
A partir de este jueves 1 de enero de 2026, queda prohibida la comercialización de animales vivos en el Mercado de Sonora, ubicado en la alcaldía Venustiano Carranza, uno de los principales puntos de venta de este carácter en la capital del país.
La restricción obedece al cumplimiento de la Ley de Protección y Bienestar Animal de la Ciudad de México, una normativa que se encontraba vigente desde hace años, pero que no había sido aplicada de manera efectiva.
Resolución judicial ordena el cese definitivo
De acuerdo con Susana Ramírez, directora de la organización animalista Va por sus Derechos, la prohibición deriva de una resolución emitida por el Vigésimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, aprobada el pasado 14 de agosto, la cual ordena el cese definitivo de la venta de animales vivos dentro del mercado.
“La sentencia no crea una nueva prohibición, simplemente obliga a las autoridades a hacer cumplir una ley que ya existía”, explicó la activista, quien añadió que el mandato judicial se encontraba vigente desde 2023.
Un mercado históricamente ligado a la venta de animales
Durante años, el Mercado de Sonora se consolidó como un punto de concentración para la venta de animales de diversas especies, entre ellos aves, mamíferos, reptiles, peces, anfibios e insectos.
Si bien algunos sectores han defendido esta actividad como parte de la “memoria cultural” del lugar, organizaciones animalistas han documentado prácticas que consideran violaciones del bienestar animal, como hacinamiento, enfermedades, lesiones, desnutrición y la ausencia de atención veterinaria básica.
Plazo para locatarios y retiro de animales
Tras la notificación de la sentencia, las autoridades capitalinas solicitaron un plazo para implementar la resolución, argumentando que no podía aplicarse de forma inmediata. Como resultado, se otorgó a los locatarios un periodo que venció el pasado 29 de diciembre para retirar a los animales de sus establecimientos.
El 30 de diciembre, integrantes de Va por sus Derechos acudieron al mercado y constataron que la mayoría de los locales ya no contaban con animales vivos, con excepción de uno o dos casos aislados.
Intentos de venta encubierta
Pese a la entrada en vigor de la prohibición, la activista advirtió que algunos vendedores podrían intentar continuar la comercialización de forma clandestina. “Ya no lo hacen de manera pública; ahora buscan entregar los animales en otros puntos”, señaló.
Ramírez también criticó lo que consideró una actitud permisiva por parte de algunas autoridades y subrayó que la medida no vulnera el derecho al trabajo de los comerciantes. “Pueden seguir vendiendo cualquier producto, excepto animales vivos”, puntualizó.