regiones donde cualquier variación en las fuentes locales impacta de manera directa a miles de familias.
La distribución realizada en San Felipe Orizatlán busca asegurar que los hogares cuenten con lo indispensable mientras continúan las estrategias para reforzar el abasto en la zona.