
Contrario a muchos trabajos donde las mujeres son minimizadas, violentadas o que sufren condiciones indignas, para la subinspectora Vielma Jennyfer Rodríguez, jefa de Unidad Departamental de la alcaldía Venustiano Carranza, de la Subsecretaría de Control de Tránsito, la policía capitalina es un espacio de igualdad de género, con salarios igualitarios, facilidad de ascenso a puestos de mandos y un ambiente lejos de la discriminación.
En la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ellas pueden soñar con ser jefas, subinspectoras, mandos, inspectoras y hasta presidentas de la República.
A las 15:00 horas, Vielma Jennifer sale en su unidad de la Dirección de Operación Vial Zona 1 Norte, ubicada en la calle Genaro García, en la colonia Jardín Balbuena. Se dirige hacia el cruce de las avenidas Fray Servando. En el camino responde mensajes en su radio, en clave, dirige operativos y todos la obedecen.
Ahí, el tráfico es intenso, el flujo vial es complicado conforme pasan las horas. En el sitio es fácil que se genere caos, dado que los automóviles que provienen del Mercado Sonora, así como el transporte público, ocupan la mayoría de los carriles. El ruido y los vehículos que se dirigen hacia el Poniente de la capital, a un costado del Jardín de los Periodistas, provocan conflicto en la zona.
La subinspectora deja de lado la creencia de que las mujeres son el sexo débil, rápidamente, con su disposición de trabajo, se colocó en el cruce, en medio de la vialidad para ordenar el tránsito.
“Mi papá decía que no es el mejor trabajo del mundo, pero cómo se le parece. Nos da un vehículo para movernos, la oportunidad de conocer gente diferente todos los días, de aprender diariamente, un salario seguro, oportunidades para nuestros hijos, no encontraría un trabajo mejor”.
“Esta institución se trata de igualdad, así como ganan los policías, ganan las mujeres, para ascender es lo mismo, los mismos requisitos y datos, no hay discriminación o diferencia por ser mujer, al contrario, es de los pocos trabajos que nos dan igualdad”.
“Cuando entré a la institución era el Instituto Técnico de Formación Policial y ya era mixto, era igual, no había diferencia de nada, todos podíamos hacer lo mismo, así como un compañero puede tener su licencia y manejar, también una mujer, así como un compañero puede hacer una revisión, también un compañero, entonces aquí no hay alguna preferencia”.
“Todo lleva una preparación, puedes ascender por estudios, por promoción. En lo laboral siempre me gustaría ser más, si ahorita soy jefa de Unidad Departamental, me visualizo como una subdirectora y luego directora y seguir creciendo, ya tenemos una presidenta ¿Por qué no?”.
Desde el inicio del recorrido, la subinspectora tiene una actitud agradable y positiva, en el trayecto cuenta anécdotas, ríe y acude con gusto a su empleo. En medio del conflicto vial, la oficial se para frente a grandes autobuses, motocicletas, Metrobús y camiones de gran peso, nadie la confronta, ella muestra su autoridad y todos los conductores obedecen sus instrucciones.
Fue suficiente que durante cinco minutos dirigieron el tráfico para que se desahogara la zona.
“Tenemos compañeras muy eficientes y lara los hombres, ver una mujer en un cruce los relaja un poco, no le avientan el carro o le gritan, respiran y siguen su camino”.
“Nos han brindado mucho apoyo, desde que se formó la Policía de Género, nos da alivio y nos ayuda a sentir confianza para expresarnos si tenemos alguna situación, como mujeres nos han apoyado, si tenemos hijos o las compañeras que están embarazadas, las apoyan a que estén en un servicio tranquilo dentro de las áreas, en que luego de que se alivian, puedan tener un tiempo más prolongado con sus hijos y eso ha ayudado mucho”.
“No veo que haga falta nada, hay mucha igualdad, tanto para las compañeras y compañeros, no habría algo en lo que diría que necesitamos más apoyo en algo. Los mandos de estructura hemos tenido cursos de capacitación para el trato de compañeras, compañeros y ha estado muy bien”.
Vielma Jennyfer detalla que a partir de la llegada de Claudia Sheinbaum a la jefatura de Gobierno y con Clara Brugada como sucesora, se instruyó a que existiera el 50 por ciento de mandos del sexo femenino, lo que abrió la puerta a mejores oportunidades de trabajo y al mismo tiempo, mayor acceso a cuidados dentro del trabajo, asimismo, la oportunidad de hacer los sueños realidad.
“Fue fácil adherirme a este trabajo, vengo de mamá y papá policía, es algo que me gusta, mi uniforme y convivir con la ciudadanía, no hay algo que nos impida ser iguales a los compañeros. Ahorita nos impulsa más el ejemplo, tenemos presidenta y jefa de Gobierno mujeres, tenemos edad visualización hacia arriba de que son lugares a los que podemos llegar.
“Las mujeres somos esa parte blanda pero también sólida de la SSC. Tenemos ese impacto de ir acompañado una marcha feminista sin una agresión, tenemos la igualdad de decir ‘también soy mujer y sé por lo que estás pasando y quiero que entiendas que es mi deber apoyarte, cuidarte y acompañarte en este proceso’”.
Y la subinspectora ha encontrado en su trabajo un espacio de cuidados para su género:
“A veces dicen que las mujeres no saben manejar muy bien, nos sentimos identificadas, entonces les decimos a las mujeres: ‘dale a la izquierda, ahora a la derecha, ayudarles hasta cuando se ponchan las llantas, cuesta trabajo pero con la práctica hemos aprendido y explicarles”.
“Trato de que mi logro del día sea la empatía, el ciudadano o yo podemos no estar en el mejor momento, entonces trato de ayudar en qué se ofrece, qué podemos hacer por ellos y en caso de un bloqueo, escuchar qué podemos hacer por ellos, cuáles son sus peticiones”.
“Hay más vinculación ciudadana ahorita que antes, acudir a una reunión vecinal es presentarte directamente y que sepan directamente quién es el policía y darle tu teléfono libremente para que sepan que ante cualquier situación estás disponible las 24 horas”.
“Siéntanse orgullosas de lo que somos, no somos un sexo débil, somos como la octava maravilla, podemos procrear, ser policías, bomberos, mecánicos, sé lo que realmente quieras y cuando lo hagas, que sea con amor”.