
La Ciudad de México inició un programa de iluminación a gran escala en el Centro Histórico que contempla la renovación de 57 kilómetros de calles y la iluminación artística de 15 edificios históricos.
El objetivo es mejorar las condiciones de seguridad, habitabilidad y disfrute del principal núcleo patrimonial del país. Las obras ya están en marcha y presentan un avance cercano al 30 por ciento, con fecha de conclusión prevista para finales de febrero o inicios de marzo de este año.
El proyecto abarca la totalidad del llamado Polígono A del Centro Histórico, donde se intervendrán 134 calles y al menos siete plazas públicas.
De acuerdo con las autoridades, la intervención incluye la instalación de alrededor de siete mil luminarias con tecnología LED, en su mayoría sobre postes ya existentes, adaptados a criterios de conservación patrimonial y con distintos niveles de intensidad y temperatura de luz, según el entorno urbano y arquitectónico.
Además de la iluminación funcional de calles y banquetas, el programa incorpora el encendido artístico de fachadas en templos, museos y edificios civiles, con una superficie total iluminada de más de 73 mil metros cuadrados.
Los inmuebles considerados serán el Museo de la Ciudad de México, el Museo Vivo del Muralismo, el Palacio del Marqués del Apartado, el Banco de Londres y México, así como templos como San Francisco, La Profesa, Regina Coeli y Santo Domingo.

Proyecto permanente
Al presentar el programa, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, detalll que la iluminación del Centro Histórico no responde a una acción temporal ni a un “proyecto de relumbrón”, sino a una intervención permanente dentro de un plan de manejo integral.
Señaló que las obras estaban previstas con anterioridad y que únicamente se aceleraron ante la cercanía de eventos de alta afluencia, como el Mundial de Futbol de 2026.
“El Centro Histórico no es sólo el centro de la Ciudad de México; es el centro del país”, afirmó Brugada, al destacar la responsabilidad del gobierno local de preservar y mejorar este espacio.
Añadió que la iluminación es parte de un plan más amplio que contempla ocho ejes estratégicos, entre ellos habitabilidad, movilidad, seguridad ciudadana, patrimonio histórico, cultura, turismo y gobernanza.
La mandataria capitalina explicó que el programa busca priorizar al peatón y no únicamente a la circulación vehicular.
“Cuando se habla de iluminación, a veces se piensa sólo en los autos; aquí pensamos en iluminar para que la gente camine, disfrute y recorra el Centro Histórico con mayor seguridad”, dijo.
También adelantó que, en paralelo, el gobierno capitalino dará a conocer en los próximos días un plan de reordenamiento del comercio en vía pública y un programa específico de seguridad para la zona, ambos considerados temas clave para la recuperación integral del Centro Histórico.
Tecnología LED y criterios patrimoniales
El secretario de Obras y Servicios, Raúl Basulto Luviano, explicó que el proyecto se diseñó tras un diagnóstico detallado del estado de las calles y la infraestructura existente, en coordinación con la Autoridad del Centro Histórico, el Fideicomiso del Centro Histórico y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Detalló que una de las luminarias principales es el modelo conocido como “1900”, característico de la zona, que será rehabilitado y actualizado con tecnología LED.
Estas luminarias tendrán potencias de hasta 170 watts y temperaturas de color controladas, generalmente entre 4 mil y 5 mil grados Kelvin, para evitar una iluminación excesiva que pueda afectar la percepción de los edificios históricos.
“Estamos cuidando no sólo la cantidad de luz, sino la calidad y el color, sobre todo en espacios patrimoniales”, explicó. Señaló que en la mayoría de los casos se reutilizarán postes existentes y que sólo se colocará nueva infraestructura en zonas donde persisten áreas en penumbra.
Respecto a la iluminación artística, indicó que ya se concluyeron 10 de los 15 edificios contemplados y que los trabajos restantes finalizarán en las próximas semanas.
Los sistemas de iluminación utilizan proyectores especializados que no dañan las estructuras ni los acabados, y permiten programar distintos esquemas de luz para resaltar elementos arquitectónicos.

Patrimonio, seguridad y vida nocturna
La coordinadora nacional de Monumentos Históricos del INAH, Valeria Valero Pié, destacó que el Centro Histórico concentra más de mil 500 monumentos históricos en una superficie de poco más de nueve kilómetros cuadrados, lo que lo convierte en uno de los centros patrimoniales más densos y extensos del mundo.
Recordó que la zona fue declarada monumento histórico en 1980 y, posteriormente, inscrita como Patrimonio Mundial de la UNESCO junto con Xochimilco, lo que implica una responsabilidad permanente en su conservación. En ese sentido, consideró que la iluminación adecuada contribuye tanto a la seguridad como a una mejor apreciación del patrimonio a distintas horas del día.
“La iluminación permite no sólo transitar con mayor seguridad, sino también valorar los edificios y espacios históricos durante la noche”, señaló. Añadió que el INAH ha acompañado el proyecto para asegurar que se ajuste a criterios de conservación y respeto al valor histórico de los inmuebles.