
El Congreso de Hidalgo aprobó una serie de reformas a la Ley de Tránsito y Seguridad Vial que buscan mejorar la convivencia en las vialidades, reforzar la seguridad de peatones y ordenar la circulación vehicular mediante nuevas obligaciones y sanciones.
Entre los cambios más importantes destaca la adición del artículo 26 Bis, que establece la obligatoriedad del paso “uno por uno” en cruceros o intersecciones de igual jerarquía que no cuenten no semáforos ni señalización.
La disposición indica que los automovilistas deberán hacer alto total y permitir el avance alternado conforme al orden de llegada, priorizando en todo momento a peatones, ciclistas y otros usuarios vulnerables.
Asimismo, se fortalece el derecho preferente del peatón con la reforma al artículo 67, con lo cual, los conductores estarán obligados a detener completamente su vehículo cuando una personas esté cruzando o manifieste su intención de hacerlo en esquinas o pasos peatonales.
Las modificaciones también fortalecen las sanciones en materia de identificación vehicular, ya que el artículo 68 prohíbe el uso de porta placas, micas o cualquier aditamento que dificulte la visibilidad de las placas de circulación, así como elementos que alteren hologramas o códigos oficiales. Estas conductas fueron incorporadas al artículo 127 como motivo de infracción, con multas que van de tres a 50 Unidades de Medida y Actualización (UMA), dependiendo de la gravedad.
Además, el decreto agrega el concepto de educación vial como un eje fundamental, definido como un conjunto de acciones orientadas a fomentar una cultura de respeto y seguridad en la vía pública. Para esto, se contempla el uso de tecnologías de la información como herramienta para fortalecer dichas acciones.