
El Gobierno de la Ciudad de México anunció el inicio de “Chichihualli”, estrategia para fortalecer la detección oportuna del cáncer de mama, con la meta de realizar medio millón de mastografías durante 2026 y alcanzar un millón de estudios en 2027.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, presentó la llamada Estrategia Universal de Detección Oportuna de Cáncer de Mama, que busca ampliar el acceso a estudios preventivos, especialmente entre mujeres que no cuentan con seguridad social.
La mandataria detalló que el cáncer de mama representa uno de los principales desafíos de salud pública en el país. Recordó que se trata del cáncer más frecuente entre las mujeres y también de la principal causa de muerte por cáncer en la población femenina.
En México, señaló, la tasa de mortalidad por este padecimiento es de 18.7 muertes por cada 100 mil mujeres, mientras que en la capital del país la cifra alcanza 21 por cada 100 mil. Cada año, alrededor de 600 mujeres mueren por esta enfermedad en la Ciudad de México.
“La detección temprana puede marcar la diferencia y salvar vidas”, afirmó la jefa de Gobierno al explicar que los programas de tamizaje han demostrado reducir la mortalidad hasta en 35 por ciento cuando se aplican de manera sistemática.
Ampliación de mastografías
La estrategia contempla incrementar la disponibilidad de estudios de mastografía en la ciudad mediante el fortalecimiento de la infraestructura médica.
De acuerdo con el gobierno capitalino, actualmente existen 40 mastógrafos —entre unidades móviles y fijas— y durante este año se adquirirán otros 20, con lo que la red alcanzará un total de 60 equipos.
Con esa capacidad se espera cumplir la meta de 500 mil mastografías durante 2026. La administración local planteó que el objetivo es que estos estudios se realicen con recursos del propio gobierno capitalino, de manera complementaria a los servicios que ya ofrecen instituciones federales de salud.
Las autoridades señalaron que parte de los equipos se instalarán en distintos espacios comunitarios, entre ellos las Utopías, mientras que otras unidades operarán de forma móvil para acercar el servicio a colonias donde el acceso a este tipo de estudios ha sido limitado.
La secretaria de Salud capitalina, Nadine Gasman, explicó que el programa busca acercar la detección temprana a la población mediante acciones comunitarias de promoción de la salud.
Según detalló, la estrategia incluye campañas informativas para fomentar la autoexploración desde los 20 años, la realización de exámenes clínicos a partir de los 25 y mastografías cada dos años en mujeres de entre 40 y 69 años, conforme a las recomendaciones médicas.
Indicó que el cáncer de mama representa un problema de salud pública a escala global. En el mundo se registran cerca de 2.3 millones de nuevos casos cada año y alrededor de 685 mil muertes por esta enfermedad.
En México se reportan aproximadamente 30 mil casos anuales y entre siete mil y ocho mil fallecimientos, lo que lo convierte en la principal causa de muerte por cáncer entre mujeres mayores de 25 años.
La funcionaria precisó que cuando el cáncer de mama se detecta en etapas tempranas, la tasa de supervivencia puede superar el 90 por ciento.
Estrategia comunitaria de prevención
El programa contempla una estrategia comunitaria que busca fortalecer la prevención a través de promotores de salud que trabajan en colonias y barrios de la ciudad.
De acuerdo con la Secretaría de Salud local, estas brigadas informarán a las mujeres sobre los factores de riesgo asociados al cáncer de mama, entre ellos la obesidad, el sedentarismo o antecedentes familiares, además de promover hábitos de autocuidado.
Las autoridades también prevén llevar servicios de mastografía a distintas zonas de la ciudad mediante unidades móviles que operarán en las 16 alcaldías, así como en ferias de salud y jornadas comunitarias.
Nadine Gasman explicó que uno de los retos es incentivar a las mujeres a realizarse el estudio, ya que muchas no acuden a las mastografías de manera periódica. Por ello, la estrategia incluye campañas de difusión y acompañamiento para facilitar el acceso a los servicios.
El gobierno capitalino indicó que los casos en los que se detecten posibles anomalías serán canalizados a instituciones del sistema nacional de salud para su diagnóstico y tratamiento especializado.