
El regidor de Morena en Guadalajara, Chema Martínez, votó en contra del dictamen que autoriza la concesión de más de 3 mil metros cuadrados de espacio público en la colonia Del Fresno a favor de la empresa Ingredion México S.A. de C.V. Esto a razón de su advertencia que dice que el gobierno municipal se encuentra repitiendo el patrón de entregarle a intereses privados bienes públicos.
En el dictamen que fue aprobado se contempla la cesión de tramos de las calles Naranjo y Durazno, las cuales cuentan con superficies de 2,328.64 metros cuadrados y 1,114.71 metros cuadrados, que vana ser utilizados como estacionamiento, maniobras vehiculares e ingreso de personal. Lo que quiere decir que se convertirán en una extensión operativa privada en un espacio que le pertenece a todas y todos los tapatíos .
La concesión no se trata de algo nuevo; sus antecedentes llegan hasta el 2014, y anteriormente ha sido prorrogada en distintos momentos. El día de hoy, el objetivo es volver a extender en la actual administración, consolidando el uso continuo de la vía pública para fines empresariales.
Pero además, no es el único caso en la zona, pues en meses recientes, el Ayuntamiento autorizó, a favor de otra empresa, que se usen espacios públicos en la calle Limón, la cual se encuentra dentro de la misma colonia Del Fresno. Para Chema Martínez eso confirma una tendencia preocupante: el uso del espacio público como moneda de cambio para privados. “Le estamos dando una concesión a una empresa privada para que sea su estacionamiento… 3 mil metros cuadrados. Pero es propiedad municipal, es de todos”.
Asimismo, el regidor dio evidencias de la contradicción del gobierno municipal, ya que en su discurso se habló de proteger el patrimonio, mientras que en sus acciones lo reduce para uso particular.
“No se puede decir que el patrimonio es escaso y que debe usarse para beneficio de la comunidad, y al mismo tiempo reducirlo para que lo utilice una empresa”, enfatizó Martínez.
Por otro lado, el regidor también cuestionó el criterio con el que se justifica la concesión. “Dice que la empresa se porta bien con la sociedad… imagínense nada más los malportados”.
Sin embargo, para Chema Martínez, lo más grave es que ya no se trata de decisiones aisladas, sino de una forma de gobernar en la que los privilegios se comienzan a hacer evidentes “poquito a poquito, hasta que lo público deja de ser público”.
Finalmente, reiteró que su voto en contra del dictamen es una respuesta a la defensa del patrimonio de Guadalajara y sostuvo que el patrimonio no le corresponde al gobierno en turno, sino a las y los tapatíos.