
Cientos de activistas, colaboradores del Refugio Franciscano, defensores de los derechos de los animales y ciudadanos participaron este domingo en una marcha pacífica sobre Paseo de la Reforma para exigir claridad y justicia tras el desalojo masivo de animales en el albergue ubicado en la alcaldía Cuajimalpa.
La movilización, que inició alrededor del mediodía frente al Monumento al Ángel de la Independencia, avanzó hacia el Zócalo capitalino bajo consignas como “Queremos a nuestros animales” y “Respeto para los refugios independientes”, con participantes portando pancartas y carteles en defensa de los perros y gatos que se encontraban bajo el cuidado del Refugio Franciscano.
Este acto de protesta responde al operativo del pasado 7 de enero, cuando la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y autoridades capitalinas retiraron más de 900 animales del refugio por presuntas condiciones de maltrato y hacinamiento, decisión que ha generado controversia y múltiples denuncias por parte de los rescatistas y voluntarios.
Los organizadores señalaron que su demanda central es la devolución de los animales al Refugio Franciscano, así como la restitución de las instalaciones, siempre bajo protocolos que garanticen el bienestar de los ejemplares y transparencia en los procesos de traslado y resguardo. Las exigencias también incluyen el cese de lo que califican como “hostigamiento y criminalización” contra quienes integran y apoyan la organización civil.
Durante la marcha, los defensores señalaron que aún no cuentan con información precisa sobre el paradero y las condiciones de salud de todos los animales retirados, por lo que demandan a las autoridades capitalinas y federales proporcionar datos claros y actualizados.
Por su parte, algunas voces entre los manifestantes acusaron que el operativo podría estar orientado a intereses distintos a la protección animal, aunque autoridades han descartado versiones sobre fines inmobiliarios y se han limitado a señalar que la intervención fue motivada por presunto maltrato.
La marcha transcurrió sin incidentes graves y, pese a que afectó temporalmente la circulación en Reforma, no se reportaron confrontaciones con las fuerzas de seguridad. Los participantes ofrecieron además un pronunciamiento formal al llegar al Zócalo, desde donde reiteraron su llamado a las autoridades para atender sus demandas.