
Las condiciones atmosféricas previstas para la semana del 9 al 15 de febrero en el Valle de México podrían provocar episodios de muy mala calidad del aire y la posible activación de una contingencia ambiental por ozono, advirtió la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe).
De acuerdo con los modelos de pronóstico de la calidad del aire de la Ciudad de México y del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, se espera la presencia de una circulación anticiclónica en niveles medios de la atmósfera, fenómeno que favorece cielos despejados, intensa radiación solar y escasa dispersión de contaminantes.
Este patrón meteorológico, combinado con temperaturas superiores a lo normal para esta época del año y vientos débiles, especialmente entre martes y jueves, genera un escenario propicio para la formación y acumulación de ozono, uno de los principales contaminantes atmosféricos en la región metropolitana.
Las autoridades ambientales advirtieron que, bajo estas condiciones, las concentraciones de ozono podrían superar los 150 partes por billón (ppb), umbral a partir del cual se activa la fase uno de contingencia ambiental atmosférica, con la implementación de restricciones vehiculares y medidas extraordinarias para reducir emisiones.
Radiación intensa y vientos débiles agravan el panorama
Según la CAMe, la circulación anticiclónica limita la ventilación en el Valle de México, lo que impide la dispersión de los contaminantes generados por fuentes móviles e industriales. A ello se suma una radiación solar intensa y continua, que acelera las reacciones químicas responsables de la formación del ozono.
El pronóstico indica que el viento se mantendrá débil durante la mayor parte de la semana, con un ligero incremento hacia el fin de semana, lo que podría mejorar marginalmente la dispersión de contaminantes, aunque sin garantizar una reducción significativa en los niveles de ozono.
Dichas conficiones se presentan en un periodo en el que históricamente comienzan a registrarse los primeros episodios críticos de contaminación del año, particularmente entre febrero y mayo, cuando se combinan altas temperaturas, baja humedad y estabilidad atmosférica.
Recomendaciones para proteger la salud
Ante el riesgo de deterioro en la calidad del aire, la CAMe y los gobiernos de la Ciudad de México y del Estado de México exhortaron a la población a mantenerse informada de manera permanente y a atender las recomendaciones sanitarias, especialmente en los horarios de mayor concentración de ozono, que se ubican entre las 13:00 y las 19:00 horas.
Las autoridades pidieron evitar actividades físicas, recreativas, deportivas, cívicas y culturales al aire libre durante ese periodo, en particular en el caso de niñas y niños, personas adultas mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, quienes presentan mayor vulnerabilidad ante la exposición a contaminantes.
Asimismo, recomendaron no fumar, especialmente en espacios cerrados, y procurar la ventilación adecuada de viviendas y espacios de trabajo durante las primeras horas del día, cuando las concentraciones de ozono suelen ser menores.
Llamado a reducir emisiones
Además de las medidas de protección a la salud, las autoridades ambientales hicieron un llamado a la corresponsabilidad ciudadana para disminuir la generación de contaminantes durante los días críticos.
También exhortaron a reducir el uso del automóvil particular, mantener los vehículos en buen estado mecánico, compartir viajes, utilizar el transporte público, la bicicleta o caminar en trayectos cortos, así como facilitar el trabajo a distancia y realizar trámites y compras en línea para evitar desplazamientos innecesarios.
Además, se pidió cargar gasolina antes de las 10:00 horas o después de las 18:00, evitar el uso de productos con solventes como aerosoles, pinturas o impermeabilizantes, revisar instalaciones de gas doméstico para prevenir fugas y disminuir el consumo energético en casa, acortando el tiempo de ducha y utilizando utensilios con tapa al cocinar.
Las autoridades subrayaron que la reducción de emisiones durante estos episodios es clave para mitigar la severidad de la contaminación y disminuir la probabilidad de activar contingencias ambientales, las cuales impactan directamente en la movilidad, la actividad económica y la vida cotidiana de millones de habitantes.
Finalmente, la CAMe informó que mantendrá un monitoreo continuo de las condiciones atmosféricas y de los niveles de contaminación, y que, en caso de registrarse concentraciones elevadas de ozono, se activarán los protocolos correspondientes, los cuales incluyen restricciones vehiculares, suspensión de actividades altamente contaminantes y recomendaciones sanitarias extraordinarias.